Donald Amstad, director de Aberdeen Asset Managament en Asia, explica las oportunidades que existen en los mercados emergentes y más en concreto en la región asiática.
Una de las principales diferencias entre los gestores de fondos que operan y los que miran la región desde fuera es la impresión confrontada sobre la impresión que tienen de la situación. ¿Cree usted que los mercados y los inversores de todo el mundo puedan seguir pensando que algunos países de Asia son actualmente uno de los principales temores que hay para invertir?

Existe una gran diferencia en cuanto al punto de vista sobre lo que está ocurriendo en China en función de donde se encuentre el analista. Las personas que están en Asia, en general están muy tranquilos con la situación del país, mientras que los inversores en occidente, sobre todo en EE.UU. y Europa, tienen fuertes incertidumbres acerca de lo que está pasando en China. Creo que en el mercado en su conjunto hay una gran diferencia entre lo que de verdad está pasando y la percepción que se tiene de lo que realmente está ocurriendo. Y esto se ha visto exagerado por acontecimientos que han tenido lugar este año en el mercado de valores chino y en el mercado de divisas, creo que tenemos que preguntarnos porque existe tanta diferencia entre la realidad y la percepción que se tiene de la situación.

En primer lugar, veamos cual es la realidad. El punto de vista de Aberdeen desde enero era que el crecimiento chino se iba a situar entre el 5% y 6% y seguimos pensando que el crecimiento va a situarse entre el 5% y 6%, nada ha cambiado en este sentido. Sin embargo, el mercado tiene la percepción de que algo radical ha cambiado en China. El mercado parece creer que algo catastrófico ha ocurrido allí y quizá la razón es que el país es un mal comunicador de malas noticias en particular y tampoco es muy bueno comunicando en general. Aberdeen tiene gente visitando China todo el tiempo, hablamos con gente que vive allí, brokers, asesores y lo que ellos nos transmiten es que no se ha producido ningún acontecimiento catastrófico en China, aunque el mercado ha reaccionado como si algo así hubiese ocurrido. Y cuando China permitió que su divisa se depreciara en agosto, esto sembró el pánico. El índice VIX, que es una medida de riesgo, se disparó y la valoración de los activos de riesgo cayó de forma muy abrupta. El precio de las acciones cayó, el precio de los bonos corporativos cayó y los títulos y los bonos emergentes en particular experimentaron un periodo muy débil.

Por tanto, la pregunta que cabe hacerse es por qué y la primera razón de esto es que la mayor parte de la gente en occidente no habla, lee o escribe chino mandarín. Y además, rara vez visitan China, por lo que su opinión sobre este país proviene de un tercero. Por tanto su punto de vista es el punto de vista de otro, o la interpretación que otro hace sobre lo que está ocurriendo. Rara vez tienen la oportunidad de ir a verlo in situ ellos mismos. También existe un problema por parte de China y es que muchos trabajadores chinos no hablan inglés y por ende no se comunican con el mercado de forma clara. La depreciación de la divisa que se produjo en agosto constituye un claro ejemplode esto, cuando se colgó un comunicado en la página web del Banco Popular de China, pero el texto estaba en chino y no en inglés. Los chinos tienen que entender que si quieren que su divisa sea aceptada a nivel internacional tienen que comunicarse en inglés, que es el idioma de los mercados. Por tanto existe, como decíamos, esta gran diferencia entre la realidad y la percepción y esto genera oportunidades, no todo son malas noticias.

¿Cree que el gobierno chino reaccionó correctamente en agosto?

Lo que hizo el gobierno chino en agosto no fue intentar devaluar la divisa porque el crecimiento era débil e intentar de esta forma impulsar las exportaciones, sino que lo que intentaron hacer fue liberalizar la divisa; dado que el objetivo del gobierno es que el Renminbi sea aceptado dentro de la cesta de divisas del FMI con derechos especiales de giro. La semana pasada se publicó un informe que decía que es probable que esto se produzca en los próximos días. Por tanto, sí creemos que las acciones fueron las apropiadas, lo que no fue apropiada fue la forma en la que China comunicó lo que estaba intentando hacer, y también fue errónea la reacción de los mercados. El gobierno chino está intentando abrir la economía y liberalizarla, pasar de un sistema en el que el estado dirige los niveles de la divisa, el precio del dinero, el coste del crédito, el coste del capital, a otro que esté más guiado por el mercado porque el partido comunista entiende que la economía China es muy grande y muy ineficiente y se necesita empezar a asignar el capital de una manera más eficiente y para ello requieren el apoyo del mercado. La tendencia de liberalización en China es muy buena, muy apropiada y solo necesita ser comunicada de una manera más apropiada por las autoridades chinas, mejor comunicada hacia occidente.

¿Invierte en China? ¿Qué tipo de sectores le gusta para invertir?

Invertimos en China, tenemos inversiones en divisa China y esto incluye tanto bonos como acciones. En el apartado de bonos invertimos sobre todo en bonos gubernamentales, prestamos dinero al gobierno chino, el cual es increíblemente solvente. El nivel de deuda frente al PIB es muy bajo a nivel del gobierno por lo que pensamos que los bonos gubernamentales tienen muy buena calidad. En cuanto a la renta variable somos mucho más cautos y específicos, no invertimos en muchas compañías en China, nos centramos en empresas de calidad y la calidad para nosotros es que podemos confiar en que el equipo de dicha compañía nos va a tratar de forma justa como accionistas minoritarios. Tenemos presencia en varios sectores pero hay dos que evitamos, uno, los grandes bancos chinos, porque a pesar de estar muy baratos no creemos que estén bien gestionados y dos, el sector de la tecnología o de internet, aunque no es porque haya nada malo en sus compañías. Estos bancos y compañías de internet comprenden un gran porcentaje del índice, por lo que nosotros tenemos un tracking error alto frente al índice, tenemos un posicionamiento muy diferente.

China es el origen de otros problemas, como la fuerte caída de los precios de las materias primas, puesto que algunos países emergentes son productores. ¿Crees que estas circunstancias ya se descuentan?

Es muy común en el mercado culpar al colapso en el precio de las materias primas de la debilidad y la desaceleración de China, pero nosotros no estamos de acuerdo con ello. Creemos que el colapso en el precio de las materias primas se debe a un aumento en la oferta porque muchos países y muchas compañías han invertido en mecanismos para extraer petróleo o cobre o iron ore. Por tanto, ha habido un aumento en los últimos años y por su parte la demanda de materias primas en general sigue aumentando. No ocurre nada negativo desde el punto de vista de la demanda, la cuestión está en el lado de la oferta. Existe un aumento de la oferta, por ejemplo, países como arabia saudí se han negado a reducir la producción para mantener su cuota de mercado. China ha aprovechado la debilidad en el precio de las materias primas para abastecer sus reservas estratégicas, por ejemplo de petróleo.

Si miras fuera de China hay un gran número de países de los que muchos inversores seguramente han nunca oído hablar. ¿Cuál de ellos es lo que más te gusta?

El país que más nos gusta es India. En comparación con China, India presenta múltiples ventajas. En primer lugar, el punto de partida es muy bajo, India es un país muy pobre, cuyo PIB per cápita es de 1500 dólares frente a 7500 dólares en China, además India ya es una democracia para lo bueno y para lo malo. India cuenta con un sistema judicial equitativo, lo cual supone una importante ventaja competitiva. Si tienes una disputa en India, puedes acudir a los tribunales y los jueces, al ser independientes, ofrecerán un juicio justo, pero este no siempre es el caso de China. India cuenta con mercados de capital más líquidos y sofisticados que tienen un gran tamaño, sobre un billón de dólares, a diferencia de lo que ocurre en China, cuyo mercado de capitales es muy grande, pero no muy liquido ni sofisticado. En India se pueden encontrar compañías de muy buena cualidad. Llevamos invirtiendo en India desde hace 20 años. Desde un punto de vista estructural, el motivo por el que nos gusta India no es por Modi y su programa de reformas si no por lo que Rajan está haciendo en el Banco de la Reserva de India. Rajan es el primer presidente del Banco de la Reserva de India que ha fijado un objetivo de inflación. Su objetivo para el IPC es 4%, más/menos 2% para 2017. Creemos que es un objetivo creíble y que lo va a conseguir y por lo tanto creemos que los bonos gubernamentales indios, los bonos a 10 años están a al 8%, están ridículamente baratos en comparación con un IPC esperado del 4%. Por ende, estamos posicionados para un colapso en la estructura de los tipos de interés que va a beneficiar a todos los inversores que tengas bonos denominados en rupias indias y también son muy buenas noticias para los mercados de renta variable, ya que si eres el CEO o CFO de una compañía en India en los últimos 50 años has tenido que lidiar con unos gobiernos terribles en Delhi, unas infraestructuras horribles y unos costes del capital de doble digito. Y si los tipos de interés en India bajan, los descuentos en las acciones indias pueden pasar de cifras de dos dígitos a cifras de un solo digito. Por tanto, vemos grandes oportunidades en India en el mercado de bonos y de acciones. Asimismo, las positivas reformas dirigidas por Modi han hecho que la inversión extranjera esté aumentando. Hace solo dos años India era uno de los miembros de los 5 frágiles y a día de hoy, en comparación con los otros BRICS; Brasil, China, Rusia o con Sudáfrica, es la estrella; las grandes oportunidades del país están en el mercado de bonos.

¿Cree que el aumento de los tipos de interés en Estados Unidos podría afectar a algunos países de Asia?

Por supuesto, tendrá un gran impacto en Asia y en los mercados emergentes en particular. La buena noticia es que esta subida ya ha sido prevista desde hace varios años, por tanto no se trata tanto de la subida de tipos, una subida de 25 puntos básicos la verdad que no es mucho, sino que son más importantes las declaraciones que acompañen la subida. Si la subida de tipos es gradual y lenta en lugar de rápida y abrupta, Asia podrá soportar estas noticias. El continente está en una situación distinta a la que tenía en 1997, los balances en Asia a nivel tanto corporativo como gubernamental son muy sólidos. Asia por ejemplo es un gran beneficiario de los bajos precios del petróleo y se encuentra en una situación mejor que hace 20 años.

¿Cómo espera que el Banco de China reaccione? ¿Espera nuevos movimientos en el yuan?


Con respecto a la reacción del Banco Popular de China e incluso del Banco de la Reserva de India ante la subida de tipos en EEUU no creemos que se vaya a producir una correlación entre estos movimientos. Esto va a depender de lo que ocurra con los flujos de capitales y la buena noticia para India y China es que sus cuentas de capitales están relativamente cerradas por lo que la cantidad de dinero que puede salir de estos países es relativamente pequeña. Y en relación a tu pregunta de qué va a pasar con la divisa China, pensamos que va a permanecer bastante estable, Sobre todo en el periodo previo a que China entre en la cesta de divisas del FMI con derechos de giro especiales.

¿Cómo inversor de renta fija, ¿dónde están las oportunidades en Asia?


La gran oportunidad está en India, en todas nuestras carteras tenemos cerca de un 10% de sobreponderación en bonos denominados en rupias sobre una base de divisas no cubierta. Hemos podido comprar conos con grado de inversión con una rentabilidad por encima del 8%. En términos generales tenemos un punto de vista positivo sobre el dólar pero pensamos que la rupia podría depreciarse en un 2% o 3% frente al dólar, por tanto desde un punto de vista en dólares puedes obtener un 8% de rentabilidad menos el 3% de la divisa, lo que te deja con un 5%, más ó menos las ganancias de capital que se obtengan. Creemos que se pueden conseguir unos ingresos de entre el 3% y el 5% por año en los próximos dos años invirtiendo en bonos indios. Sin lugar a dudas los bonos indios constituyen mi mayor apuesta para el mercado de bonos asiáticos.

¿Prefiere bonos soberanos o de crédito?

Preferimos los bonos gubernamentales, en India este mercado es muy sofisticado. Tiene una curva de tipos apropiada. En los últimos 30 años la mayoría de los bonos corporativos han tenido un vencimiento a corto plazo y dado que pensamos que los tipos de interés van a bajar, preferimos activos con duraciones a largo plazo y la mejor forma de conseguir esto es a través de bonos gubernamentales.

¿Qué está comprando actualmente para su cartera?

Estamos comprando activos con duraciones largas. Tenemos una posición en bonos gubernamentales denominados en rupias a 10, 20 y 30 años y esta es la clase de activo que nos gusta para los inversores que pueden tolerar este nivel de riesgo.

¿Qué le recomendaría a un inversor extranjero que quisiera invertir en Asia?

Creo que si eres un inversor europeo y en este caso en particular, español, Asia es en términos generales una región solvente, los legisladores asiáticos cuentan con un amplio abanico de herramientas a su disposición de las que no disponen los legisladores occidentales. Ahora en Europa, estamos en una situación en la que el BCE ha puesto en marcha un QE y el mercado piensa que el ritmo de este QE va a aumentar. En Asia por su parte, a través de un amplio abanico de países, puedes conseguir una rentabilidad de los bonos gubernamentales de entre el 3% y 4% lo que es un nivel bastante alto en términos nominales. La inflación es baja por lo que las rentabilidades reales son positivas, por tanto hay potencial para que tanto los tipos nominales como reales se reduzcan y en el aspecto fiscal muchos gobiernos tienen margen de maniobra para poder actuar. Los ratios de duda sobre PIB son en términos generales muy bajos sobre todo en países como Indonesia que por ejemplo tienen un ratio de deuda sobre el PIB del 30%. Estamos hablando de que los gobiernos disponen de muchas opciones, mucha flexibilidad para hacer frente a cualquier tormenta que azote a los mercados en los próximos años. Todo ello nos lleva a recomendar a los inversores en Europa y en España en particular a que asignen una parte de su inversión en Asia. Muchos inversores de occidente, tanto de EEUU como de Europa, piensan en tener exposición a mercados emergentes y algunos fondos asiáticos invierten en estos mercados y otros no. Nosotros pensamos que hay que tener un enfoque más regional y tener una asignación estructural a Asia en las carteras. Si se piensa en lo que muchas personas hacen en los países emergentes, en lo que hace la gente en Latinoamérica, en México, en África o en Rusia, lo que hacen es excavar en la tierra y obtienen un producto que envían a Asia, por tanto, cuando los precios de las commodities son débiles muchos países emergentes en Latinoamérica y en EMEA tienen un impacto negativo en sus cuentas. Esto tiene una trasferencia directa a los consumidores de materias primas y los principales consumidores están en Asia, India y China, por tanto creemos que tiene sentido en este entorno tener una asignación discreta a Asia.