Victoria McLean, gestora de inversiones de Aberdeen, habla sobre las oportunidades de inversión en el entorno global y todos los catalizadores que en estos momentos están influyendo en los mercados.
¿Cómo elaboran su estrategia global para invertir? ¿Cuáles son los principales factores en los que se centran?

Nuestra estrategia de inversión en Aberdeen ha estado bien establecida e implantada en varias regiones desde hace 20 años. Es un proceso bottom up en el que a partir de la selección de compañías construimos carteras con fuertes convicciones y concentradas, con en torno a 40 - 60 posiciones. Pienso que uno de los principales factores es que nos basamos en nuestros propios análisis. Tenemos cerca de un centenar de gestores –analistas, que invierten en función de nuestros análisis. Los dos factores principales en los que nos centramos son la calidad y la valoración. Es un proceso muy simple. Buscamos empresas de muy buena calidad a precios de Escocia, es decir, que no paguemos mucho por ellas.

Tienen posiciones principalmente en Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Japón, y Suecia… ¿Cuál es el criterio para seleccionar cada región en la que invierten?

La exposición regional es el resultado de nuestro proceso de selección de las compañías. Cuando construimos la cartera esencialmente lo que buscamos es diversificación, construir una cartera con diferentes exposiciones ya sea a nivel regional, por países o por mercado final. Creo que la cartera debería reflejar la estrategia global, la economía global y considero que si miras las empresas que tenemos, por ejemplo, en el Reino Unido y Europa. ¿Sobreponderamos regiones? Sí. Pero, ¿Sobreponderamos exposición doméstica? No. Si nos fijamos en nuestra exposición a Reino Unido, uno de los mayores pesos corresponde a los bancos, como Standard Chartered, o HSBC, cuya exposición subyacente es más en Asia, en los mercados emergentes. Nos centramos más en donde una empresa genera su negocio que en donde se encuentra cotizada.

Con la previsible subida de tipos de interés en Estados Unidos antes de que finalice el año, ¿reducirán exposición en el país?

Intentamos no modificar las decisiones sobre cartera en relación a estimaciones o reacciones sobre eventos macroeconómicos. Preferimos guiarnos por factores que afectan a las compañías. En términos de macro, es difícil hacer predicciones. En relación a la subida de tipos de interés la cuestión es cuándo subirán y cuánto subirán, además de cómo afectará en el corto plazo para las compañías y en el largo plazo. Incluso atendiendo a esto, también hay que tener en cuenta otros factores. En una estrategia global y en un mundo global hay que tener en cuenta otros aspectos que no se pueden ignorar como lo que está haciendo China o Europa; o qué va a hacer Mario Draghi en relación al QE. Estamos en un entorno muy inusual con los tipos en cero durante 7 u 8 años y los bancos centrales expandiendo sus balances. Todos estos factores juntos hacen muy difícil descifrar el impacto en las compañías de un movimiento específico, pero si mira desde un punto de vista bottom up, se limita el número de factores que hay que tener en consideración. Buscamos en nuestra cartera un equilibrio en las diferentes exposiciones. Así, dentro de la cartera tenemos nombres con sensibilidad hacia los tipos interés en Estados Unidos o, por ejemplo, a los mercados emergentes. También tenemos, por ejemplo, otras compañías en las que no es necesario tener en cuenta esa consideración por los fundamentales del negocio, ver s si afectarán al precio de cotización en el corto plazo.

A pesar de la inminente subida de tipos de interés en Estados Unidos y que las valoraciones están más altas que en otras regiones. ¿Por qué cinco de las diez primeras posiciones están Estados Unidos?

Si nos fijamos en la exposición que tenemos en Estados Unidos a través de las primeros cinco posiciones, hay grandes diferencias en la exposición real que tienen a Estados Unidos. Así que si miramos por ejemplo a CVS Health vemos que es en gran medida un negocio con enfoque doméstico. Eso quiere decir que necesariamente no se verá influenciada por la sensibilidad a los tipos de interés o a factores cíclicos. Es un negocio muy estable en el cuidado de la salud y proporciona estabilidad. Si miramos a Pepsi tiene un mercado doméstico mucho menor. Tiene un negocio internacional muy diversificado y, una vez más, esta estabilidad hace que no necesariamente se vaya a ver afectada por los cambios macroeconómicos. Cuando se trata de valoraciones, ciertamente se ha producido un crecimiento dentro de una exposición de Estados Unidos y hemos tomado beneficios. Por ejemplo, en CVS después de la fuerte subida que ha vivido, reducimos la exposición y hemos invertido en otras áreas con valoraciones más débiles. Hay áreas dentro del top 5 donde hemos visto valoraciones más bajas como EOG, cuya posición hemos aumentado debido a la caída de los precios de la energía o por ejemplo en Oracle, que ha tenido experiencias más cíclicas en sus precios de cotización en los últimos años.

Vemos que en Estados Unidos tienen varias empresas ligadas al consumo, a pesar de que no termina de disparar, como Johnson&Jhonson o Pepsico. ¿Cree que, finalmente, terminará despuntando el consumo?

Hemos visto la publicación de cifras confusas en algunos minoristas. TGX es una de nuestras posiciones en los Estados Unidos y ha tenido un buen trimestre gracias al aumento del gasto de los consumidores. Pero no creo que hayamos visto el auge del gasto que la gente tal vez espera con la caída de los precios del petróleo. Creo que esto refleja la debilidad del consumo e indica que la gente se está centrando más en el desapalancamientoy el ahorro. Creo que nuestra exposición al consumo refleja, teniendo en cuenta que TGX es la mayor posición ligada al consumo discrecional, que estamos más centrados en la parte defensiva de del sector, que es el consumo básico. Esto no implica que la gente vaya necesariamente a consumir más PepSi si están teniendo un buen o un mal momento. Creo que esto es lo que refleja nuestra visón sobre el consumo en Estados Unidos.

Vemos que también tiene empresas relacionadas con la energía y las materias primas (EOG), ¿cree que ya ha caído lo suficiente?

Me encantaría decir que sí, pero creo que es muy difícil encontrar el suelo del precio de las materias primas, al igual que es difícil predecir el máximo. Cuando el petróleo estaba a más de 100 dólares el mercado estaba pidiendo los 200 dólares, pero eso no puede durar para siempre. Al igual que ahora pide los 20 dólares y no puede durar siempre. Así que lo que buscamos, una vez más en términos de compañías, lo que estamos viendo en términos de capacidad, por ejemplo, es que el esquisto en Estados Unidos, cuyas empresas han vivido un aumento considerable de su nivel de deuda. Por lo tanto, la consecuencia es que deben aumentar la producción para generar flujo de caja y pagar esa deuda, mientras que los grandes productores han tenido que recortar la producción. Esto ha empezado a estar bajo presión debido a que se ha producido una reevaluación de la base de activos. . La próxima revaluación es en octubre. Por otro lado hay que tener en cuenta que el esquisto cambie rápidamente, eso no quiere decir que el precio vuelva a niveles de antes. Y, una vez más, nosotros miramos a nivel de las compañías, por lo que miramos las oportunidades, cómo se encuentra su balance, de cuánto efectivo dispone, cómo está de preparada para los precios del petróleo, cuál es la sostenibilidad de su cash flow, más flexibilidad en términos de producción, para vender bienes y recortar costes. Por último, su política de dividendos. Esos son los factores en los que nos fijamos en las compañías energéticas.

Si tuviera que rotar cartera por cualquier razón, ¿qué otras empresas americanas le gustan?

Creo que probablemente preferiría dejarme guiar por nuevas ideas en vez de verme obligada. El proceso centrado en la calidad quiere decir que se evitan situaciones que obliguen a tomar decisiones por reacciones de situaciones puntuales. Por lo que en términos de acciones de Estados Unidos que nos gustan tenemos un buen número de nuevas posiciones y hemos añadido nombres como TGX o VISA.

En segundo lugar tenemos un buen número de compañías en Estados Unidos que llevamos monitorizando desde hace tiempo y que nos gustan en términos de calidad. Algunas como Costco o como Monsanto, que aún le queda bastante por subir. Por tanto, nos enfocamos a nuevas ideas para invertir en lugar de actuar en base a algunos acontecimientos.

Al ser un fondo global, ¿se plantearía en algún momento no tener acciones de Wall Street?

Estamos abiertos a vender acciones si consideramos que ya han hecho su trabajo en la cartera o que las valoraciones han alcanzado un nivel alto. Parte del proceso se basa en coger el dinero de la mesa cuando ya ha ido bien. Pero eso no quiere decir que haya que vender, sino reducir la posición y reinvertir ese capital. Creo que la idea de no tener nada en Estados Unidos no es muy probable. No tiene nada que ver con temas de referencias a un índice, o algo parecido, sino más bien que el mercado americano tiene una gran cantidad de compañías con exposición global, así que no necesitamos mirar a empresas con exposición meramente doméstica. Estados Unidos siempre va a ser una gran parte de la demanda global por lo que siempre tendrá lugar en una cartera global.

Sin tener en cuenta que Estados Unidos es uno de los mercados más profundos en términos de calidad y amplitud, si no tuviéramos en cuenta la situación de la economía del país, siempre encontraríamos oportunidades de buenos negocios.

Teme que los movimientos que hemos visto en Wall Street en las últimas semanas sean el principio de un nuevo bearmarket?

Creo que es una posibilidad. Y si ves la caída del 7% al inicio del lunes negro en Wall Street podrías pensar “probablemente”. Quizás. Creo de nuevo que predecir la reacción sobre la apertura del mercado americano en base a la debilidad que mostró ese día resulta difícil para decir que es el inicio de algo. Hemos visto signos de que la volatilidad está subiendo, la confianza se ha mermada con la continuidad de esos movimientos, pero aún no hemos visto una corrección significante en el mercado norteamericano. Aunque creo que la debilidad que hemos visto en otras áreas como las commodities o la volatilidad en bonos o rentabilidades, junto con la debilidad de los mercados emergentes sugiere que hay bastante riesgo en el sistema. Y creo que es imposible predecir, incluso viendo lo que sucede en Estados Unidos o los mercados emergentes. Por eso creo que hay que construir la cartera para estar preparado ante estas situaciones.

¿Qué rentabilidades espera para la bolsa americana en los próximos meses? ¿Cree que aún hay valor?

Nosotros intentamos no predecir las rentabilidades que se pueden obtener, particularmente en el corto plazo. Lo único que hacemos es centrarnos en las expectativas que se manejan para las compañías y lo que pueden alcanzar en el largo plazo y no en el corto plazo. No en lo que puede hacer el precio de la acción en los próximos tres meses. Muchas veces se pueden encontrar oportunidades, pero nos centramos en compañías que pueden incrementar sus beneficios de manera sostenible en el largo plazo. Eso es lo que razonablemente esperamos. Los movimientos de los precios de la acción son una oportunidad para nosotros.

¿En qué otras regiones se están planteando entrar?

Estamos siempre abiertos a nuevas oportunidades en un gran número de mercados emergentes. No tenemos ninguna exposición en India, que podría ser una nueva área como una nueva opción. Hay otras áreas como China o Rusia sobre las que tenemos algunas reticencias en términos de gobierno corporativo. Pero tenemos equipos regionales que visitan compañías, hacen análisis, gestores de mercados frontera, de Europa emergente, etc. Hay oportunidades en estas regiones, empresas de calidad y podrían tener cabida en la cartera en algún momento.

¿Tiene alguna compañía española en cartera? ¿Qué le parece la bolsa de nuestro país?

No tenemos posiciones directas en el mercado español en nuestra cartera. Pienso que una de las razones es porque el índice está muy bancarizado. Todavía tenemos nuestras reservas sobre el nivel de morosidad en sus carteras de créditos de los bancos y los potenciales problemas crediticios dado el contexto económico y la baja demanda, sobre todo si lo comparamos con otras oportunidades que tenemos, por ejemplo, en bancos emergentes. Pero hay empresas que sí nos gustan como por ejemplo Inditex. Es una compañía en la que siempre nos hubiera gustado entrar, pero que cotiza siempre con una prima sobre sus comparables.

Por ejemplo, en nuestro fondo de small caps tenemos algunos nombres españoles en cartera. Y una vez más se trata de las oportunidades que encontremos en unas compañías frente a otras.

¿Considera que las elecciones en Cataluña y las generales de España podrían afectar a la decisión de invertir en España de algunos gestores?

Creo que lo primero que interesa a los inversores sobre las elecciones o el referéndum de independencia en Cataluña es la incertidumbre que se genera. Nosotros hemos tenido una experiencia similar en Escocia, con el referéndum, al igual que va a suceder con el referéndum sobre la Unión Europea en el Reino Unido. Lo común es la incertidumbre. Las compañías están preocupadas por el régimen fiscal, regulatorio, y por ese periodo en el que no se saben qué va a ocurrir. Las empresas son capaces de adaptarse muy bien a su entorno. Muchas empresas estás muy bien equilibradas en cuanto a su negocio, por lo que no sería necesario trasladar sus sedes. Es la incertidumbre la que genera problemas. Es un reflejo de la opinión de la gente. Lo hemos visto en toda Europa con los movimientos anti austeridad o anti Europa. Refleja las preocupaciones de la gente y considero que el hecho de que la economía española haya experimentado una cierta recuperación ayudará. A veces simplemente se trata de que esas opiniones sean escuchadas. Veremos qué ocurre.