Lo peor con Grecia ya ha pasado. Se llegó a un acuerdo para poner las bases para una reestructuración de su deuda y el plan para desbloquear los siguientes tramos de rescate. Estos acuerdos fueron positivos y gustaron. Ahora, el programa de recompra comprende la adquisición de deuda helena por un valor entre el 30-40% del valor de compra a cierre del 23 de noviembre.

Con ello el Tesoro griego pretende aligerar 10.000 millones del montante de deuda total antes de ver cuál es el precio de canje de los acreedores privados. El resto de trámites no deberían dar sustos, como que el FMI debería acceder a la participación en el rescate junto con la troika.
Ahora lo más importante para el mercado es el Fiscal Cliff.

Alemania e Inglaterra ponen trabas a la puesta en marcha del supervisor único bancario europeo, ¿por qué? Hay varias razones:
- consideran que es precipitado dar al BCE la supervisión de 6.000 bancos europeos a la vez. Desde Berlín quieren que se controlen los sistémicos y luego pasen a los siguientes.
- consideran que del fondo de garantía de depósitos comunitario se beneficiarán sobre todo los bancos periféricos, más que los de Alemania, lo que perjudicará sus intereses. Además, podría haber un fondo de liquidación de bancos a nivel comunitario, lo que posibilitaría que se recapitalizaran entidades sin que tuvieran que computar las ayudas como deuda pública. No obstante, no creo que esto, con efecto retroactivo, haga que los 41.000 millones de ayuda a la banca española no computen como deuda pública.
- Los bancos alemanes pueden estar en una situación mucho peor de la que se conoce ahora y, que, con un supervisor europeo, no germano, salgan cosas a la luz.
Sin embargo, Francia sí tiene especial interés en que salga adelante la unión bancaria, ya que quizás algún banco galo necesite en los próximos meses alguna línea de liquidez de los fondos europeos sin que compute como deuda pública.

El Ibex 35 cotiza cerca de los 7.900 puntos. ¿Hemos visto ya las subidas de final de año? No. Contemplo un potencial de hasta los 8.200-8.250 puntos en la medida en la que haya buenas sensaciones con el tema del Fiscal Cliff, que creo que las va a haber. No creo que vayamos a tener un rally como otros finales de año, pero un recorrido al alza de 300 puntos puede ser factible en el Ibex 35.

El Tesoro hoy no ha logrado colocar el máximos de deuda previsto, sin embargo, lo que está haciendo este organismo es capitalizarse ahora para enfrentarse a posibles tensiones que aparezcan el próximo año. Ahora se encuentra cómodo con una prima de riesgo en torno a 400 pb y contempla que pueda haber más recorrido al alza que a la baja. De alguna manera esto lanza el mensaje de que no hay planes inminentes de pedir el rescate por parte del Gobierno pues, si los hubiera, el Tesoro no estaría colocando una gran cantidad de deuda si piensa que la ayuda puede relajar aún más la prima de riesgo.
Además, esta estrategia de cautela le ha funcionado muy bien al Tesoro en el pasado.

El S&P 500 se queda a las puertas de los 1.420 puntos, un nivel significativo, ya que por el pasa la media móvil de 50 sesiones. Esta zona se le está resistiendo bastante al índice y la clave de los rompa está en el Fiscal Cliff, pues no tenemos resultados empresariales importantes y los datos macro siguen siendo mixtos.
Con respecto al Fiscal Cliff parece que los demócratas echaron hacia atrás la propuesta republicana de que 1/3 de los recortes se asentaran en subidas de impuestos y 2/3 en el recorte de gasto estructural. Creo que después de este primer acercamiento ya sólo tendrá que limar porcentajes para, al menos, llegar a un acuerdo temporal que retrase la solución final del Fiscal Cliff a junio.

Con respecto a los datos de empleo mensuales de EEUU, el mercado espera la creación de 93.000 puestos durante el mes de noviembre. Este dato, no obstante, va a estar condicionado por el huracán Sandy y el Black Friday. Este dato puede generar volatilidad en el momento, pero creo que los mercados están tan centrados en el Fiscal Cliff que no va a ser un dato tan analizado como otras veces. Además, si fueran unos datos malos se podría prolongar e, incluso aumentar, el Quantitative Easing.

En el mercado de divisas, el euro-dólar podría acabar el año en niveles de 1,32 dólares. No obstante, estará muy marcado por las negociaciones del Fiscal Cliff. Un avance de éstas redundará en la debilidad del dólar, mientras que las tensiones fortalecerán la divisa americana.

Pero en el mercado de divisas hay un par que ofrece una tendencia más clara en el cruce del dólar-corona checa. La corona checa está teniendo cierta fortaleza frente al dólar, lo que podríamos aprovechar mediante CFD’s.