Los mercados cambian constantemente. Están en una continua evolución y esto requiere que nosotros hagamos lo mismo con nuestro trading. El estilo de trading con opciones de hace años no tiene nada que ver con él de hoy en día. Vamos a ver el por qué.
No hay ningún sistema, programa ni método que proporcione una rentabilidad de un 100%. Minimizar el efecto de los trades perdedores a nivel económico y emocional es lo que va a marcar la diferencia entre si nuestra cuenta incrementa o disminuye con el tiempo. A diferencia de simplemente comprar o vender acciones y futuros, lo que nos proporcionan las opciones son muchas más alternativas a la hora de ajustar y corregir posiciones que no van en la dirección que nosotros queremos. Actualmente existen alrededor de unas 160 estrategias diferentes que podemos montar con las opciones desde Iron Condors y Diagonales a Front Ratios y Married Puts.

Lógicamente, la mayoría de las instituciones financieras y brokers recomiendan que compremos opciones, pero en la mayoría de los casos siempre es más rentable venderlas. Y el por qué lo vamos a ver ahora.

Es maravilloso tener un sistema que siempre gana bajo las mismas condiciones de mercado pero ¿qué pasa cuando estas condiciones cambian? El sistema deja de funcionar y las pérdidas incrementan. Por eso, la clave es tener unos buenos conocimientos de ellas (las opciones) y saber amoldar nuestras posiciones en función a los cambios que van sucediendo en el mercado.

Existen estrategias de opciones combinadas con acciones que proporcionan, por un lado, un riesgo totalmente limitado, y por otro, unos beneficios potencialmente ilimitados, pase lo que pase en el mercado. Esto quiere decir que aunque suceda un ‘flash-crash’, podemos dormir tranquilos porque nunca vamos a perder más del riesgo máximo que hemos adquirido al iniciar la posición.

Muchas veces los mercados abren con un ‘gap’ arriba o abajo y salta por encima del stop de pérdidas que habíamos puesto para nuestra posición. Esto puede acabar en unas cuantiosas pérdidas. Sin embargo, si estamos cubiertos con opciones esto no puede suceder. A través de las opciones podemos llegar a tener unas pérdidas potenciales totalmente LIMITADAS hacia arriba o abajo y potenciales ganancias ILIMITADAS también hacia arriba o abajo. El trading con opciones poco tiene que ver con el trading de futuros. Se podría decir que es más aburrido que la compra y venta de futuros, de hecho podemos pasar días sin que hagamos nada en nuestras posiciones de opciones (cuando esto pasa suele ser muy buena señal). Normalmente es una forma de trading mucho más tranquilo y pausado donde tenemos muchas más alternativas para remediar situaciones adversas. No es todo blanco o negro como en el trading de futuros sino un estilo más gris y suave.   La operativa con opciones no es para alguien que busca la excitación dentro de su trading ni para la persona que lo hace simplemente por diversión. El trading con opciones es para alguien que busca conseguir una rentabilidad sobre su operativa de forma constante.

Operar con opciones no tiene por qué ser complicado, de hecho lo que mejor funciona es lo más sencillo. No hacen falta sistemas ni métodos complicados para conseguir una buena rentabilidad. Simplemente un buen entendimiento de cómo funcionan las opciones y una buena implementación de un plan y gestión de riesgo es lo único que hace falta para triunfar con este tipo de trading.

Veamos un ejemplo

Vamos a ver un ejemplo de cómo podemos utilizar las opciones en vez de la compra/venta de acciones para una determinada posición. Supongamos que las acciones de ABC están en una tendencia claramente alcista y queremos comprarlas para explotar tal tendencia. ¿Cómo o cuándo compramos las acciones? ¿Cuando alguna media cruza otra? ¿Cuándo algún indicador cambia de color? ¿Mirar el gráfico de precios todo el día para intentar conseguir la mejor entrada? ¿O utilizar algún modelo matemático rigurosamente complejo que requiere algún programa informático?

Existe una forma mucho más sencilla de hacerlo, y es vender una put un poco por debajo del precio actual de los títulos y dejar que nos asignen las acciones a un precio inferior de donde se encuentran los títulos en ese mismo instante. Si no nos asignan las acciones nos quedamos con la prima por la que vendimos la put, lo que sería un beneficio inmediato.

Y aquí hemos tocado un punto vital a la hora de operar con opciones. Tenemos que ser VENDEDORES y no COMPRADORES de ellas. El 80% de las opciones vencen sin ningún valor. Las opciones están diseñadas para ganar vendiéndolas y no comprándolas. Las opciones pierden valor con el paso del tiempo. Por cada minuto, hora y día que pasa las opciones valen menos. Abajo vemos un gráfico de la aceleración en esa pérdida de valor al acercarse el día del vencimiento de la opción.



Los casinos trabajan con un porcentaje de aproximadamente un 5% de ventaja sobre los jugadores asiduos. Este porcentaje es mucho mayor sobre los jugadores que sólo van de vez en cuando al casino y no entienden cómo funcionan las bases de las probabilidades. Pero sólo hace falta tener un porcentaje pequeño de probabilidades a nuestro favor para conseguir grandes beneficios. Y esto es lo que nos proporciona la venta de opciones.

Buscar un motivo del por qué un trade va mal es una buena manera de perder dinero, sin embargo es lo que hacen muchas personas antes de salir de una posición perdedora. Lo importante del trading es entrar en una posición con una ventaja y conocer bien los potenciales riesgos que existen desde el principio. Y esto es justo lo que hacemos cuando operamos con opciones vendiéndolas.

Y por último comentar que la mayoría de los traders rentables de opciones son los creadores de mercado. Ellos son los que venden las opciones al público en general. El público en general es casi siempre comprador de opciones y suelen ser los perdedores. Un dato interesante……..