El mercado norteamericano inicia la jornada con dudas por los mismos motivos que descienden el resto de mercados europeos. La victoria de Macron ha sentado positivamente, pero las subidas que precedieron a las elecciones adelantaron su efecto inmediato en la bolsas. Ahora solo queda por ver cuáles serán las próximas jugadas.

De esta manera, el S&P 500 sube un ligero 0,05%, el Dow Jones avanza un 0,02%, mientras que el Nasdaq repunta un leve 0,06%.

Comenzamos la semana que los mercados norteamericanos teniendo en cuenta el mismo factor que está influyendo en Europa, la mayor tranquilidad que tiene todo el mundo una vez visto que la extrema derecha ha desaparecido como amenaza principal y ahora mismo pasa a ser secundaria en forma de peligro de implementación de las políticas del presidente de la República. Todo baja el tono, pero sigue habiendo cierta pequeña tensión de fondo.

Teniendo en cuenta lo aterior, ahora mismo volvemos a poner el foco en lo que pueden hacer los bancos centrales. Con Francia mucho más tranquila y además el partido de Angela Merkel ganando algunas selecciones menores y tranquilizando todavía más el centro de Europa con respecto al ataque del populismo, se espera que el BCE tenga más motivos para empezar a endurecer su línea en la próxima reunión de junio, lo que hace que haya un apoyo de medio plazo hacia la fortaleza del euro.

Sin embargo, la Reserva Federal no se queda corta y hemos escuchado los comentarios tanto de Bullard como de Mester.

El presidente de la Reserva Federal de San Luis (Bullard) dice que la referencia de los futuros sobre fondos federales está cerca de donde deberían estar de forma teórica.

Mester dice que la Reserva Federal ha alcanzado su objetivo de empleo en Estados Unidos y está cerca y acercándose de su objetivo de inflación. Sigue pidiendo más subidas de tipos y que se recorte la cartera de activos este año. Quita mucho hierro a la lectura débil del producto interior bruto del primer trimestre y también de la inflación, considerando que son puntuales y transitorios. Advierte de los problemas de retrasar un endurecimiento de política monetaria hasta que se cumplan completamente los objetivos.

Los comentarios anteriores ofrecen fortaleza de medio plazo al dólar, lo que nos lleva a buscar ese famoso apoyo a la economía de Donald Trump en forma de programas estrella tanto de recorte de impuestos como de inversión en infraestructuras. Se sigue vinculando la credibilidad de Donald Trump a que pueda sacar adelante la reforma de la sanidad que prometió tirar abajo la de Obama. De momento ha conseguido pasar el escollo de la Cámara de Representantes pero muy pocos son los que creen que pueda pasar tranquilamente por el Senado, así que la confianza en el éxito político es más bien baja y se necesitan golpes de efecto para que todo el mundo vuelva a creer otra vez. Si a esto le añadimos que Europa tiene un riesgo/recompensa mejor que Estados Unidos, pues tenemos dificultades en Estados Unidos para tener unos avances tan claros como los que vimos en su momento tras las elecciones de noviembre.

Si mezclamos los dos factores, la determinación de la Reserva Federal en seguir con su plan, y las dudas de esos apoyos por parte de Donald Trump, tenemos un cierto problema, ya que se contaba como apoyo fuerte que los programas de Trump como el apoyo claro que ayudaría a la economía a conseguir compensar con creces el ciclo de subidas de tipos de interés. Por lo tanto, todo el mundo sigue escaneando todos los puntos vitales de la economía para saber si esta subida de tipos de interés empieza a hacer en algún momento que empiece a flaquear.

Uno de los puntos de movimiento que debemos tener vigilado en el día de hoy vuelve otra vez a ser el sector de la energía, ya que el crudo no está atravesando su mejor momento porque hoy hemos vuelto a conocer otra vez que el número de instalaciones en activo en Estados Unidos creado por Baker Hughes, sigue subiendo, por lo que sigue manteniéndose la presión bajista sobre el precio, mientras la OPEP no dice nada de nada.