José Luis Cava comienza señalando que “tanto el Nasdaq como, sobre todo, Bitcoin se encuentran en el ojo del huracán” y plantea comprobar si “está sucediendo algo grave” en la liquidez.

Observa una fuerte retirada de liquidez a través del balance de la Fed. El 28 de enero, el saldo del Tesoro en la Fed aumentó en “53.000 millones”, mientras que las reservas bancarias cayeron en la misma cantidad. Entre el 14 y el 28 de enero, las reservas se redujeron en “147.000 millones, casi un 6% del total”, lo que “frena las subidas de las bolsas porque las instituciones necesitan liquidez”.

En el mercado monetario se han producido tensiones, visibles en el diferencial entre repos y fondos federales, pero “no se ha superado ningún umbral peligroso”. También analiza el crédito de alto rendimiento y concluye que “no hay ningún daño estructural”, sino “tensiones puntuales provocadas por la retirada de liquidez por parte de Bessent”.

Respecto a China, destaca una inyección de “116.000 millones a 90 días” y anticipa más liquidez en febrero. En Estados Unidos, subraya que la M2 creció al 4,5% y marcó un máximo histórico “por encima de los 22 billones”.

En renta variable, la pérdida de momento se concentra en el Nasdaq y los Siete Magníficos, mientras que el Dow Jones Industrial se mantiene cerca de máximos. “Las pérdidas se deben a la retirada tan fuerte de liquidez”. En cuanto a SpaceX, señala que ya se están cambiando las normas para facilitar su rápida inclusión en el NASDAQ 100 y el S&P 500 mediante una “regla rápida”: que se incorpore a los índices 15 días después de su debut en bolsa. Muchas carteras están vendiendo tecnología para hacer hueco y se habla de precios “en torno a los 420 dólares”.

En Bitcoin, distingue entre “Bitcoin contado” y “Bitcoin papel”. La presión bajista proviene de los futuros: “la caída está liderada por los derivados”, con aumento del open interest y apalancamiento. Las grandes manos “no están vendiendo en el contado”. Considera que algunos grandes inversores presionan vía futuros para comprar más barato. El soporte de “74.600” fue perforado y, mientras se mantenga “por debajo de 72.000, los bajistas tienen el control”.