El pasado viernes pudimos comprobar cómo la moneda nipona no paraba de marcar nuevos mínimos respecto de otros cruces como el dólar y como el euro. Este movimiento de depreciación de la divisa nipona no es nada nuevo, pues a lo largo del año que estamos cerca ya de finalizar han sido muchas las ocasiones en las que le hemos visto marcar nuevos mínimos. Normalmente, este movimiento ha ido acompañado, casi siempre, de un fuerte movimiento en la renta variable nipona (Nikkei 225) y también, aunque en menor medida, en la renta variable europea.

Dicho esto, y como se podría apreciar en un gráfico, lo que tenemos, y sólo si nos ceñimos en el muy corto plazo, es una impecable recta de aceleración que se obtiene uniendo los mínimos crecientes desde finales de octubre/principios de noviembre hasta el momento actual. Esta recta de aceleración pasa en el momento actual por los 102,70 en el Dólar/Yen y los 141,70 en el caso del Euro/Yen. La tendencia en ambos subyacentes es claramente alcista pero eso no será impedimento para que, en cualquier momento, se tomen un pequeño descanso. Así, en este momento las únicas resistencias importantes se encuentran en los máximos anuales que marcaron el viernes pasado en los 103,923 en el Dólar/Yen y los 142,824 en el Euro/Yen.

JM.R.