El crowdfunding está cambiando. Stockcrowd permite captar dinero desde la página web de la compañía, que busca los fondos. Hablamos con Sergi Pallarés, CEO de la compañía.

¿Nos podría explicar algo más el proyecto y qué les diferencia de otras plataformas de financiación participativa?

Stockcrowd nace con la idea de que la financiación alternativa es un mecanismo muy potente para financiar cualquier tipo de empresa. Creemos que esta financiación no puede estar en manos de plataformas y lo que hemos hecho ha sido desarrollar un software en la nube que permite a todo el mundo financiarse desde su propia web. La nube Stockcrowd incluye a todos los tipos de crowdfunding que hay actualmente en el mercado, se puede montar una campaña de captación o de ampliación de capital así como emisión de deuda. Actualmente tenemos dos divisiones de negocio, una que se encarga de toda la parte de donaciones y recompensas y otra, que se encarga de ampliaciones y emisiones de deuda. El concepto de stockcrowd es el de software, es decir, las empresas nos usan para convertir su web en un canal de financiación y construir su propia base de datos de inversores. Con lo que también  es una plataforma de financiación participativa, estamos autorizados por la CNMV y, más allá de que nuestros clientes montan sus campañas en su propia web, tenemos un escaparate donde automáticamente suben los proyectos que arrancan nuestros clientes lo que nos permite acompañarlos con nuestra propia base de inversores para cerrar sus campañas.

Entiendo que el modelo de negocio se basa en cobrar por las compañías que deciden poner el programa de Stockcrowd en sus webs, ¿cobran algún tipo de comisión a inversores y empresas que levantan esta financiación?

A los inversores no se les cobra nada. Sí cobramos a la empresa que va a utilizar nuestro software. Como software en la nube tenemos un pago por uso de software y después tenemos una comisión por los fondos levantados que varía en función del volumen de fondos y, si la campaña no se cierra con éxito, no cobraremos.

¿Qué riesgos implica invertir en una plataforma como Stockcrowd?

Nosotros en este momento hacemos dos tipos de análisis de riesgos. Un a la empresa que quiere usar nuestro programa, nos apoyamos en partners externos para entender muy bien el estado en el que está esa compañía, y hacemos un análisis de riesgo de los proyectos. Al final toda la información, tanto del promotor como de la campaña, está disponible  de forma muy transparente en la oportunidad de inversión. Es cada inversor el que tiene que decidir si le encaja o no.

Es interesante destacar que en función del tipo de producto  que esté usando esa campaña, nosotros trabajamos con préstamos de interés fijo, variable y ampliación de capital, puede variar el riesgo y por tanto, nos acomodamos a los criterios de riesgo del inversor. Sí es cierto que en estos momentos por nuestro modelo de negocio estamos rechazando promotores porque no todas las empresas están listas para utilizar Stockcrowd y financiarse desde su propia web.

¿Podría poner algún ejemplo y promotores que estén participando en algún proyecto?

Todo el grupo Stockcrowd ha levando más de 30 millones de euros en el último año y medio. Si nos centramos en el contexto inmobiliario, empezamos a operar a comienzos de año, desde esta fecha hasta ahora hemos levantado 3 millones de euros de fondos todos en proyectos de inmobiliarias de prestigio. Justo antes del verano cerramos un proyecto de compra, venta y reforma de un piso en Diagonal (Barcelona) que ha sido un éxito no sólo porque se cerró muy rápidamente sino porque apenas  en tres meses el promotor devuelve el principal y reparte los beneficios.

¿Por qué el sector inmobiliario ofrece rentabilidades más altas que otros productos financieros tradicionales?

Es una cuestión histórica porque el inmobiliario siempre ha tenido rentabilidades muy interesantes. Lo que sucede es que históricamente para invertir en una oportunidad inmobiliaria necesitabas un capital alto y Stockcrowd permite a cualquier inversor entrar en una inversión “Premium” (inmobiliaria de reconocido prestigio) sin tener un capital excesivamente alto. Estamos democratizando el acceso a oportunidades de inversión en inmobiliario. Además, hay que recordar que la rentabilidad va a variar en función del producto pero en todos los tipos mantenemos las altas rentabilidades que históricamente tiene el inmobiliario. En España estamos empezando si tenemos en cuenta que en EEUU se financian rascacielos y hace tres años en China se financió un centro comercial del grupo Wanda por crowdfunding y levantaron 800 millones de dólares. Con lo que el acceso a real estate gusta y el inversor crow tiene apetito por ello.