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La celebración de las Juntas de Accionistas y el cierre del año fiscal de la mayoría de las cotizadas el 31 de diciembre, explica el momento del pago de dividendos en la bolsa española, aunque también los usos y costumbres. Existe la clara excepción de Inditex que, como el resto del sector textil, suele cerrar el año en lo relativo a sus cuentas en marzo. Lo mismo pasa con los valores hoteleros como Meliá.
En el primer trimestre del año siguiente, las empresas auditan y presentan de forma oficial sus balances económicos a cierre del ejercicio anterior. Por otra parte, las Juntas Generales de Accionistas se celebran habitualmente entre los meses de abril, mayo y junio. Una vez aprobado el reparto definitivo del beneficio de todo el año anterior, las compañías tienen el mandato de abonar el llamado dividendo complementario durante el mes de julio.
La anticipación de beneficios y el dividendo a cuenta se produce en enero con cargo a los beneficios estimados que aún se están generando, las empresas acuerdan repartir un adelanto, el ya mencionado dividendo a cuenta. Este primer pago se realiza habitualmente seis meses antes del complementario, consolidando a enero como el mes de estreno en el pago al accionista. Repartir la parte del beneficio destinada a retribuir al capital dos veces en lugar de cuatro ahorra costes administrativos y operativos de intermediación para la empresa cotizada.
El mercado minorista español asocia históricamente el cobro de julio como un ingreso adicional antes de las vacaciones de verano, incentivando que las compañías mantengan esta costumbre como si se tratase de una paga extra.
Aunque en los países anglosajones predomina el pago trimestral (Estados Unidos, Reino Unido o Canadá) el abono por este concepto varía drásticamente entre las compañías. Las empresas realizan sus pagos según la tradición cultural, la estructura sectorial de su bolsa y la legislación de cada región.
Europa Continental (Alemania, Francia, Italia o Países Bajos). A diferencia de España, la inmensa mayoría de las grandes corporaciones de la Europa continental (como en Alemania o Francia) concentran todo su dividendo en un único pago al año. Este pago único se efectúa de forma masiva entre abril y mayo. Las empresas esperan a que se cierre el ejercicio, se formulen las cuentas y la Junta General apruebe el desembolso total, sin recurrir a adelantos como el dividendo a cuenta.
Japón cierra el año fiscal en marzo
El mercado japonés y asiático. En Japón, la enorme mayoría de las empresas cotizadas también pagan de forma semestral. Sin embargo, sus meses clave son distintos a los de España: pagan mayoritariamente en junio y diciembre. Esto se debe a que el año fiscal en Japón no cierra en diciembre, sino que finaliza tradicionalmente el 31 de marzo, desplazando todo el calendario de juntas y liquidaciones tres meses respecto al estándar europeo. En las bolsas chinas de Hong Kong o Shanghái, predominan las distribuciones de pago único anual tras la primavera, muy similar al resto de Europa continental.
Mercados Emergentes y Latinoamérica (Brasil, México, Colombia). En las bolsas de valores de América Latina, los calendarios de dividendos son bastante irregulares y variables. Por ejemplo, en Brasil muchas grandes corporaciones, especialmente del sector bancario o energétic, pagan dividendos con frecuencias altísimas: bimestrales, trimestrales e incluso mensuales. Al estar sus economías muy vinculadas a las commodities (petróleo, minería), las empresas prefieren no atarse a un mes fijo. Si un trimestre ha sido extraordinariamente bueno en facturación, reparten un dividendo inmediato en lugar de esperar a enero o julio.

