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Tras los movimientos del BCE en la primera mitad de 2026, ¿cuál es la hoja de ruta que manejáis en Santander AM para los tipos de interés en el cierre del año? ¿ha cambiado vuestra percepción tras la reunión de Sintra o la llegada de Warsh?  

Lo cierto es que la reunión de Sintra ha sido muy interesante, porque la propia Lagarde ha señalado que los riesgos están más balanceados ahora que hace dos semanas, con lo cual la firma del acuerdo entre Estados Unidos e Irán y la caída de los precios del crudo a niveles que estaban a finales de febrero, marca ya un escenario mucho más despejado hacia adelante en cuanto a las presiones inflacionistas. 

Hemos tenido además la sorpresa positiva de los datos de inflación de junio en la Eurozona, la subyacente ha bajado al 2,4% y en un contexto en el que todavía pues había ciertas presiones, con lo cual mirando hacia adelante podemos tener un escenario en el que no podemos descartar una subida adicional del BCE, porque dentro de sus previsiones prefiera moverse todavía un poquito más hacia ese territorio un poco más neutral, con un con sesgo restrictivo, pero desde luego el escenario queda más despejado para no tener que seguir viendo subidas del BCE. 

Con los datos macro más recientes en la Eurozona, ¿se disipa el miedo a una desaceleración profunda o seguiremos en un equilibrio frágil entre crecimiento e inflación persistente?

En la Eurozona hemos visto que también la firma del acuerdo y la caída de los precios del crudo ha tenido un impacto muy positivo en los indicadores que ya hemos conocido, que han sido indicadores de confianza, tanto de los consumidores como de los empresarios y, por ejemplo, en la parte de servicios de empresarios, en los PMIs hemos visto una subida relevante, entonces lo mismo que el conflicto tuvo un impacto muy directo en caída de la confianza, hemos visto que esta resolución ha supuesto una mejora importante, con lo cual creemos que esa reactivación de la Eurozona que había perdido fuerza puede ir recuperando fuerza y darnos un horizonte también de crecimiento más despejado, sin olvidar además que tenemos el plan fiscal alemán, que sigue en marcha y que se supone un soporte muy importante para el crecimiento de uno de los grandes motores de la Eurozona. 

Con muchos mercados de renta variable en máximos históricos o cerca de ellos ¿sigue habiendo potencial para la renta variable en la segunda parte del año? 

Sí, en nuestra opinión la renta variable sigue teniendo un potencial claro porque tenemos un soporte fundamental, y son los beneficios empresariales. Los resultados del primer trimestre fueron espectaculares, con mucha sorpresa positiva, especialmente en Estados Unidos, pero también en la Eurozona, las cifras fueron muy favorables, y estamos viendo ya las estimaciones del segundo trimestre, que ya enseguida iremos conociendo, y con unas cifras también muy importantes. Se espera un crecimiento cercano al 21% en Estados Unidos, cercano al 14% en la Eurozona, por lo cual las empresas tienen un entorno de crecimiento económico en el que siguen generando beneficios empresariales, y además han sido tan fuertes que lo que tenemos a día de hoy son unas valoraciones más atractivas de las que teníamos a principio de año, con lo cual el escenario para la renta variable es un escenario con apoyos muy relevantes. 

Si miramos a la bolsa europea y el Ibex 35, los grandes bancos acumulan subidas importantes en el año, pero el potencial que les otorga el consenso a 12 meses se ha comprimido notablemente. ¿Crees que el rally de la banca ha tocado techo o el entorno de tipos todavía los respalda? ¿Dónde seguís viendo oportunidades? 

Nosotros creemos que el sector banco sigue teniendo recorrido, y especialmente el sector europeo. Tenemos un entorno de crecimiento económico que además queda más despejado, con lo cual los problemas de morosidad no son problemas, tenemos esa parte sostenida por el crecimiento económico. Tenemos un escenario de tipos más altos incluso que los que teníamos a principio de año y que van a estar así sostenidos durante un tiempo. Tenemos un entorno desde luego de balances muy sólidos en el sector, y además también tenemos ganancias de eficiencia con el control de costes que está dando eso mucha resiliencia a los resultados, y además en términos de múltiplos, y especialmente en Europa todavía hay cierto margen para expansión de múltiplos, con lo cual creemos que el sector sigue teniendo recorrido. 

Desde el punto de vista de un asignador de activos, ¿dónde más estáis viendo potencial? 

Dentro de la parte de asignación de activos, y en la parte de renta variable, desde luego todo lo ligado a la tecnología, a la inteligencia artificial y a sectores que se están beneficiando creemos que es una tendencia que lleva ya tiempo estando en el mercado pero que desde luego tiene recorrido. Estamos viendo ya en los resultados empresariales cómo además las grandes inversiones que se han hecho están redundando ya en generación de ingresos y de beneficios y desde luego creemos que sigue teniendo recorrido. 

Más allá del ruido de corto plazo, ¿en qué temáticas o megatendencias estructurales estáis poniendo el foco en Santander AM para construir las carteras del futuro?

Otra de las temáticas en las que estamos poniendo foco es en la parte de los industriales, que se ven beneficiados por este motor de crecimiento que está siendo la inversión y además la inversión ligada a la inteligencia artificial, con lo cual le da un soporte estructural muy relevante de cara al medio plazo y además con un escenario ya más despejado con la firma del acuerdo y resolución del conflicto, desde luego esa megatendencia tiene apoyos mirando hacia adelante. 

Con las valoraciones actuales de la renta fija, ¿en qué tramos de la curva y en qué duraciones os encontráis más cómodos hoy en día?

En la parte de renta fija la posición que tenemos está más ligada al carry que a movimientos direccionales, en términos de duración nos moveríamos en la parte entre el 2 y el 5 años, pero insisto que es más el atractivo del carry que ofrece la renta fija y en este caso por eso nosotros concentramos o vemos el potencial más claro en la parte del crédito, y en concreto en el investment grade, que nos está dando un carry adicional y que está totalmente soportado por la solidez de las empresas emisoras, en un entorno de crecimiento económico, y desde luego un claro apetito inversor por el activo que se muestra en los niveles de diferenciales. 

¿Cuál está siendo el mayor quebradero de cabeza o el riesgo geopolítico/económico que monitorizáis con más atención actualmente?

Seguimos monitorizando el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Desde luego la firma del MoU es muy relevante, y ahora lo que hay que seguir monitorizando es que se vayan cumpliendo los plazos, que se vayan logrando de forma definitiva los acuerdos que están ahí recogidos y que se tienen que desarrollar para que todo ello pues redunde en una mejora del escenario geopolítico, en esa caída de la prima de riesgo y que los precios energéticos pues se mantengan en los niveles previos a los que tuvimos que vivir a partir del mes de marzo.