“Las primeras repercusiones de la medida para recapitalizar la banca europea directamente sin pasar por los Estados fue la fuerte subida de las bolsas y la bajada de la rentabilidad del bono español”.

“Es una noticia positiva, ya que la recapitalización de los bancos, al no ir instrumentalizada por los Estados, no va a contar como deuda”, indica Javier Monjardín, analista de fondos de Tressis. Además, “el Fondo de Estabilidad Temporal va a encargarse de estas recapitalizaciones hasta que se instaure el Fondo Permanente, el cual, no tendrá la calidad de acreedor principal”.

“Para llevar a cabo esta recapitalización se tiene que nombrar un regulador bancario de toda la región y una unión bancaria con un fondo de garantía de depósitos, que se hará cargo de las garantías de estos préstamos y podría generar oportunidades”.

No obstante, en días pasados gran parte de las entidades financieras españolas asistieron a una bajada de sus ratings por parte de Moody’s hasta el nivel de ‘bono basura’. Recordemos que hay fondos de inversión que tienen prohibido por política invertir en este tipo de bonos. Por ello, “los fondos que tengan el mandato únicamente de inveritir en bonos con 'grado de inversión', tendrán que vender esas posiciones, lo que afectará negativamente a los bancos en un primer momento. No obstante, muchas de estas políticas no obligan a deshacer las posiciones rápidamente”.

Además, en la cumbre europea también se acordó que los fondos europeos compraran deuda soberana en el mercado, “una medida que beneficiará especialmente a España e Italia, pues con los niveles actuales de interés se hace complicado financiarse en un largo plazo de tiempo”. De hecho, el experto cree que “los niveles a los que está el bono español son una buena oportunidad de inversión, especialmente en los vencimientos a corto plazo”.

“Aún es demasiado para invertir en deuda de bancos”, opina Monjardín, “ya que los acuerdos a los que han llegado los líderes europeos no se pondrán en marcha hasta finales de año, por lo que podrían generase oportunidades pero, dada la volatilidad, mejor diversificar en fondos globales, especialmente en deuda de bancos estadounidenses”.

Igualmente, “en renta variable, mejor bancos estadounidenses, que ya hicieron los deberes hace años. Aunque no están exentos de riesgos como los regulatorios, como hemos visto con JP Morgan”.