Nos encontramos inmersos en la temporada de resultados y, según cálculos de Bankinter, hasta hoy habían presentado cuentas 302 compañías del S&P 500, con un incremento medio del beneficio por acción de un 14,3%, frente al 8,8% esperado antes del inicio. El 78% bate expectativas, el 5% se muestra en línea y el 17% no alcanza previsiones. Pero aún se pueden extraer más datos.

Las empresas del S&P 500 con mayor exposición internacional registran un mayor crecimiento de los ingresos en el cuarto trimestre (11,9%), en comparación con las empresas con mayor exposición nacional (7,7%).

De hecho, las empresas del índice ya generan cerca de la mitad de sus ingresos fuera de Estados Unidos, concretamente el 42%, según datos de FactSet.

¿Y qué podemos decir de la bolsa? ¿Está fundado el miedo que impera en el mercado? El 65,6% de las acciones del S&P 500 han superado al índice de referencia en los últimos tres meses, la cifra más alta desde hace más de un año. En comparación, la media a largo plazo es de alrededor del 50%, mientras que el mínimo en 20 años fue del 19%.

Esto supone un cambio radical con respecto a finales de 2025, cuando el porcentaje alcanzó el 26%, que indicaba una concentración extrema en los valores de gran capitalización.

Y por si fuera poco, las acciones energéticas del S&P 500 encadenan su octava semana consecutiva al alza, lo que igualaría la racha alcista más larga en casi dos años. ¿Signos de debilidad?

Uno de los sectores más vigilados en los últimos días es el tecnológico, relacionado con la Inteligencia Artificial. Y una de las empresas más señaladas es Microsoft que, ahora, se mueve con un múltiplo a futuro inferior al de IBM, por primera vez en más de diez años.

Atención a los bonos y al dólar

Pero no es lo único a lo que debemos centrar nuestra atención. También hay que estar atentos a los bonos estadounidenses, después de conocerse que las tenencias chinas de Tesoro estadounidense caigan al nivel más bajo desde 2008, fechas de la crisis financiera mundial. 

Según adelantaban medios como The Kobeissi Letter, China ha ordenado esta semana a los bancos nacionales que comiencen a vender y limiten la compra de bonos del Gobierno estadounidense ante la preocupación de que "la deuda estadounidense pueda exponer a los bancos a fuertes fluctuaciones".

Y este hecho también afecta al dólar, que se tambalea tras las informaciones prevenientes de China y provoca que el yuan alcance su nivel más alto desde 2023 frente al billete verde.