Miles de personas han protestado en las calles de Atenas para tratar de evitar la aprobación del nuevo plan de ajuste exigido por la 'troika' y que supondrá nuevos recortes para la ya de por sí moribunda economía helena. El primer ministro de Grecia, Lukas Papademos, hablaba incluso de "abismo" ante el Parlamente puesto que tan sólo consideraba una salida: la de continuar dentro de la unión monetaria. Poco antes de la medianoche la cámara alta aprobó el recorte de 3.300 millones de euros que les permitirá recibir los 130.000 millones prometidos por Bruselas.

El Parlamento de Grecia ha aprobadoel último recorte de 3.300 millones de euros exigido por la 'troika' (UE, BCE y FMI) por una amplia mayoría de 200 votos a favor  y 74 en contra sobre un total de 300 diputados. 

En contra del acuerdo votaron los partidos de izquierdas, tal y como habían anunciado, pero también 11 diputados del socialista PASOK y 9 de ND, que rompieron así la disciplina de voto de las dos formaciones en el gobierno de coalición. También se abstuvieron otros 9 parlamentarios de PASOK y 1 de ND, igual que el grupo parlamentario de LAOS, la formación ultraderechista que esta semana abandonó el gobierno por desavenencias.

La ley establece recortes de 3.300 millones de euros en salarios, pensiones y empleos sólo para este año.

El pacto con la troika permitirá reducir en 100.000 millones de euros la actual deuda del país (más de 360.000 millones de euros). Según el Ejecutivo heleno, reducirá los intereses que paga Grecia (actualmente unos 3.500 millones de euros anuales) y permitirá alargar hasta 40 años los plazos de devolución de la deuda. Además, permitirá evitar la quiebra del país, que el próximo 20 de marzo tiene que hacer frente pagos a sus acreedores por un valor de 14.400 millones de euros.

El primer ministro heleno, Lukas Papadimos, dijo antes de la votación que "el Parlamento debe tomar decisiones críticas" y que está seguro de que nadie en el Legislativo duda de la importancia de la decisión de hoy.