La deuda de Portugal se queda, tras la rebaja de rating, en un grado que ya no es de inversión, “algo que para los particulares que compran deuda y buscan sólo la rentabilidad no es un problema, pera para muchos Hedge Funds y fondos de inversión hace imposible tener en cartera deuda portuguesa, por lo que dejarán de comprarla o se desharán de la que tienen en cartera, lo que perjudicará mucho al país luso. Además, se está hablando de una reestructuración de la deuda portuguesa como la griega”, dice Pellón.

Por otro lado, “a Italia también le han bajado el rating y ha perdido todas las ‘A’ de su nota crediticia, lo que podría beneficiar a España, ya que, los Hedge Funds y los fondos en ocasiones necesitan tener deuda con calificaciones con alguna ‘A’ para que sea un paquete seguro”.

En resumen, “la peor parte se la va a llevar Portugal y España podría salir incluso beneficiada de las rebajas de calificación”.

Grecia hoy negociará la quita de deuda con sus acreedores privados y que “en principio se pactó en un 50%, aunque parece que podría elevarse al 70%. Esto, para las agencias de rating, significa una ‘quiebra’, por lo que se podrían ejecutar los CDS que se han emitido sobre la deuda helena. Todo ello va a hacer que el primer semestre se llene de volatilidad e, incluso podría llevar a Grecia a salir del euro, aunque nosotros no creemos que llegue a darse este hecho”.

“Las bajadas de rating en Europa han allanado a España las subastas de deuda en esta semana”, opina la experta. “Creemos que mañana nuestro país puede tener una buena colocación de deuda, incluso reduciendo el interés, a menos que un país de la periférica pueda hacer saltar todas las alarmas otra vez e incrementar los Spreads de los países periféricos”.

La temporada de resultados para el sector financiero español “no va a ser especialmente buena, ya que el 2011 no ha sido un año bueno para el sector. Para Bankinter no se esperan unas cuentas tan buenas como años anteriores”, dice la analista.

Los rumores suenan con fuerza apuntando a la fusión entre La Caixa y Bankia, sin embargo, “esta unión le interesaría menos a CaixaBank que a Bankia, puesto que las cuentas de La Caixa están saneadas, mientras que Bankia tiene una fuerte exposición al sector inmobiliario, lo que va a pesar bastante y, más si el Gobierno obliga a ejecutar las pérdidas por la venta de inmobiliario. Además, aquí entra más el tema político que económico, pues el Gobierno intentará hacer la reestructuración financiera reduciendo en número de entidades. Las fusiones no serán obligatorias pero, si luego las entidades tienen que pedir algo al Banco de España, siempre van a intentar tener una relación de cooperación, por lo que podríamos ver fusiones fuertes”.