En el convulso escenario económico en el que nos encontramos, con la prima de riesgo a niveles históricos, la continua amenaza de rescate a Grecia, las recientes reformas del sistema financiero en nuestro país, et, etc, parece que en medio de todo este caos, la única opción que les queda a los inversores, es poner sus ahorros en “stand by” y esperar a que pase el chaparrón.
Pero hay buenas oportunidades para invertir, incluso en escenarios tan revueltos como actual. Sólo hay que saber buscarlas. Es por ello que Estrategias de Inversión organizó en la Bolsa de Madrid un seminario sobre oportunidades de inversión en el momento actual, en el que participaron Self Bank, M&G Investments, Allianz Global Investors, Pictet y DWS Investments, donde se analizaron las estrategias para este año y los nichos de mercado donde poder rentabilizar nuestros ahorros en tiempos de crisis.

Victoria Torre, Jefe de Producto y Análisis de Self Bank, mostró el escenario macroeconómico actual y explicó que “hay factores reales que están influyendo en la marcha de los mercados, como por ejemplo, el déficit de España, la reforma financiera, la prima de riesgo y las emisiones de deuda o la actuación del BCE, entre otros. Pero además de estos temas, Torre apunta a otro factor “invisible” que está haciendo tanto o más daño que éstos: la falta de confianza. Por poner un ejemplo –continuó- “sólo tenemos que recordar qué es lo que ha pasado en los últimos meses en torno al objetivo de déficit de nuestro país: durante un largo periodo de tiempo el Gobierno aseguraba que, aunque era difícil, haría todo lo posible por cumplir el objetivo de reducción al 4,4% en 2012 pero, finalmente, se admitió que este objetivo no era viable, Bruselas relajó las exigencias hasta el 5,3%. Pero aún así, la Comisión Europea, no cree que España sea capaz de reducir ese déficit por debajo del 6,4%”. Sea como fuere, lo único cierto es que nadie confía en que España cumpla con el compromiso. No hay confianza, y esto supone un serio obstáculo para la recuperación de nuestro mercado. Por otra parte, la prima de riesgo alcanza en nuestro país récords históricos, haber superado los 500 pb, una situación no asumible a medio-largo plazo. Este análisis revela que la economía española no sólo está atascada, sino que en algunos aspectos ha dado un paso hacia atrás. La falta de confianza es el factor clave en el desarrollo de los acontecimientos, y España debe recuperarla a toda costa para poder avanzar.



Y mientras tanto, ¿qué está ocurriendo con la economía mundial? En opinión de Germán Quintero, Head of sales de Allianz GI, “no estamos en una crisis cíclica, sino que nos encontramos al final de un superciclo de deuda en la mayoría de las economías desarrolladas, es decir, una acumulación excesiva de deuda. Desde 2007 estamos en un punto de inflexión y todavía necesitaremos algunos años para ajustarnos al proceso de desapalancamiento que ya ha comenzado, y pasaremos de vivir en un entorno de creciente apalancamiento, a uno de desapalancamiento gradual”. Para Quintero, la estrategia de inversión será, en renta variable, “buscar estrategias de crecimiento que identifiquen buenas compañías con fuerte presencia en emergentes, especialmente Asia y más concretamente, China, ya que en estas economías, las crisis son menos profundas y las recuperaciones, más fuertes”.



En cuanto a renta fija y divisas, manifestó que “estamos en un momento atractivo para el crédito de alto rendimiento, así como para la renta fija diversificada en Asia, y en sus divisas, especialmente el renminbi, que creemos que continuará su apreciación”. Además, continuó, “no podemos olvidar que las estrategias de dividendos también pueden ofrecer buenos rendimientos a los inversores más conservadores”.
Podemos resumir la estrategia de inversión de Quintero en:




En este sentido, Carsten Hinnersenior sales DWS Investments explicó que “la estrategia de dividendos, funciona globalmente, desde las economías avanzadas a los mercados emergentes, y supone un colchón ante las caídas”.




A largo plazo, los dividendos se convierten en pieza fundamental de rentabilidad. Históricamente, los valores con alta rentabilidad por dividendo han mostrado menor volatilidad que las acciones sin rentabilidad por dividendo. En opinión de Hinner, “en un horizonte temporal de un año, el 75% del rendimiento se genera por un cambio en las valoraciones, sin embargo, a medida que el horizonte temporal se amplía, los fundamentales juegan un papel creciente en la generación de rentabilidad”.



Además, concluyó, “estamos en un momento único para invertir en dividendos, ya que en pocas ocasiones, éstos son superiores a la rentabilidad en renta fija, eso sí, debemos elegir compañías con dividendos sostenibles en el tiempo”.



Gonzalo Rengifo, director general de Pictet, propuso la inversión temática en megatendencias, es decir, tendencias relacionadas con mercados específicos con gran potencial de revalorización a medio-largo plazo. Se trata de invertir hoy en aquellas compañías que se van a beneficiar de las tendencias económicas futuras entre ellas, Rengifo destacó “sanidad, es decir, la inversión en biotecnología y en medicamentos genéricos (por el desarrollo demográfico), temas relacionados con la seguridad mundial, la digitalización, el desarrollo tecnológico, el medio ambiente (agua y madera), o las marcas de lujo como individualización, que es un mercado cada vez más creciente. En opinión de Rengifo, “la inversión temática es elegir hoy las megatendencias del futuro, supone identificar y beneficiarse de ellas en contraposición al enfoque de capitalización tradicional”. Por poner algunos ejemplos gráficos:
































La renta variable flexible constituye otra opción de inversión rentable en momentos como el actual. Según Ignacio Rodríguez Añino, director de M&G, España es un país eminentemente conservador, más del 70% de los productos en cartera, son renta fija (90% si incluimos garantizados). Rodríguez Añino recomendó invertir en renta fija, pero con un fondo flexible para que sea el gestor el que lo adapte a las circunstancias de cada momento”. La renta variable flexible, continuó, “permite la inversión en una amplia gama de activos de renta fija en función de los cuales el gestor del fondo determina valor mediante un análisis del entorno macroeconómico, lo que incluye la senda probable del crecimiento, la inflación y los tipos de interés, lo que permite tomar una decisión sobre el posicionamiento y su asignación a las distintas clases de bonos, con la particularidad de que no existen limitaciones sobre la cantidad de bonos del estado, bonos aptos para la inversión o bonos de alto rendimiento que se pueden mantener en la cartera, y podemos invertir además, en otros activos, como efectivo, renta variable y derivados”.

Por último, Self Bank propuso su cartera equilibrada para tiempos de crisis: