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En este contexto, gestores, selectores y responsables de estrategia coinciden en una idea: no se trata de salir del mercado, sino de invertir con más disciplina, mayor diversificación y una selección mucho más fina por activos, regiones y sectores.

Glen Chapman, director de Análisis de Estrategia de Inversión de Sabadell, considera que los mercados están descontando una reapertura relativamente rápida del estrecho de Ormuz, aunque advierte de que un retraso podría provocar volatilidad y tomas de beneficios, especialmente en las bolsas europeas. Aun así, mantiene una visión constructiva sobre la renta variable, al considerar que históricamente ha sido uno de los mejores activos para protegerse de la inflación. En renta fija, prefiere los tramos cortos y medios frente a la larga duración, penalizada por la falta de disciplina fiscal global. En bolsa, prioriza Estados Unidos por su autonomía energética y su liderazgo en inteligencia artificial, así como sectores ligados a centros de datos, semiconductores, utilities, infraestructuras, defensa, minería y recursos básicos.

Lucía Gutiérrez-Mellado, directora de Estrategia de JP Morgan Asset Management, cree que el principal riesgo infravalorado por el mercado es que no se cumpla el escenario de desescalada geopolítica que hoy descuentan los inversores. Si la guerra se prolonga o se agrava, el impacto sobre crecimiento e inflación sería mayor. En renta fija, la gestora mantiene prudencia en duración, aunque ve oportunidades, especialmente en deuda emergente. En renta variable, sigue ligeramente constructiva con activos de riesgo, apoyándose en unos resultados empresariales sólidos y en economías que continúan creciendo. Su mensaje pasa por permanecer invertidos, evitar el market timing y construir carteras globales, diversificadas y con espacio para activos alternativos que descorrelacionen de bolsa y bonos.

Juan Ignacio Marrón, CEO de @inversoresInstitucionales, mantiene una visión positiva sobre la bolsa española, aunque reconoce que el recorrido es menor tras un 2025 muy fuerte para bancos, infraestructuras y utilities. Considera que el Ibex 35 aún puede alcanzar nuevos máximos, pero pide más cautela y selectividad por la presión geopolítica y energética. En cartera, defiende reducir exposición a activos de mayor duración, tanto en renta fija como en renta variable, y aumentar el peso de compañías de calidad, con balances sólidos y fuerte generación de caja. En inteligencia artificial, ve una tendencia estructural, pero también excesos de valoración, por lo que propone ampliar el foco hacia empresas usuarias y beneficiarias de la IA, no solo hacia los grandes nombres tecnológicos.

Miguel Ángel Peris y Beatriz Corrochano de Grupo Peris, explican que la firma entra en gestión patrimonial, inversión y vida-ahorro para cubrir un espacio que, a su juicio, deja desatendido la banca privada tradicional: el del inversor de patrimonio medio, a partir de unos 50.000 euros de ahorro. Su propuesta se basa en asesoramiento global, arquitectura abierta y visión de largo plazo. Ambos insisten en que el error más común es comparar productos distintos, depósitos, fondos de renta fija, unit linked o seguros de ahorro, solo por rentabilidad, sin analizar liquidez, fiscalidad, horizonte temporal o riesgo real. Para Grupo Peris, la clave está en encontrar el producto adecuado para cada cliente, no necesariamente el más rentable en un momento concreto.

José Lizán, gestor de Rreto Magnum SICAV en Quadriga Funds, afronta el segundo semestre con una posición mucho más prudente, principalmente por valoraciones. Ha reducido exposición a renta variable y mantiene alrededor de un 50% de liquidez en cartera, esperando mejores puntos de entrada. No sustituye ese menor riesgo por renta fija a largo plazo, ya que ve tensión en los rendimientos de los tramos largos por los elevados déficits fiscales. Aunque sigue viendo atractivo relativo en small y mid caps europeas frente a grandes compañías, reconoce que el movimiento ya ha pagado mucho y exige mayor selectividad. En sectores, mantiene interés en metales industriales y energía como derivadas de la inteligencia artificial, la electrificación y la demanda de infraestructuras.

Carlos del Campo, del departamento de inversiones de Diaphanum, interpreta la subida de tipos del BCE como un movimiento en buena parte descontado por el mercado y no necesariamente negativo para el inversor conservador. La renta fija vuelve a ofrecer rentabilidades atractivas, pero la firma prefiere deuda corporativa de alta calidad y baja duración frente a deuda soberana, que puede introducir más volatilidad en las carteras. En bolsa, Diaphanum mantiene una ligera sobreponderación tras haber comprado en las caídas de marzo, aunque reconoce que el potencial se ha reducido tras el rebote. Para un perfil equilibrado, combina renta variable, un peso cercano al 30% en renta fija corporativa, liquidez y alternativos líquidos como el oro para diversificar y reducir la direccionalidad.

Pablo de Cea, gestor de fondos mixtos de Santander AM, defiende que los fondos mixtos vuelven a tener pleno sentido como solución para la mayoría de inversores, al permitir gestionar de forma global la asignación entre monetarios, bonos, renta variable, crédito o materias primas. Considera que el entorno actual de tipos, con rentabilidades del 3% o 4% en parte de la renta fija, ofrece un colchón muy atractivo frente al periodo de tipos cero. En renta fija, Santander AM mantiene una cartera diversificada entre high yield, investment grade y deuda gubernamental, con interés en la parte media de la curva. En bolsa, De Cea sigue defendiendo Estados Unidos y tecnología como apuestas estructurales, aunque con ajustes tácticos tras las fuertes subidas recientes.

Andrea Gallo, analista sénior de Paradigma Value Catalyst de A&G, centra su enfoque en compañías infravaloradas con catalizadores concretos, más que en modas o grandes tendencias de mercado. Uno de los catalizadores que más está encontrando es el aumento de capacidad productiva en sectores donde la demanda crece más rápido que la oferta. Aunque esas inversiones pueden presionar márgenes a corto plazo, cuando la nueva capacidad entra en funcionamiento los beneficios pueden acelerarse. Andrea Gallo ve oportunidades en salud, consumo discrecional y lujo, sectores que han quedado más olvidados por un mercado muy concentrado en tecnología. Para el inversor particular, su advertencia es clara: el mayor error es invertir en negocios que no se entienden.

Ana Expósito, analista de inversiones y selección de fondos de iCapital, subraya la importancia de distinguir si la rentabilidad de un fondo procede realmente de la habilidad del gestor o simplemente de un viento de cola de estilo, factor o mercado. En un entorno dominado por growth y tecnología, ese análisis resulta clave para evitar estrategias que solo han funcionado por el momento de mercado. En renta fija, iCapital apuesta por diversificar entre subestrategias como gobiernos, activos ligados a inflación, ABS, CLOs, convertibles e híbridos corporativos, aunque se muestra prudente con deuda pública. También considera fundamentales los fondos alternativos, retorno absoluto, bonos catástrofe, market neutral, CTA e infraestructuras, especialmente por su capacidad de descorrelación y protección frente a la inflación.

Sergio Riol Pastor, gestor de patrimonios en EBN, advierte de que permanecer exclusivamente en monetarios o depósitos puede no ser suficiente para superar la inflación en términos reales, salvo para horizontes inferiores a un año. Para plazos de tres a cinco años, defiende incorporar otros segmentos de renta fija, como tramos medios de deuda de gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido o algunos países del Pacífico, así como crédito investment grade de corto plazo. Riol también alerta de la falsa diversificación de algunas estrategias indexadas, cada vez más concentradas en pocas compañías y geografías. Por ello, recomienda combinar gestión indexada y activa, mantener disciplina en valoraciones y construir una cartera coherente con el perfil de riesgo y el horizonte temporal del inversor.

Luis Merino, director de Estrategia y Análisis Macro de Santalucía AM, plantea una lectura de mercado más holística, en la que la renta fija es una pieza clave, pero no aislada, dentro de la asignación global de activos. Considera que el mercado podría estar sobrerreaccionando al riesgo inflacionista y que las expectativas de tipos tenderán a normalizarse gradualmente. En renta fija, prefiere la parte intermedia de la curva, entre tres y siete años, y se muestra más cauto con los tramos largos por la presión de las emisiones y los déficits públicos. En crédito, tras la compresión de diferenciales en financieros, la gestora está rotando hacia otros sectores. En bolsa, mantiene un tono positivo, aunque con cierto rebalanceo tras el buen comportamiento de emergentes y Estados Unidos.

Alejandro Vidal, Head Investment Manager de Deutsche Bank España, espera que la Fed mantenga los tipos en los niveles actuales, aunque reconoce que el mercado ha empezado a valorar posibles subidas si la inflación persiste. En Europa, considera que el BCE podría completar el movimiento hacia el 2,5%, pero ve menos justificado pensar en una subida hasta el 2,75% con la información actual. En cartera, Deutsche Bank mantiene una visión moderadamente positiva, con preferencia por Estados Unidos y emergentes frente a Europa, donde pesa más la incertidumbre sobre crecimiento e inflación. Por sectores, Vidal favorece financieros, tecnología vinculada a componentes, industrias con capacidad de fijación de precios y consumo defensivo, mientras adopta una visión más prudente en salud.