El mercado observa a Telefónica desde la prudencia. Así lo refleja el último informe de Mediobanca, que ha optado por mantener su recomendación neutral sobre la operadora, al tiempo que ha recortado su precio objetivo desde los 4,25 hasta los 4 euros por acción.
El ajuste responde, según la entidad italiana, a un escenario todavía exigente para el sector de las telecomunicaciones, marcado por la intensa competencia y por un entorno macroeconómico que continúa poniendo a prueba la visibilidad de los resultados. Aun así, Mediobanca reconoce la resiliencia operativa del grupo y su capacidad para sostener la generación de caja.
En el parqué, Telefónica se mueve actualmente en torno a los 3,35 euros por título, un nivel que, pese al recorte de valoración, deja abierto un potencial de revalorización del 19,4% frente al nuevo precio objetivo fijado por la firma de análisis.
Una distancia que invita a la espera más que a la euforia. Para Mediobanca, el valor ya descuenta buena parte de los riesgos que pesan sobre el sector, pero todavía carece de catalizadores suficientes que justifiquen una apuesta decidida. Así, la operadora española sigue transitando el mercado bajo el signo de la cautela, a la espera de que el horizonte se despeje.