Ni los bancos pueden absorver todo el stock de vivienda, ni tan siquiera asumir su deuda. La burbuja inmobiliaria se ha llevado por delante todo lo demás, aún un quinquenio después de que explotara. Sólo el dinero que debe el sector del ladrillo supone un 25% de la deuda total nacional y eso pesa y mucho sobre nuestra economía.

“No es de extrañar la desconfianza” que existe sobre España, aseguraba Fernando Rodríguez, presidente de Rodríguez Acuña & Asociados en la presentación del “Anuario Estadístico del Mercado Inmobiliario Español” presentado en Madrid. Lo cierto es que el crecimiento proporcionado por el sector de la construcción a nuestro país ha sido “nulo” a tenor de los datos proporcionados en este informe en el que se asegura que si el crecimiento del PIB entre los años 2004 y 2011 fue de 1,3 billones de euros, la deuda del sector asciende a 1,2 billones, con lo que las cuentas salen claras, aunque nefastas.

Además, es especialmente grave la situación de las financieras respecto al ladrillo. Su exposición al sector inmobiliario ascendía hasta los 50.000 millones de euros a finales del pasado año, lo que supone la mitad del crédito concedido al sector productivo. Según los expertos, el sistema necesita unos 350.000 millones de euros para sanearse y evitar “el colapso”. Y es que los bancos no pueden asumir una deuda que no se ve compensada por ningún extremo teniendo en cuenta que en muchos lugares el suelo ya vale “cero” y la facturación media en 2011 fue de entre 30.000 y 40.000 millones de euros, frente a unas minusvalías asumidas por los bancos de 410.000 millones de euros.

A ello se suma el volumen de viviendas problemáticas acumuladas por las entidades financieras que asciende a 607.257 inmuebles de las que cerca del 80% “corresponde a las cajas de ahorros” puesto que los bancos, con un poco más de ojo, “provisionaron mejor y no se expusieron tanto al ladrillo” en los últimos años de este 'boom' inmobiliario.

El problema en relación al stock responde a una de las reglas clásicas de la economía, la ley de oferta y demanda. A la falta de crédito y el aumento del paro se suma ahora también la emigración al extranjero de buena parte de la población española como consecuencia de la crisis económica.

Borja Mateo, experto del sector inmobiliario, sigue manteniendo su tesis acerca de una bajada continuada de precios debido a la situación, entre otras, de las entidades bancarias. “No nos cobrarán las bajadas de precios de las viviendas por otro lado porque la bajada de los precios, no sólo es consecuencias de la reforma financiera. Las dinámicas que fundamentan la bajada de los precios son el aumento del paro, un parque de viviendas vacías de 2,6 millones y la bajada del precio de los alquileres”, asegura.

Según Rodríguez Acuña & Asociados, el stock de vivienda ha crecido un 160% y lo más llamativo el que el tiempo medio de venta se ha incrementado en una década, ha pasado de 1,4 a 11,4 años. De las adquisiciones realizadas en los últimos cuatro años, el 18% correspondieron a las entidades financieras. En la actualidad, por cada cuatro viviendas vendidas, una es comprada por un banco o caja.


Precios a la baja hasta 2015
Eso como mínimo, aunque siempre cabe distinguir entre áreas, metropolitana, costa o rural.

Según este informe, la bajada de precios de la vivienda continuará hasta pasado el año 2015 y que no se espera que se recuperen los niveles actuales antes del 2020 puesto que está vinculada directamente a un crecimiento, por tanto, en positivo del PIB. "Siempre que el PIB crece poco, los precios de las casas caen, porque significa que se produce poco y que no hay empleo. Por ello, no esperamos que el precio deje de caer en los próximos años, ya que las estimaciones de crecimiento del PIB español son muy pobres", afirma Rodríguez.