Los expertos de Clearbridge,  filial de renta variable de Legg Mason, han elaborado un documento en el que exponen tres tendencias clave para los inversores si, como consecuencia de la retirada de los programas de expansión cuantitativa de los Bancos Centrales, vuelve la volatilidad.  Renta fija, estrategias de gestión activa, en valores de mediana y gran capitalización, y sí, valores de baja volatilidad.

Durante este próximo año, la retirada de los programas de compra de deuda por parte de los bancos centrales  podría generar “una mayor  volatilidad en los mercados de renta fija inicialamente y, posiblemente, provocar un aumento de volatilidad en los mercados de renta variable”, en opinión de Clearbridge (Legg Mason).  

Aunque el presidente del BCE ha reiterado sus esfuerzos por mantener la estabilidad en sus estímulos monetarios, se ha comenzado a especular sobre que el programa podría terminar antes de lo esperado. De hecho, el pasado fin de semana, uno de los banqueros centrales, Benoit Coeure, confirmó que podría haber una oportunidad razonable para que el BCE considere que la extensión de lo estímulos hasta 2018 sería la última. Los mercados no terminan de creer que será el caso, viendo al euro en su nivel más alto de los últimos tres años contra el dólar y los mercados poniendo en precio una subida de tipso de interés, como pronto, el próximo año. La primera desde 2011.

Un evento que, si se une a la próxima subida de tipos por parte de la FED – hasta cuatro podrían darse este año, según  Goldman Sachs – incrementa la volatilidad en el mercado de bonos con su consiguiente contagio al mercado de renta variable.

Teniendo esto en cuenta se hace necesario que los inversores busquen compañí.as / bonos que escapen de esos vaivenes y que sigan ofreciendo rentabilidad. ClearBridge da algunos ejemplos de este tipo de valores:

Valores americanos de gran capitalización.  Una forma de encontrar valor es “centrarse en sectores susceptibles de verse involucrados en procesos de fusión y adquisición”. Normalmente estos procesos repuntan tarde en el ciclo de mercado y están todavía respaldados por unos reducidos costes de financiación. 

En este sentido, Clearbridge Investments, filial de renta variable de Legg Mason reconoce que  «varios sectores se encuentran bien posicionados para beneficiarse de la consolidación del mercado, incluido el sector sanitario —donde los valores del sector biotecnológico ofrecen innovación y potencial de crecimiento en sus carteras—, lo que resulta atractivo para posibles compradores de grandes capitalizadas del sector farmacéutico. También existen activos de gran valor en los sectores energético y en el de los medios de comunicación que podrían impulsar la actividad, mientras que los posibles ingresos extraordinarios obtenidos gracias a la repatriación podrían propiciar acuerdos en el sector tecnológico».

En el sector energético, la firma ve oportunidades en «las compañías estadounidenses de exploración y producción que han abaratado el coste de extracción», junto con la capacidad para capear el actual exceso de oferta (que parece estar evolucionando hacia una situación de desabastecimiento que se haría efectiva para el 2019 o 2020).  (Ver: Tres compañías que pueden beneficiarse de la escalada del petróleo)

Valores estadounidenses de pequeña capitalización: Royce, la filial de Legg Mason especializada en inversión en small-caps de EE.UU., identifica valor en las industrias cíclicas, donde las valoraciones precio-beneficio son solo 18.5x-vs 26.9 para las industrias defensivas. El comportamiento positivo de las empresas de pequeña capitalización de los sectores industriales y materiales en el tercer trimestre de 2017 podría ser indicativo de un cambio generalizado en el mercado. De manera más general, apuntan: «La expansión económica global debería favorecer a los activos cíclicos con exposición internacional».  

Si se quiere tener deuda en cartera, una de las filiales de renta fija de Legg Mason, Western Asset, cree que los  sectores spread batirán a los bonos del Tesoro y a los bonos soberanos. En lo que se refiere al sector de deuda con grado de inversión y deuda de alto rendimiento, la filial pone el foco en seleccionar de manera cuidadosa cada firma e industria, habida cuenta de la actual comprensión de los diferenciales. Dentro del sector de deuda con grado de inversión, prefieren lo que se conoce como «estrellas nacientes»: emisores clasificados como de menor solvencia que trabajan para reducir su endeudamiento y mejorar sus flujos de caja, de cara a mejorar su calificación crediticia. Los títulos hipotecarios emitidos por organismos estatales también pueden suponer una fuente de ingresos con una volatilidad relativamente reducida.

Las dos filiales de renta fija de Legg Mason, Brandywine Global y Western Asset, creen que la deuda de los mercados emergentes supone una gran oportunidad para obtener rendimientos, especialmente en lo que se refiere a la deuda denominada en divisa local en países como Brasil y Rusia, que cuentan con tipos de interés reales altos, una inflación descendente y una mejora del crecimiento.