En los últimos años se ha perdido la referencia de la bolsa, en el sentido de que “cuando compramos una acción lo que estamos haciendo es comprar parte de una empresa. Si atendemos a lo que realmente es la valoración fundamental, no buscaríamos soportes o resistencias si no lo que vale una empresa y si lo que hemos comprado está caro o barato”, reconoce Carlos Ladero, analista de estrategiasdeinversion.com. Muchas compañías están cotizando a un 40-50% de su valor real “y la razón no es otra que la de su índice director. La seguridad que tenemos con el análisis fundamental es que sabemos cuál es el valor real de la compañía, independientemente de su cotización”.

Este experto recuerda la OPA sobre Campofrío que lanzaron los propios dueños. “Ellos valoraban la empresa a más de 9 euros. La acción cotiza en 6.50 euros ¿ha bajado algo el valor? Seguramente la compañía valga 9 euros “pero el mercado prefiere algo menos especulativo que un valor como Campofrío, que tiene poca liquidez”. sin embargo, este experto está seguro que el valor volverá a cotizar a nueve euros.

La renegociación de deuda a largo plazo no mejora la situación de la empresa

Un ratio muy importante a la hora de hacer una valoración fundamental es la deuda. La deuda “es, en definitiva, lo que debes al banco. El problema que tienen muchas empresas es que, aunque su negocio genere un beneficio, las deudas son tan grandes que cuando tienes que pagarlas, falta dinero”. a pesar de que la actividad sea productiva – La Seda de Barcelona por ejemplo- han generado tanta deuda, con intereses, que el negocio se hace inviable. Ladero admite que “si no eres capaz de generar suficientes ingresos para pagar la deuda, por muy bien que te vaya el negocio, al final tendrás déficit, irás perdiendo dinero, el neto será negativo y la compañía está abocada a ir descapitalizándose, perderá valor y nos encontraremos en un caso como Quabit”. La inmobiliaria ha conseguido refinanciar su deuda “lo que significa que no caerá en suspensión de pagos ni dejará de cotizar pero lo que ha hecho ha sido pagar al banco un cantidad importante, le está costando más dinero, está generando más deuda y ha conseguido cancelar parte de la deuda vía venta de activos, seguramente los de mayor calidad”.

A hora de ver qué herramientas utilizar, la más importante es que tu neto sea cero, como mínimo “y luego ir creciendo un 5% anual para generar valor a la empresa”. y es que una compañía que genera caja “puede hacer mayores inversiones, mejorar su operativa, comprar empresas con problemas a precios razonables….Esa es la empresa ideal”. La que no lo es el que tiene que recurrir a refinanciaciones continuas. “Apple ahora mismo tiene una caja que le permitiría comprar el 40% del Ibex entero”. Dentro de la bolsa española, Inditex o BME pueden crecer orgánicamente “porque generan el suficiente cash flow para poder invertir y adecuarse a la demanda”. El problema es que cuando debes “y tienes una deuda fija, no dependes de tu actividad sino del gasto fijo”. Si éste es superior al Ebitda, tienes un problema.

Las auditorías muestran las cuentas reales de las empresas. Ingresos, es la primera cuenta de cualquier familia. Tenemos que ver si los ingresos son recurrentes - ordinarios -o extraordinarios. Hay veces que el EBITDA se dispara porque han hecho ventas…eso no se puede contemplar como recurrente.

Una vez tenemos ese EBITDA, podemos ver cómo evolucionan tanto las ventas como el beneficio. Y de ahí pasamos al neto. La diferencia son los ingresos, lo que genera la empresa con tu negocio. La diferencia entre el Ebitda y el neto, es la deuda financiera. Si una empresa tiene un EBITDA positivo y un neto negativo es que tiene gastos superiores a los ingresos. “Eso tiene un problema. La deuda es tan grande que el Ebitda no le permite cubrir los gastos”. Una empresa para este experto con un ratio EBITDA/Deuda por debajo de 2veces me parece un error y también en una compañía con un EV/EBITDA por encima de las 7-8 veces. Es muy similar al PER.