Los consumidores españoles se muestran bajo mínimos y en un estado casi vegetativo: con la confianza anclada en sus niveles más bajos desde hace nueve meses; previsiones muy pesimistas sobre el posible final de la crisis; y preocupados por el paro, la economía y las subidas de precios. Con esta situación, la inmensa mayoría piensa que no es buen momento para comprar nada ni dedicar parte de su dinero para divertirse fuera de casa, y en el último año han asumido nuevos  hábitos de compra para intentar ahorrar, además de pensar que seguirán manteniendo esas nuevas costumbres ahorradoras incluso cuando cambie la situación económica.

Este complicado panorama es el que refleja los últimos datos del estudio global de Nielsen sobre Confianza e Intenciones de Compra de los Consumidores, que se realiza cada seis meses desde 2005, y analiza la confianza, los mayores problemas y las intenciones y deseos de compra de más de 29.000 consumidores que utilizan internet en 58 países de todo el mundo.

El Índice de Confianza del Consumidor  español se mantiene en sus niveles más bajos desde hace nueve meses: en el primer trimestre de 2013 se situó en 47 puntos,  muy por debajo de la media europea de 71 puntos.  La confianza de los españoles sigue muy baja desde el tercer trimestre de 2012, cuando estaba en 48 puntos, y llegó a descender a 46 en el trimestre final del pasado año para recuperar ahora apenas un punto.

Entre los grandes países europeos, los italianos tienen un índice de confianza aún más bajo que los españoles, 44 puntos; los franceses suben a 55, los ingleses se sitúan en 75 puntos, y los alemanes alcanzan los 91 puntos. Es la parte más positiva de Europa, pues tanto alemanes como ingleses parecen mostrar una senda de recuperación de la confianza que esperemos pueda irse extendiendo al resto de los países. 

Globalmente tampoco hay grandes variaciones en la confianza de los consumidores respecto al último trimestre de 2012, pues desde entonces ha aumentado apenas 2 puntos, hasta un índice de 93.

Los primeros meses de 2013 no parecen resultar muy positivos para los españoles ni ofrecen buenas perspectivas a corto plazo. Así, el 93% de los encuestados ve malas perspectivas laborales para el próximo año, una opinión bastante más negativa que la media europea, con un 73% que las ve malas y el 23% que las ve buenas. En Alemania están igualados al 48% los porcentajes de población  que ven el futuro del trabajo bien y mal; si bien en Italia el porcentaje que ve mal el trabajo a corto plazo es cercano al español, un 91%; en Francia no queda tampoco lejos, el 88%, y en Reino Unido es todavía mayoritario, un 70%, por el 23% que ve buenas perspectivas laborales.

Los españoles tampoco ven bien sus finanzas personales para los próximos doce meses: el 76% las ve mal por un 20% que espera que sean buenas. En este caso los españoles son algo más optimistas que los italianos, con un 82% que ve mal sus finanzas para el próximo año, y similares a los franceses, con el 74%. La media europea es del 61% que ve mal sus finanzas y el 35% que las ve bien;  y por encima de esa media se sitúa el Reino Unido, con un 59% de pesimistas y el 36% de optimistas; y sobre todo los alemanes, con el 50% que las ve mal y un 47% que las ve bien. 

Mal momento para comprar

Con esas opiniones tan negativas sobre las perspectivas laborales y las finanzas personales, parece lógico que solo el 19% de los españoles crean que es buen para comprar aquello que quiere o necesita, frente al 80% que no lo ve así. Con todo, los españoles se muestran más optimistas que los italianos y franceses, con un 89% y un 82% que creen que no es buen momento para comprar, respectivamente. El porcentaje negativo desciende al 64% entre los ingleses, y al 58% entre los alemanes, entre los que ya un 39% que piensan que es buen momento para comprar.

Los españoles siguen teniendo muy en cuenta la situación económica, como reflejan sus respuestas acerca de lo que hacen con el dinero que les queda una vez cubiertas sus necesidades básicas: el mayor porcentaje, un 35%, contesta que ahorrar; un 32% lo gasta en ocio fuera de casa; el 28% lo destina a ropa; el 24% a pagar deudas y las tarjetas de crédito; otro 24% lo destina a vacaciones; el 16% a productos de nuevas tecnologías;  el 14% para decoración, muebles y cosas para el hogar; y un 5% a fondos de pensiones. Claro que el 27% dice no tener nada de dinero una vez que ha cubierto sus necesidades, porcentaje que aumenta cinco puntos respecto al último trimestre del 2012, y nueve puntos sobre el tercer trimestre del pasado año.  Y esta respuesta es la única cuyo porcentaje aumenta sobre los estudios anteriores, lo que parece reflejar claramente que hay más españoles consideran que no tienen dinero para dedicar a comprar.

Con este panorama, las principales preocupaciones de los españoles para los próximos seis meses están claras: el 42% cita la economía; y un 38% el paro y la seguridad en su trabajo; ambos con porcentajes muy superiores a la media europea, donde un 24% menciona el paro y el 22% la economía. Al 20% de los españoles también les preocupa el aumento de los precios del gas y la electricidad; el 17% menciona la salud, y el 15% las deudas.

Cambiando sus hábitos de compra

El 86% de los españoles que participan en el estudio señalan que han cambiado sus hábitos de compra para ahorrar a consecuencia de la crisis, lo que indica un cambio prácticamente radical en la forma de comprar, al menos en algunos aspectos. Este porcentaje es muy superior al 62% de media europea, y desde luego al 33% de Alemania, el 66% del Reino Unido y el 70% de Francia, aunque cercano al 80% de Italia.

Sólo respecto al año pasado, el 73% de los consumidores españoles han tomado medidas para ahorrar en gas y electricidad, seis puntos por encima que en el trimestre anterior; el 68% gasta menos en ocio fuera de casa, un 63% gasta menos en ropa nueva, y un 53% ha cambiado a marcas de alimentos más económicas.  Quizás es aún más significativo que un 58% seguirá ahorrando en gas y electricidad cuando las condiciones económicas mejores, el 27% en ocio fuera de casa, un 26% en ropa nueva, y un 24% seguirá comprando marcas de alimentos  más económicas.

En otras palabras: la crisis ha provocado cambios en los hábitos de compra que pueden tener efectos prolongados, y que fabricantes y distribuidores deben saber afrontar.

 

Acerca de la Encuesta Global de Nielsen

La Encuesta Global de Nielsen sobre la Confianza del Consumidor e Intenciones de Compra se realizó entre el 18 Febrero y el 8 de Marzo de 2013, a más de 29.000 usuarios de Internet en  58 países de Asia Pacífico, Europa, Latinoamérica, Medio Oriente/África y Norteamérica. La muestra tiene cuotas por edad y género para cada país en base a su penetración de Internet, se pondera para representar a los usuarios de Internet y tiene un margen máximo de error de ±0.6%. Este estudio de Nielsen se basa solo en el comportamiento de los consumidores con acceso a Internet. Las tasas de penetración de Internet varían según el país. Nielsen utiliza un estándar mínimo de reporte de 60% de penetración de Internet o 10 millones de población online para incluir en el estudio. El Indice de Confianza del Consumidor en China se realiza con una metodología mixta de forma separada. La Encuesta Global de Nielsen que incluye el Indice de Confianza a nivel global se realiza desde el año 2005.

Acerca de Nielsen

Nielsen Holdings N.V. (NYSE: NLSN) es una compañía global de información y medición, con posiciones líderes en el sector del marketing e información sobre el consumidor, medición de audiencias de televisión y otros medios de comunicación, inteligencia online, medición de telefonía móvil, ferias comerciales y propiedades relacionadas. Nielsen tiene presencia en aproximadamente 100 países y sus sedes se ubican en Nueva York, Estados Unidos y en Diemen, Países Bajos. Para mayor información visite www.nielsen.com.