La Junta General Ordinaria de Accionistas de Caixabank ha aprobado todos los acuerdos sometidos a votación, entre los que se encuentra la distribución del dividendo complementario en efectivo, con cargo a los beneficios de 2025, de 2.320 millones de euros, equivalente a 33,21 céntimos de euro brutos por acción, a abonar el próximo 9 de abril.

Este segundo pago, junto con el dividendo a cuenta de 16,79 céntimos de euros brutos por acción abonado el pasado mes de noviembre, eleva la remuneración al accionista en efectivo para el ejercicio 2025 a 0,50 euros brutos por acción. Esto supone un incremento del dividendo bruto anual por acción del 15%, frente a los 0,4352 euros brutos por acción del ejercicio anterior.

De esta manera, la cuantía destinada a dividendos con cargo a los resultados de 2025 asciende a 3.499 millones de euros, lo que representa un payout del 59,4%, dentro del rango definido en el plan de dividendos de distribuir en efectivo entre el 50% y el 60% del beneficio neto consolidado. De este total de retribución al accionista, alrededor del 50% revierte directamente en la sociedad, pues lo reciben la Fundación ”la Caixa” y el FROB. Además, la entidad cuenta con 515.620 accionistas (cierre de 2025), en su inmensa mayoría minoristas.

El presidente de CaixaBank, Tomás Muniesa, en su intervención ante la Junta General de Accionistas, ha afirmado que la entidad “ha sido, un año más, líder con un modelo de banca comprometida con la sociedad, sólida y rentable. Un liderazgo cimentado en nuestros magníficos resultados, pero también, y sobre todo, en una manera distinta de entender la banca: cercana, con valores y orientada al largo plazo”.

Además, ha expuesto también cómo el banco ha creado valor para los accionistas y ha destacado el “sólido comportamiento de la acción en 2025”. La evolución de su precio fue “muy significativa”, y prácticamente duplicó su valor, desde los 5,24 euros hasta los 10,45 euros a 31 de diciembre. 

Y se ha referido a la política de dividendo y a las recompras de acciones. “La fortaleza financiera demostrada en este primer ejercicio del Plan Estratégico nos permite aumentar la retribución a todos nuestros accionistas”, ha afirmado, para recordar que “más del 31% del dividendo se destina a la Fundación ”la Caixa”, nuestro accionista de referencia, reforzando nuestro orgullo de pertenencia a un grupo que hace realidad su total compromiso con la sociedad”. 

Además de la distribución del dividendo complementario con cargo a los beneficios de 2025, la Junta General de Accionistas de CaixaBank ha dado el visto bueno a todos los acuerdos sometidos a votación, entre los que se encuentran la aprobación de las cuentas anuales individuales y consolidadas, y de sus respectivos informes de gestión, correspondientes a 2025; la gestión del Consejo de Administración durante el ejercicio, la reducción del capital social hasta un importe máximo correspondiente al 10% del mismo, o la reelección del auditor de las cuentas de la sociedad y de su grupo consolidado para el ejercicio 2027.

La Junta también ha respaldado la reelección como consejero de Tomás Muniesa, con la categoría de consejero dominical a propuesta de la Fundación Bancaria ”la Caixa”, por un periodo de cuatro años. 

Ha aprobado, asimismo, el nombramiento de Ana María García Fau como consejera independiente de la entidad por un periodo de cuatro años, para cubrir la vacante de Amparo Moraleda Martínez, que ha presentado su renuncia al cargo de consejera con efectos en el momento de finalización de la Junta de Accionistas; la reelección de Eduardo Javier Sanchiz como consejero independiente, y la ratificación del nombramiento por cooptación de Pablo Arturo Forero Calderón como consejero independiente.