La sesión en Europa se está desarrollando más o menos en unos términos similares a los del día de ayer, una precaución bastante visible a la espera de acontecimientos y los cuatro eventos importantes que tenemos tanto esta semana como la que viene.
 

Tenemos casi un empate en cuanto a súper sectores en Europa en positivo y en negativo, donde el de automoción y recambios es el mejor con un incremento del 0,67% y donde las Utilities son las peores con un descenso de -0,74%.

En cuanto al sector bancario, desciende -0,48% con otra vez el Deutsche Bank cayendo -1,93%, manteniendo el efecto negativo de la ampliación de capital y con cierto miedo a que otros valores también lo necesiten, por lo que Commerzbank también está descendiendo -1,56%.

El movimiento de automoción y recambios sólo se debe al cierto ánimo que tiene el mercado con la operación de compra de Opel, donde todo mundo está pensando en una mayor concentración del sector y la perspectiva de nuevos frentes de ingresos derivados de la implantación del coche eléctrico y autónomo, donde hay posibles vías de ganar dinero por parte de la recarga de las baterías y también de los servicios conectados.

Uno de los puntos a esperar es la reunión del BCE de esta semana y hoy hemos conocido los precios de producción industrial de Italia que marcan en la interanual una segunda variación positiva, dejando atrás una larga racha de años de descensos y en donde se ve que tenemos un nuevo apoyo para la inflación.

También ayuda a tener cierta estabilidad el dato de reservas de divisas de China del mes de febrero pues llevábamos ocho meses con descensos y se tenía mucho miedo a que China apoyase sus exportaciones a base de devaluar la moneda, lo que podría generar un movimiento imprevisible por parte del nuevo inquilino de la Casa Blanca, abriendo la puerta a una especie de guerra comercial mucho más acusada que con el resto.

El crecimiento de la zona euro del último trimestre se confirma en los términos de las lecturas anteriores, el 1,7% en la interanual.
Ha habido varios comentarios interesantes desde bancos de inversión en donde lo más importante es que Societe Generale  avisa que si en Estados Unidos la rentabilidad de la deuda a 10 años alcanzase el 3%, eso reduciría mucho el aliciente para invertir en activos de riesgo, lo que hace que las bolsas resulten caras en comparativa con los bonos, lo que pone más atención en el mercado europeo en donde ese diferencial es mucho más grande y, por tanto, atractivo.

Manteniendo el hilo de la deuda pública, hoy hemos tenido subasta de deuda a corto plazo en España y volvemos a perforar cifras negativas, por lo que se sigue notando la mano del Banco Central Europeo y de momento no nos ha afectado ese repunte de riesgo en Francia al saber que el Fillon no tiene sustituto en Alain Juppé, haciendo que subiese su prima de riesgo y también la rentabilidad a 10 años.