El presidente de TSK, Sabino García Vallina, ha hecho pública su participación del 62,635% en la compañía, una semana después de su salida a Bolsa. Según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), García posee 72,22 millones de derechos de voto, lo que equivale a una valoración de casi 403 millones de euros, considerando el precio de cierre de la acción en 5,58 euros.
Otros accionistas significativos
Además de García Vallina, otros dos accionistas han notificado a la CNMV un control sobre el capital de TSK. Francisco Javier García García y Víctor José González Menéndez, antiguos consejeros de la compañía, poseen cada uno un 3,868% de participación. Ambos cesaron como miembros del consejo de administración en una junta general de accionistas celebrada el 23 de abril de 2026, con efectos diferidos hasta la admisión de la operación.
En la misma junta, se aprobó la reelección de tres consejeros actuales: Sabino García Vallina, Joaquín García Rico (también Consejero Delegado) y Beatriz García Rico (Vicepresidenta). Además, se nombraron cinco nuevos miembros del órgano de gobierno: Enrique Palomino Bilbao, Fernando Maudo Arranz, Rafael Miranda Robredo, Rosario Casero Echeverri y Gema Díaz Real.
Detalles sobre las participaciones de García García y Menéndez González
Antes de la salida a Bolsa, García García y Menéndez González tenían individualmente un 5,21% de participación en TSK. Tras la operación, cada uno posee un 3,868%, lo que equivale a 4,46 millones de derechos de voto y un valor de 24,89 millones de euros por titular.
Santander Asset Management también se suma a la lista de accionistas significativos, con una participación del 3,404% en TSK, que representa 3,92 millones de derechos de voto valorados en cerca de 21,9 millones de euros.
Salida a Bolsa y posición en el mercado
TSK debutó en Bolsa el 13 de mayo fijando el precio de su oferta pública de suscripción en el tope del rango de precios previsto, entre 4,45 euros y 5,05 euros por acción. La oferta total ascendió a 172,5 millones de euros, con cerca de 34,2 millones de acciones. Con esta operación, la ingeniería se convirtió en la segunda compañía en unirse a la Bolsa española en 2026, después de Arteche, y la sexta en incorporarse a los mercados de BME en el mismo año.


