Araceli de Frutos, consejera de Araceli de Frutos EAFI, destaca la debilidad que han registrado las bolsas tanto en Europa como en Estados Unidos, una tendencia que se ha prolongado durante varios días consecutivos. Para explicar este comportamiento, Araceli de Frutos señala que ya la semana anterior se cerró con una venta masiva generalizada que afectó a prácticamente todos los activos: renta variable, metales preciosos, criptomonedas e incluso bonos, rompiéndose la habitual descorrelación entre ellos. En la semana actual, esta tónica vendedora ha continuado, con la única excepción de los bonos, que han recuperado su papel como activo defensivo.
Explica Araceli que este contexto responde a una combinación de factores. Por un lado, persisten las incertidumbres geopolíticas, con negociaciones internacionales y tensiones políticas que siguen influyendo en el sentimiento del mercado. Por otro, el foco se sitúa claramente en el sector tecnológico y en el desarrollo de la inteligencia artificial.
El lanzamiento de nuevas aplicaciones avanzadas por parte de Anthropic ha generado un fuerte impacto negativo en las compañías de software, que han acumulado caídas superiores al 25% desde los máximos de octubre ante el temor de que estos desarrollos puedan sustituir parte de los servicios tradicionales del sector.
A pesar de este castigo, los resultados de algunas grandes tecnológicas han sido sólidos. Alphabet-A ha superado expectativas con un fuerte crecimiento en su negocio de la nube, en ingresos de YouTube y en su motor de búsqueda.
Sin embargo, el mercado ha reaccionado con cautela debido al fuerte incremento del gasto en capital destinado a inteligencia artificial, muy superior a lo esperado, lo que genera dudas sobre el impacto futuro en márgenes y generación de caja. Una situación similar se ha observado en Amazon, que, pese a presentar resultados en línea, ha sido penalizada por el aumento del capex y unas previsiones menos convincentes. Estas dudas han provocado caídas relevantes en Wall Street, especialmente en el sector de semiconductores y software, aunque Alphabet solo cedió medio punto al cierre.
En Europa, las correcciones también han sido notables, aunque de forma desigual entre índices. Algunos mercados estadounidenses ya muestran rentabilidades negativas en el año, mientras que en Europa índices como el IBEX 35 se mantienen relativamente fuertes, a pesar de la debilidad del sector bancario en las últimas sesiones. En el caso de entidades como Banco Santander o BBVA los resultados no han sido malos, pero el mercado ha reaccionado negativamente por factores como adquisiciones, expectativas futuras o previsiones a medio plazo.
Según Araceli de Frutos, el mercado no cotiza tanto el pasado como las perspectivas de los próximos trimestres, en un entorno de elevada volatilidad.
Respecto a la posibilidad de una burbuja tecnológica, considera que no se puede generalizar. Aunque algunas valoraciones eran exigentes, la clave está en identificar compañías con ventajas competitivas claras, como ASML en Europa o Microsoft en Estados Unidos. En estos casos, las caídas actuales pueden suponer oportunidades de compra para inversores con convicción y visión a largo plazo.

