Las sorpresas negativas desde la esfera de los resultados empresariales y la incertidumbre política en algunos países de la periferia europea, ha provocado cierto giro a la baja en activos de riesgo después de unas primeras semanas de año que fueron positivas.
La renta fija corporativa y emergente en divisa fuerte, y la renta variable, han sido los activos más castigados, algo que no ha impedido un comportamiento positivo de la cartera de fondos propuesta a principios de año en esta misma sección: acumula una rentabilidad en lo que llevamos de año (YTD) del 0,76%, cumpliendo con los principios básicos de (I) protección del capital y (II) retorno absoluto.

Estructura de activos recomendada en enero y distribución por fondos



Fuente: Elaboración propia.


Evolución de la cartera de fondos recomendada y comparativa con el índice Eurostoxx



Si atendemos a la situación del ciclo económico, las lecturas de los últimos indicadores adelantados han sido positivas (ISM, Tankan, IFO), permitiendo confirmar un escenario de gradual recuperación de la economía mundial, aunque sin tirar cohetes, y con permiso del desarrollo de los acontecimientos en Italia y del tema fiscal en EEUU.
Como el objetivo de la cartera de fondos planteada en un principio era gestionarla de forma activa, e ir cambiando de composición en función de las circunstancias del mercado, a continuación planteo algunos cambios de cara a afrontar las próximas semanas/meses.
1. Estar fuera de deuda pública, salvo en la periferia.
2. En crédito reducir peso en investment grade, dado el ajuste de las valoraciones y el repunte esperado en tipos a largo plazo, y elevar peso en high yield (mantener duraciones cortas).
3. Reducir el peso en deuda emergente tras el rally de los últimos meses, tanto en moneda local como en dólares. La escasa protección que ofrecen algunos de los bonos denominados en dólares con calificación elevada frente a la posibilidad de un aumento de los tipos a largo de EEUU, hace recomendable mantener un mayor peso de la cartera en deuda en divisa local y bajar la exposición a divisa fuerte.
4. Limitar el peso en renta variable de EEUU y seguir apostando por renta variable europea y asiática. La combinación de políticas monetarias agresivas por parte de los bancos centrales, las valoraciones atractivas y las buenas perspectivas económicas, son factores que deberían seguir dando soporte a los mercados bursátiles. China y Europa, incluyendo los emergentes del Este, son los mercados que presentan más atractivo en términos de valoración.

Estructura de activos recomendada en marzo y distribución por fondos



Fuente: Elaboración propia.

Como se puede ver en la tabla anterior, la distribución por tipología de activo recomendada se compone de un 5% en activos monetarios, un 35% de renta fija con calidad crediticia de grado de inversión, un 30% entre renta fija de alto rendimiento y emergente, y un 30% en renta variable. Asimismo, los fondos seleccionados son los siguientes: el Schroders ISF Euro Bond, el Carmignac Securite, AXA Euro crédito plus y el Templeton Global Bond, fondos que invierten en su mayor parte en títulos con calidad investment grade; el AXA Global Emerging Debt y Pictet Local Currency Debt en la parte de renta fija emergente; en renta fija High Yield el JP Morgan Global HY y AXA US Short Duration HY; y por último, el Invesco European Growth Equity, Carmignac Investissiment y Templeton Asian Growth Equity para la parte de renta variable.