David Aranzábal, analista independiente y CEO de la Escuela FX for a living, comenta que “aunque el franco suizo sea una buena moneda refugio, es complicado ganar dinero con ella a nivel especulativo tras la intervención del Banco Suizo para fijar el límite del 1,20 frente al euro”.

“El día que el Banco Suizo anunció la intervención, el dólar-franco suizo recorrió 800 pibs”, resalta Aranzábal. “Después de la intervención el precio pasó como una bala del 1 al 1,20”. El experto espera que “el franco suizo permanezca en el 1,20 durante meses”.

Con respecto al euro-dólar explica que “es la comparación entre la economía europea y la americana y, actualmente, teniendo continuas noticias negativas de uno y otro lado del Atlántico, es complicado dar niveles a largo plazo. Por un lado, la operación Twist en EE.UU. no ha gustado y el dólar ha funcionado como moneda refugio haciendo que el par baje. Esto ha estado acompañado de los problemas de Grecia, que dan inestabilidad y hacen bajar el par”.

Si bien, “este jueves en el Parlamento alemán se va a aprobar posiblemente la intervención de 440.000 millones de euros para poder solventar los problemas financieros de Grecia. Además, la Troika también podría incrementar la ayuda con 8.000 millones de euros para evitar el default griego. Pero todo esto tiene un plazo de caducidad, Navidades, hasta donde Grecia podrá pagar sueldos y pensiones. Veremos lo que pasa después, pero mientras podemos aprovechar oportunidades intradía”. Técnicamente “la línea de tendencia alcista en gráficos semanales se ha roto, y el euro podría llegar a los 1,30, aunque si la situación en Europa mejora, no sería descabellado que llegue a los 1,50”.

Con respecto al yen comenta que “está en triple suelo con divergencias aguantando en el nivel 76 de su cruce con el dólar. Si este suelo aguanta, podría llegar a los 80 pero, si no, estaría en caída libre”. ¿Dónde podría parar? “en el doble y en el triple cero, donde el precio parará y los que estén cortos, podrían recoger beneficios”.

Para buscar refugio más allá de estas divisas, podríamos encontrarlo en “las monedas escandinavas, como la corona sueca, que se ha revalorizado mucho desde la crisis financiera, cerca de un 20%, pero en los últimos meses está tendiendo una tendencia contraria y se está devaluando”. Por ello, aconseja “esperar a que la línea alcista se rompa para ver si realiza nuevos mínimos”.