“¿No comprende que para entender las cosas debemos ser como niños? Sólo un niño ve las cosas con absoluta claridad, porque todavía no se le han formado todos esos filtros que a nosotros nos impiden comprender lo inesperado.” Douglas Adams


Recuerdo con mucho énfasis el día que leí mi primer manual de análisis técnico. A lo largo de mi carrera profesional y formativa, he tratado de desarrollar mis aptitudes académicas buscando en las ciencias económicas la mejor manera de entender los mercados financieros y por alguna extraña razón decidí esforzarme por comprender dichos mercados. Todos recordamos como de pequeños nos formulan la típica pregunta acerca de qué queremos ser de mayores. Mi respuesta era ambigua muchas veces, como la de todos los niños, buscando en la medicina el reflejo de mis padres, hasta que nuestra verdadera vocación pasional se deja ver en un simple recuerdo que guardo con mucho cariño, mi juego favorito... Consistía en vender mis muñecas y negociar con todo lo que a mi alcance estuviera, creo que ya de niña manifestaba claramente mis dotes especulativos. La pregunta es; ¿Se nace, ó se hace? A veces sonrío pensando en esa bonita etapa, pero es cierto que cuando empecé a plantearme seria y detenidamente qué quería desarrollar en mi vida, decidí reflexionar sobre el mundo que nos rodea y cómo aprovechar de la mejora manera, las oportunidades que nos brinda éste, nuestro sistema.

La reflexión para mí era simple, nuestro sistema es capitalista y está regido por un orden democrático en el que el estado tiene la facultad de regular la libertad mediante la coerción de la Ley
. Esta afirmación es muy austríaca, pero parte de la base de que el libre mercado es la esencia de nuestro sistema y que si bien es cierto que el estado tiene que intervenir en contadas ocasiones (véase políticas Keynesianas y teoría de la mano invisible) está claro que la libertad absoluta viene dada en el mercado capitalista, por la facultad que tiene el hombre de desarrollar su propia riqueza, intelectual, social o económica, en función de sus habilidades y del esfuerzo que realice para llevarlo a cabo. En este sentido, la esencia del capitalismo es la acción humana y la capacidad de los mercados de autorregularse. No pretendo entrar en un relato intelectual profundo, más bien trato de expresar, que mi decisión partió de la premisa acerca de que la base del sistema capitalista es ¡el capital! y por ende, los mercados financieros. Esto me llevó a tomar la decisión de ser Trader, de dedicar mis horas al análisis de los mercados de capitales, puesto que bajo mi punto de vista, la mejor manera de sacar partido de algo es conociéndolo a fondo y en este sentido, entender e interpretar los mercados financieros, es algo que nos ayuda a sacar tajada de él. Amo profundamente mi profesión y siento mucho respeto por este, mi sector, puesto que nos estimula y nos ayuda a comprender la realidad de nuestra sociedad. Estoy muy orgullosa de haber asentado mi idea de comprender el capitalismo de esta manera.

Creo sinceramente que para desarrollar las cosas que suceden en el mundo, es importante entenderlas y para entenderlas debemos de ser capaces de comprender y transgredir, mediante el arte de transdisciplinar. Como les decía, mi primer contacto con el libro de Murphy fue una total decepción y mi negativa con el chartismo, fue menguando a medida que fuí capaz de comprender la verdadera esencia de los gráficos y como mencionaba al comienzo de mi artículo, hay que entender las cosas como tratábamos de hacerlo cuando éramos niños, es decir sin prejuicios, simplemente tratando de comprender los argumentos que nos permitan comprender lo inesperado. Parece simple, no lo es.

Las compañías más expuestas al ciclo económico, como pueden ser las mineras, automovilísticas o inmobiliarias, tienen sin lugar a dudas un peso crucial en mi cartera, y por ende, en la de Blackbird. Sin embargo, actualmente no tenemos apenas exposición en ellas, básicamente porque el ciclo económico, a pesar de la importante subida bursátil en USA, se encuentra justo en la etapa de comienzo en el sobrecalentamiento, de lleno en la recuperación en Europa y en la de desaceleración en China. Las bolsas necesitan un ajuste como lo necesitaron en mi crash favorito, el de 1.987, no digo que de igual manera, pero está claro que requieren un ajuste. Sin embargo, la idea de ajuste bursátil nada tiene que ver con la reactivación del dinamismo y mientras China no sea capaz de recuperar su crecimiento, el mundo seguirá sentando las bases de un ciclo económico que podría durar muchos años. Las economías emergentes, han logrado superar sus problemas manteniendo sus balances muy sólidos y el proceso de desapalacamiento de la FED, podría ser gradual y durar algunas décadas.

Si queremos buscar momento en compañías cíclicas, debemos esperar una clara mejora en China, pero esto no es excluyente acerca de que la mejora en el beneficio por acción de compañías como Arcelor Mittal, Alcoa, Arch Coal, Consol Energy o Acerinox, haya dado comienzo. La bolsa sube por el desarrollo del beneficio por acción y en el largo plazo, valor y precio coinciden de manera inexorable, dando opciones de compra en momentos de pánico y de venta en momentos de euforia. Mediante el chartismo, somos capaces de observar las incongruencias mediante el análisis visual y gracias al proceso operativo, podemos desarrollar estrategias de Trading, para poder sacar partido de cualquier desafío del mercado. ¿Acaso mediante el value investing, no podemos aprovecharnos del desarrollo de un mercado bajista? En mi opinión, el hecho de pensar que el value investing solamente nos permite buscar posiciones alcistas es un tremendo error. Por ejemplo, en un momento de grave recesión, las compañías cíclicas son excelentes opciones para la especulación bajista, del mismo modo que las compañías muy endeudadas, excelentes alternativas en caso de un “credit crunch”. Un Trader no se casa con una idea operativa jamás, observa el mercado, reflexiona y actúa. No pensamos en el capital, pensamos en aprovechar las tendencias que se originan en el precio y por este motivo, entender muy bien el causante del orígen, nos hace ejecutar muy bien el desarrollo de los efectos de dichas causas. Al fin y al cabo, sin comprender los sucesos económicos, sería inviable mi operativa chartista, pero comprender la economía desde el gráfico me ayuda a entender qué activos tendrán mejores oportunidades y sacar provecho de las grandes ideas del mercado, que no se engañen, vienen siempre del largo plazo.

china


Hay mucha retórica en el mercado hoy en día, sobre el Trading de alta frecuencia y sobre el Day Trading, pero si miramos el Forbes, veremos que la mayoría de multimillonarios son Traders y casualmente ninguno es un ordenador, como de ninguna manera un Day Trader. Los grandes maestros de la inversión, han logrados sus fortunas gracias a desarrollar ideas de largo plazo basadas en estrategias operativas, que consisten en gestionar la pérdida e ilimitar las ganancias. Prueba de ello, está en dos de los dos grandes Traders del mundo; Warren Buffett y George Soros. El primero habla de las dos grandes reglas del Trading; la primera, jamás perder dinero y la segunda, ¡jamás olvidar la primera! Soros reafirma mi opinión al afirmar que no es tan importante las veces que acertamos o fallamos, tanto como el dinero que ganamos cuando acertamos y el dinero que perdemos cuando perdemos. Así podríamos hablar horas y horas de diferentes Traders, pero está claro que un denominador común en todos ellos, parte de cuidar el capital, y encontrar en grandes ideas grandes rentabilidades. Hoy en Blackbird buscamos una regresión a la media del euro, tras el riesgo de quiebra de la divisa común, la recuperación del sistema financiero español, la relajación del bono alemán y americano, el estallido de la burbuja del oro, o simplemente la recuperación de la economía Global, mediante la reactivación de China. Un mercado de 1.000.000.000 de consumidores, bajo ningún concepto ¡se puede dejar escapar!

Nuestra idea a la hora de buscar la recuperación de la economía China y por ende la global, parte de buscar oportunidades de las compañías cíclicas, que como las que citaba anteriormente, tienen un potencial de revalorización muy importante. El motivo por el que el beneficio por acción de una compañía crece es múltiple, pero en este tipo de compañías, no se debe tanto a un crecimiento en el mercado, más bien en la demanda y en el precio de los activos. Un ejemplo de ello lo tenemos en el mercado de las navieras, que tras la importante revalorización de Baltic Dry Index, pasaron a generar unas extraordinarias plusvalías, provocadas por el incremento de 1.000 USD la hora a 12.000 USD la hora, en menos de dos años, como consecuencia del extraordinario tráfico marítimo en China. Tras la brutal crisis vivida tras la quiebra de Lehman Brothers, la bahía de Singapur estaba completamente saturada de navíos y los precios se desplomaron de los 12.000 USD a los 1.000 USD por hora, lo que desplomó por ende las cotizaciones de dichas compañías navieras.

ventas


Como podemos ver en la tabla, está claro que una compañía con una ventas por acción de por ejemplo 100€ y unos costes de por ejemplo 88€ por acción, generaría un BPA de 12€. Si suponemos un ligero incremento de las ventas de un 10% y un incremento de los costes de un 5%, la compañía desarrollaría una espectacular subida en el BPA de un 46.67%. Las compañías cíclicas, con bajos márgenes, suelen tener ratios PER muy elevados en las partes bajas del ciclo, básicamente porque sus márgenes son muy estrechos y de hecho muchas veces pierden dinero, por los elevados costes y los bajos precios de venta de sus productos, como consecuencia de una moderación en la demanda.

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Este suceso lo podemos observar en la tabla, puesto que a un mismo nivel de ventas por acción y a un mismo incremento de las ventas y los costes, vemos revalorizaciones por acción muy dispares. En el primer supuesto veíamos una revalorización del BPA de un 46.67%, sin embargo, en el segundo supuesto, la revalorización es de un 255%, que se justifica por una mayor sensibilidad al incremento de las ventas, al tener márgenes tan reducidos.

Al final, como Traders nos importan poco las ventas, lo más importante es el beneficio por acción y las compañías cíclicas son excelentes para sacar tajada del mercado, puesto que la recuperación de la economía está empezando a acelerar la demanda de materias primas y por ende, ¡de sus precios! En este sentido, seguiremos atentos a los datos que provengan de China, pero todos los indicios que nos hagan ver de manera explícita que la recuperación global anima la economía China, servirán de claro catalizador para que las compañías del sector Basic Materials, entren en un espiral que tarde o temprano dará que hablar, estoy convencida.

En este sentido, como siempre defiendo, el precio lo descuenta todo y la observación de los gráficos, me hará comprender que el dinamismo se recupera, puesto que al fin y al cabo, como les exponía al comienzo de mi artículo, el arte de transdisciplinar, ayuda a comprender mejor las circunstancias y por lo tanto, a eliminar los filtros que como adultos a veces nos impiden comprender lo inesperado y en el mercado, lo único inesperado y exacto es que todo es inesperado y a veces, obnubilamos nuestra razón con actitudes cortoplacistas, movidas por la ansiedad y la codicia, ¡dos de las principales lacras del Trading!