Dicha decisión era el punto de atención de todo el día y en estos momentos la mayoría de sectores en Europa está en positivo, pero tenemos descensos de -1,15% en el sector de telecomunicaciones por pagos de dividendos de compañías importantes y también caída de -1,22% en el sector de bebidas y alimentación, aunque el índice alemán está más dañado por el descenso de -0,27% del sector de automoción y recambios.

El que mejor se lo está pasando es el de recursos básicos con una subida de 0,95% seguido de los bancos con 0,86%. Los bancos se ven beneficiados porque Santander está tirando del resto y hay mucho alivio con lo que pasó del Popular y además con las vías de solución para otro banco en problemas de Italia. Por lo que respecta a recursos básicos, hemos tenido los datos de balanza comercial, exportaciones e importaciones de China y hay algunos movimientos que invitan a tener un ligero optimismo.

En estos momentos estamos lejos de los máximos de la sesión porque en el corto plazo alcanzamos la sobrecompra mientras esperábamos la decisión del BCE, pasando después a estar bajo control de la sesión de Estados Unidos y de momento no están teniendo las cosas claras en cuanto comportamiento.

El punto de atención ahora mismo está puesto tanto en el comportamiento de la deuda pública como en el de las divisas, pues lo que ha dicho el BCE nos ha dejado algo estupefactos y digno de digestión. Sigue viendo bien la economía pero mantiene que la inflación subyacente sigue demasiado tranquila, recordemos que la culpa se le sigue echando a un nulo crecimiento de los salarios en la periferia de la zona euro, porque el desempleo no está bajando y el exceso de oferta de trabajadores no permite subir los salarios.

Pues bien, el colmo de todo el asunto fue el comentario acerca de que el BCE está preparado para bajar todavía más los tipos de interés si la situación empeorase. Teniendo cuenta que el crudo está muy tocado por los problemas por los que está atravesando la OPEP, el constante incremento de la producción en Estados Unidos, la cifra general de la inflación no es que sea un aliado precisamente para el BCE.

Por lo tanto, el euro ahora mismo tiene problemas con descensos en todos los cruces importantes, lo que exporta fortaleza al dólar, y además  que la deuda pública se ve favorecida por esa baja lectura de la inflación. En los derivados sobre deuda de Alemania estamos viendo subidas de precios en el vencimiento siguiente, lo que favorece descenso de las rentabilidades en la parte alta de curva de tipos pero no estamos viendo este movimiento tan acusado en la parte corta, por lo que en cierto modo hay un aplanamiento ligero de la curva de tipos.