La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha vuelto a revisar la gravedad del impacto sobre la demanda y la oferta global de petróleo a raíz del conflicto en Oriente Próximo y las restricciones al tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, que está provocando el agotamiento "a un ritmo récord" de las reservas mundiales de crudo tras más de dos meses del inicio de la guerra y las crecientes pérdidas de suministro derivadas.
En su boletín de mayo, superado el segundo mes de guerra en Oriente Próximo, la AIE anticipa una contracción de la demanda mundial de petróleo en 2026 equivalente a 420.000 barriles diarios, hasta promediar en el año 104 millones de barriles diarios (mb/d), cuando en abril había estimado una caída del consumo de unos 80.000 barriles al día y en marzo aún esperaba un aumento de la demanda de 730.000 barriles diarios. En comparación con el pronóstico anterior a la guerra, la AIE ha recortado ya en 1,3 mb/d su previsión de demanda.
La agencia liderada por Fatih Birol advierte de que el mayor descenso de la demanda se registrará en el segundo trimestre de 2026, con una caída de 2,45 mb/d, de los cuales la OCDE representaría un descenso de 930.000 barriles diarios y los países no pertenecientes al 'think tank' de las economías avanzadas otros 1,5 mb/d.
Si bien los sectores petroquímico y aeronáutico "son actualmente los más afectados", advierte de que los precios más altos, un entorno económico más débil y las medidas de ahorro de combustible "tendrán un impacto cada vez mayor en el consumo".
En este sentido, el informe destaca que las refinerías han reducido su producción y disminuido drásticamente las importaciones de crudo, con una caída de 3,6 mb/d de las importaciones chinas de crudo por vía marítima entre febrero y abril, así como importantes reducciones en las importaciones en Japón (-1,9 mb/d), Corea del Sur (-1 mb/d) e India (-760.000 barriles al día).
"Si bien la desaceleración de la actividad de refino mundial ha aliviado temporalmente las tensiones en el mercado del crudo, la escasez se está extendiendo rápidamente a los mercados de productos refinados", avisa la agencia.
Asimismo, el boletín destaca también la reducción del consumo entre usuarios finales, señalando que, de momento, las mayores pérdidas se observan en el sector petroquímico, donde la disponibilidad de materia prima es cada vez más limitada, mientras que la actividad de la aviación también se encuentra muy por debajo de los niveles normales, lo que contribuye a aliviar la presión sobre los precios del combustible para aeronaves.
"La demanda podría repuntar hacia finales de año si se llega a un acuerdo para poner fin a la guerra que permita la reanudación gradual del flujo a través del estrecho de Ormuz a partir del tercer trimestre de 2026, como se prevé en este informe", afirma la AIE, añadiendo que la oferta probablemente tarde más en recuperarse, por lo que el mercado petrolero seguirá en déficit hasta el último trimestre de 2026.
Desde el lado de la oferta, el informe de la AIE señala que, con las restricciones aún vigentes al tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz, las pérdidas acumuladas de suministro de los productores de la región ya superan los 1.000 millones de barriles, con más de 14 millones de barriles diarios de petróleo paralizados, "lo que representa una crisis de suministro sin precedentes".
En este sentido, la agencia destaca que Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos han logrado redirigir algunas exportaciones hacia terminales de carga fuera del estrecho de Ormuz, mientras que los productores fuera del golfo Pérsico han aumentando las exportaciones a niveles récord en respuesta a la crisis, lo que ha llevado a la agencia a aumentar sus expectativas de crecimiento de la oferta de América, hasta un promedio de 1,5 mb/d, mientras que las exportaciones rusas de petróleo también han aumentado, tras suspender temporalmente EEUU las sanciones al crudo ruso transportado por vía marítima.
Por otro lado, la agencia destaca que, en respuesta a la crisis derivada del conflicto en Oriente Próximo, las reservas de depósitos estratégicos comerciales y gubernamentales en países consumidores están llegando a los mercados para compensar parte de las pérdidas. De este modo, los inventarios mundiales observados se redujeron en 250 millones de barriles durante marzo y abril, a un ritmo de 4 mb/d.
"Más de diez semanas después del inicio de la guerra en Oriente Próximo, las crecientes pérdidas de suministro procedentes del estrecho de Ormuz están agotando las reservas mundiales de petróleo a un ritmo récord", advierte la AIE.

