A principios de este año anunciamos una alineación de estrellas favorable a Europa, alentada por tres factores principales: una mejora del poder adquisitivo debido a los precios más bajos del petróleo, un descenso del euro frente al dólar que beneficia a las empresas exportadoras y una política de "flexibilización cuantitativa" agresiva por parte del Banco Central Europeo. 

Desde entonces, el índice Stoxx Europe 600 ha subido un 16%: ¿qué hacemos ahora?
"En bolsa, siempre subestimamos la magnitud de los movimientos”. Este dicho se traduce para nosotros de manera concreta: hemos recortado una parte de nuestras posiciones, pero mantenemos una perspectiva positiva sobre Europa.

La política activa del Banco Central Europeo empieza a producir efectos tangibles. En su conferencia de prensa del pasado 5 de marzo, Mario Draghi, confirmó la puesta en práctica de medidas de compra de activos y mencionó un punto importante: la concesión de crédito está aumentando por segundo mes consecutivo. Acompañada también de una recuperación del consumo. En general, el contexto está mejorando. Por primera vez en 3 años, el PIB europeo se ha revisado al alza. Los mercados están aún en una dinámica de sorpresa positiva, como indica el índice de sorpresa económica publicado por Citigroup. La elevada pendiente señala que después de dos meses las partes interesadas “persiguen el mercado”.

Los flujos a favor de Europa son enormes (5.000 y 6.000 millones de dólares a la semana desde Estados Unidos, desde hace seis semanas). Las políticas de tipos negativas (por ejemplo, Suiza o Dinamarca) son eficaces y constituyen fuertes incentivos para la inversión. Las publicaciones han sido satisfactorias en Europa, pero el impacto positivo está todavía por llegar. ¡No olvidemos que en 2014 la cotización media del euro fue de 1,3285! La mayoría de los efectos de la caída del euro están por llegar. La divergencia entre las revisiones de los ingresos y el índice PMI favorece una fuerte tendencia positiva de los beneficios por acción.

En este entorno macroeconómico que sigue siendo alentador, el precio por acción (PER) sigue siendo "aceptable": 16,5 en Europa y 17,5 en Estados Unidos. Los PER ajustados al ciclo son de 25 en Estados Unidos frente a 13,5 en Europa. Por tanto, la situación en Europa es razonable, pero sin duda algo menos fácil en Estados Unidos, que recordemos, celebra su sexto año de subidas consecutivas.

Estamos, sin embargo, alerta sobre los títulos "bond like", cuya generación de efectivo es tan predecible que los inversores los compran como si fueran bonos. En Estados Unidos, PEPSICO ha tenido un crecimiento nulo de facturación en los últimos 5 años pero está valorada en 21 veces sus beneficios. En Europa, ciertos sectores como el farmacéutico también forman parte de este grupo y los buenos modelos de crecimiento han visto cómo sus múltiplos crecían (L’OREAL está valorada en 30 veces sus beneficios).Sin embargo, esta temática es más reciente y las valoraciones están algo menos ajustadas.