En las perspectivas mensuales sobre renta fija de Fidelity International de este mes, el Director de inversiones de renta fija europea, Andrea Iannelli, comenta por qué sigue apostando por la deuda pública europea y por qué, tras dos meses difíciles, los bonos del Tesoro de EE.UU. muestran ahora unas valoraciones atractivas.

Europa

“Los indicadores económicos podrían haber tocado ya techo en Europa. Así, los últimos datos de los PMI y el IFO no fueron buenos y el índice de sorpresas económicas de la zona euro de Citi cayó hasta territorio negativo por primera vez desde 2016.

En el plano de la inflación, el mes pasado recibimos algunas noticias positivas de las últimas rondas de negociación salarial en Alemania, donde se acordaron importantes subidas. Sin embargo, es poco probable que estas tengan incidencia en el resto de Europa. En un entorno en el que los indicadores de crecimiento podrían frenarse, la inflación sigue ausente y podría darse una nueva revalorización de la moneda que no sería bienvenida, por lo que Sel BCE abordará con suma lentitud el proceso de retirar los estímulos monetarios.

Así las cosas, la deuda pública europea debería seguir teniendo apoyo y batiendo a sus homólogas estadounidense y británica en base ajustada al riesgo. Las curvas de deuda pública europea siguen estando muy inclinadas. Como ejemplo, cabe citar que el diferencial de rendimientos entre los bonos a dos y diez años es de 120 pb en Alemania y 220 pb en Italia. Eso contrasta con los algo más de 60 pb de los bonos del Tesoro de EE.UU., de ahí que la deuda pública europea esté ofreciendo un buen carry y roll-down a los inversores.

Las elecciones italianas se saldaron con un parlamento sin mayoría, aunque con unos buenos resultados de los partidos populistas a costa de la clase política más ortodoxa. El desenlace, aunque importante, no supone una sorpresa y confirma tendencias bien conocidas entre el electorado italiano. A partir de ahora, los BTP seguirán siendo volátiles, pero no está claro si se contagiarán otros mercados de la periferia europea”.

EE.UU.

“En EE.UU. los bonos del Tesoro volvieron a cerrar en negativo en un mes de febrero en el que el buen tono general tiró al alza de los rendimientos y lastró las rentabilidades. Después de dos meses difíciles, los bonos del Tesoro del Tesoro de EE.UU. a 10 años acumulan una rentabilidad total negativa del 3,6% en el año.

De cara al futuro, aunque se mantiene el riesgo de que sigan subiendo los rendimientos, las valoraciones nos parecen atractivas y apostamos por una exposición más larga a duración nominal. Los datos de la CFTC sugieren que los especuladores mantienen posiciones muy cortas en futuros sobre bonos del Tesoro de EE.UU. y aunque la coyuntura económica estadounidense sigue siendo favorable, están aumentando los riesgos bajistas en los datos macroeconómicos.

Los malos resultados recientes de las empresas de distribución tradicionales de EE.UU., aunque debidos en su mayor parte a la disrupción de los competidores en Internet, podrían ser también un indicio de que el consumo estadounidense no está tan fuerte después de todo. Los estímulos presupuestarios del presidente Trump llevan dos meses en marcha y, aunque los efectos beneficiosos de las rebajas de impuestos y otras iniciativas todavía están por llegar, ya están descontados en su mayor parte en las cotizaciones.

En el plano de la política monetaria, la comparecencia de Powell ante el Congreso transmitió confianza en el crecimiento estadounidense y que la Fed mantiene su voluntad de seguir endureciendo las condiciones monetarias. El escenario que maneja el mercado son tres subidas de tipos en 2018, lo que deja poco margen para nuevos ajustes de los precios que puedan elevar aún más los rendimientos”.