
Hay muchas razones por las que puedes necesitar solicitar un préstamo personal. Podrías necesitarlo para ampliar tu negocio, para renovar tu equipo informático, darte unas buenas vacaciones o comprar un coche.
Antes de pensar en solicitar préstamos en cualquier entidad bancaria, existen una serie de criterios que habrá que estudiar. De lo contrario, es posible que terminemos cerrando un trato que no sea nada provechoso para nosotros/as.
Para ayudarte con ello, hemos preparado este artículo en donde te indicamos lo imprescindible a considerar para elegirlo.
¿Qué debemos tener en cuenta para solicitar préstamos personales?
1. Tipos de interés
El préstamo tendrá asociado una serie de gastos que vienen representados por los tipos de interés. Estos son los 3 más habituales:
- TAE: es el acrónimo de Tasa Anual Equivalente. Se trata de un indicador del precio del préstamo en dónde no sólo se consideran los intereses, sino también los gastos y comisiones asociados al mismo. Es el valor más interesante a la hora de comprar el rendimiento de diferentes préstamos.
- TIN: son las siglas de Tipo de Interés Nominal y este indicador sí que tiene en cuenta tan solo los intereses de cada préstamo por cada periodo.
- CER: por otra parte, el CER es el Coste Efectivo Remanente y también nos da información sobre el precio del préstamo. La principal diferencia con el TAE es que no tiene en cuenta el gasto durante el tiempo de vida útil del préstamo, sino el plazo que queda hasta que venza.
2. Comisiones
Cómo ya hemos comentado, el préstamo puede tener una serie de gastos y estos no siempre estarán visibles. Tendremos que leer las condiciones para saber si nos interesan. Aquí tienes las 3 comisiones más habituales que nos pueden imponer:
- Comisión de estudio: esta comisión estará relacionada con el análisis de riesgos que gestionará la entidad a la hora de decidir si nos concede el préstamo solicitado.
- Comisión de apertura: esta otra comisión habitual unifica los gastos relacionados con las transacciones que se deben llevar a cabo para la formalización del préstamo. Lo más común es que oscile entre el 1 y el 3%.
- Comisión por reclamación de posiciones deudoras: en el caso de que no satisfagamos una cuota a tiempo se aplicará una determinada comisión en concepto de reclamación de la misma.
- Comisión por modificación de condiciones: si se produce algún cambio, la entidad bancaria tendrá que volver a hacer un análisis de las condiciones de la operación, y esto supondrá el cambio de las comisiones.
- Amortización anticipada: es una especie de multa o penalización que se aplica si decidimos devolver el crédito antes de tiempo, aunque no siempre se aplica. Lo más común es que sea de un 1% en el caso de que el plazo restante sea de más de un año y de un 0,50% si es inferior. En el caso de que podamos devolver el préstamo antes de tiempo, tendremos que calcular esta comisión para ver si nos sale rentable.
3. Plazo de amortización
El plazo de amortización podría parecer un criterio no demasiado importante en la concesión del crédito, pero tiene mucho que decirnos. Ten en cuenta que, cuanto más largo sea el plazo al que hayamos accedido, más habrá que pagar al final.
· Recomendación: los expertos recomiendan elegir unas cuotas que sean un poco más altas a cambio tener unas mensualidades más cómodas. Aunque en estos momentos las podamos pagar, nunca se sabe lo que puede pasar en el futuro. Cuánto antes nos quitemos la deuda de encima, mucho mejor.
4. Vinculación
Con la vinculación hacemos mención a aquella serie de productos vinculados que la entidad nos exigirá a cambio de acceder al préstamo. Aquí podríamos referirnos a productos tales como seguros, tarjetas de créditos, domiciliaciones, entre otros muchos.
Es común encontrarse con algunas interesantes ofertas en la TAE del préstamo a cambio de tener una mayor vinculación con el banco.
Sin embargo, habrá que estudiar si esto realmente nos conviene y los gastos asociados. Podríamos contratar un seguro de hogar a cambio de tener un préstamo más económico… pero la cuantía de la póliza podría ir subiendo mes a mes hasta ser desproporcionada.
5. Requisitos
Cualquier préstamo bancario tendrá asociado una serie de requisitos que tendremos que cumplir para acceder al mismo. Estos pueden ser más o menos variables dependiendo de la entidad bancaria de la que estemos hablando, así como del perfil financiero del cliente.
Los criterios más habituales suelen estar relacionados con la edad máxima y mínima, los ingresos recurrentes que se tienen y la fuente de los mismos, la cantidad que se ha solicitado, etc.
Las entidades pueden ser más o menos exigentes a la hora de solicitarnos el dinero. Por esta razón, es fundamental elegir un tipo de préstamos que se ajuste a nuestro perfil.
Ten en cuenta estos 5 requisitos y podrás elegir el préstamo personal que mejor te venga.

