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Repsol firma un primer semestre extraordinario. La compañía obtuvo un beneficio neto de 2.201 millones de euros entre enero y junio, lo que supone multiplicar por más de tres las ganancias obtenidas un año antes (603 millones de euros). Solo en el segundo trimestre, el grupo ganó 1.272 millones, frente a los 237 millones registrados entre abril y junio del pasado ejercicio.
El comportamiento del negocio recurrente fue incluso más sólido. El beneficio ajustado, que elimina los impactos extraordinarios y refleja la evolución ordinaria de la actividad, ascendió a 2.711 millones de euros, un 134,7% más que en el primer semestre de 2025. Entre abril y junio alcanzó 1.838 millones, más del triple que un año antes y más del doble del registrado durante el primer trimestre.
Su resultado ajustado ascendió a 1.683 millones de euros durante el semestre, frente a los 235 millones obtenidos en el mismo periodo de 2025. Solo entre abril y junio aportó 1.243 millones, cuando un año antes apenas había generado 103 millones. A esta evolución también contribuyó el efecto comparativo, ya que el segundo trimestre de 2025 estuvo penalizado por el apagón que afectó a la Península Ibérica y redujo la actividad industrial del grupo.
La mejora del negocio se trasladó al resto de indicadores financieros. El EBITDA ajustado alcanzó 6.135 millones de euros en el primer semestre, un 156,5% más que un año antes. En el segundo trimestre ascendió a 3.522 millones, lo que representa un crecimiento del 206,8% respecto al mismo periodo de 2025.
Al mismo tiempo, Repsol mantuvo la prudencia en la inversión. El grupo destinó 1.920 millones de euros a inversiones durante el semestre, un 17,2% menos que un año antes, mientras que las inversiones netas retrocedieron un 38%, hasta 1.108 millones.
Por su parte, la generación de caja ganó tracción. El flujo de caja de las operaciones se situó en 2.977 millones de euros entre enero y junio, mientras que, descontando el efecto del capital circulante, la caja generada alcanzó los 5.711 millones, reflejando la elevada capacidad del grupo para financiar su actividad sin tensionar el balance.
Esa generación de recursos permitió continuar reduciendo el endeudamiento. La deuda neta descendió hasta 3.667 millones de euros, 1.133 millones menos que al cierre de marzo, una evolución que incorpora además el efecto de la venta del 49,99% de una cartera de activos renovables en España al grupo emiratí Masdar.

Refino, química y comercialización: motores del crecimiento
La recuperación del negocio industrial estuvo estrechamente ligada al fuerte incremento de los márgenes de refino. En España, el indicador de margen alcanzó los 14 dólares por barril, frente a los 5,9 dólares del mismo periodo de 2025, favorecido por la evolución de los diferenciales de gasolina y diésel y por la mayor brecha entre los crudos pesados y ligeros.
El negocio químico también se benefició del nuevo contexto de mercado. Su margen aumentó un 72,9%, hasta 569 euros por tonelada, contribuyendo junto al trading a reforzar la rentabilidad del grupo.
Por su parte, el área de Exploración y Producción elevó un 6,7% su resultado ajustado semestral, hasta 673 millones de euros, pese a que la producción permaneció prácticamente estable en torno a los 558.000 barriles equivalentes de petróleo diarios. El aumento del precio del crudo y la mayor aportación de Brasil y Trinidad y Tobago compensaron el incremento de costes y la salida de Indonesia.
También evolucionó favorablemente el negocio de Cliente. El resultado ajustado creció un 7,2% durante el segundo trimestre, apoyado en el avance de la comercialización de electricidad y gas, los combustibles para aviación y las especialidades. La electricidad comercializada aumentó un 30,7% entre abril y junio y cerca de un 30% en el conjunto del semestre.
Más dividendo, más recompras y sin cambios en la hoja de ruta
La mejora del beneficio y de la generación de caja permitirá a Repsol reforzar la remuneración al accionista. La compañía ha decidido elevar de 350 a 500 millones de euros el importe de su segundo programa de recompra de acciones de este ejercicio y prevé aprobar una tercera operación el próximo mes de octubre.
La petrolera mantiene su compromiso de elevar el dividendo un 3% anual entre 2026 y 2028. El pasado 8 de julio distribuyó un dividendo de 0,551 euros brutos por acción, elevando la remuneración total con cargo a 2026 hasta 1,051 euros por título, un 8% más que el año anterior. Además, los accionistas ya han dado luz verde a un nuevo pago de 0,530 euros por acción, previsto para enero de 2027.
Repsol mantiene intacta su política financiera para el conjunto del ejercicio. El grupo seguirá destinando entre el 30% y el 40% del flujo de caja operativo a dividendos y recompras de acciones, apoyándose en una elevada generación de caja y en un balance saneado para continuar desarrollando su estrategia de crecimiento y transformación energética.

