Estábamos todos pendientes de la primera intervención de la nueva Presidenta de la Fed (Janet Yellen) y no defraudó a los mercados siguiendo con la misma política que su antecesor Bernanke, con la continuidad del “taper” o retirada de estímulos y dejando la puerta abierta a una paralización de la misma si las cosas empeoran (esto es lo que les gustó a los mercados ya que los datos macro están saliendo bastante malos por el severo invierno en EE.UU).

Esto nos abre un panorama por un lado tranquilo (lo política monetaria de la Fed sigue su curso y eso significa que apuestan por un crecimiento estable y sostenido) pero por otro lado nos lleva a un escenario de elevada volatilidad por la subida de tipos de interés a largo plazo en los bonos americanos y por la retirada de liquidez en economías emergentes, con lo que ya tenemos dos activos donde esperamos un escenario complejo.

Por otro lado los datos macro de la Zona Euro siguen siendo positivos o mejores de lo esperado y la recuperación lenta sigue su curso con la parálisis ya conocida del BCE y si el comportamiento de los mercados en enero nos sirven de referencia podemos sacar otra conclusión adicional: el riesgo está en las grandes compañías con mayor exposición global y a economías emergentes y no en las pequeñas compañías más ligadas al crecimiento de la Zona Euro, sólo hay que ver que prácticamente no han sufrido caídas en bolsa durante la corrección y han recuperado rápidamente los niveles previos a la caída. La inversión en small y midcaps la podemos realizar directamente vía ETFS o Fondos de Inversión de esta categoría o podemos buscar un producto hibrido como son los bonos convertibles (cuyos emisores son de este segmento), producto que nos ofrece el suelo de la renta fija y la exposición a bolsa vía opciones de compra sobre estas compañías. El ciclo ahora está para este tipo de compañías tanto en la Zona Euro como en Japón.