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Las acciones de Telefónica siguen buscando el impulso definitivo para recuperar los 4 euros, una cota que se les resiste desde el pasado mes de mayo. Mientras el mercado sopesa si la mejora de las perspectivas financieras del grupo comunicadas las semana pasada basta para romper ese techo, Barclays ha decidido dar un pequeño voto de confianza a la operadora.
La firma británica ha revisado al alza su valoración sobre Telefónica, elevando el precio objetivo desde los3,80 hasta los 3,90 euros por acción, al tiempo que mantiene su recomendación de 'ponderación de mercado'. Con las acciones cotizando este lunes en torno a los 3,63 euros, el nuevo precio objetivo de Barclays implica un potencial de revalorización de aproximadamente el 7,5%. Sin embargo, el hecho de que Barclays siga situando su valoración por debajo de los 4 euros refleja que el optimismo continúa siendo moderado.
En lo que va de año, los títulos de la operadora acumulan una subida del 4,25%.

El pasado 29 de julio Telefónica presentó unas cuentas al mercado en las que comunicó unas pérdidas reportadas de 338 millones de euros en el primer semestre, una cifra que supone una mejora del 75% respecto al mismo periodo del año anterior. El resultado estuvo condicionado por el impacto extraordinario de 1.001 millones de euros derivado de la desinversión del negocio en Chile y por una provisión extraordinaria en Alemania. Si se excluyen estos efectos, la fotografía del negocio cambia significativamente. Las operaciones continuadas aportaron un beneficio neto de 474 millones de euros, mientras que el beneficio ajustado alcanzó los 954 millones, una magnitud que la compañía considera más representativa de la evolución de su actividad.
Los ingresos también mostraron una evolución positiva. La facturación creció un 1,7% en el semestre, hasta los 16.392 millones de euros, impulsada principalmente por el buen comportamiento comercial de España y Brasil. Solo entre abril y junio, Telefónica ingresó 8.265 millones de euros, un 3% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
La confianza de la dirección en la evolución del negocio quedó reflejada, además, en la revisión de sus previsiones para 2026. Telefónica elevó su objetivo de crecimiento del flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos (OpCFaL), que pasa de situarse por encima del 2% a superar el 3%. El grupo mantiene, además, el resto de sus objetivos financieros para el ejercicio: un crecimiento de los ingresos y del EBITDA ajustado de entre el 1,5% y el 2,5%, unas inversiones equivalentes a alrededor del 12% de las ventas, un flujo de caja libre próximo a 3.000 millones de euros y una reducción progresiva del apalancamiento.

