Durante las últimas semanas hemos asistido a uno de los típicos y agotadores mercados laterales que se suelen suceder en el mercado, entre los diferentes rallies. Como nos enseñó Charles Dow, el mercado es una sucesión de máximos y mínimos crecientes o decrecientes, marcados por pautas impulsivas y pautas correctivas, en las que el movimiento correctivo se ajusta al movimiento impulsivo durante un período de uno a tres meses, entre un tercio, la mitad o dos tercios. Las pautas correctivas pueden sucederse en profundidad o precio y las pautas planas, son aspectos que suelen alargarse durante tres meses y tienen un efecto claramente pernicioso en el operador; ¡el agotamiento!

Tratar de ver en cada subida el comienzo de un nuevo impulso o tratar de ver en cada sesión bajista, la pérdida de un soporte, es claramente un error, que nos puede llevar a operar con el paso cambiado
, descapitalizando nuestra cuenta antes de que nazca un un nuevo impulso que reanude el movimiento direccional. El miedo de perder dinero, nos atrapa y se apodera de nuestra mente. En cada corrección tememos la formación de un primer impulso en sentido inverso y en cada máximo tratamos de ver un doble techo. El mercado es complejo en el momento que tratamos de complicarlo y el mercado es simple, en el momento que acatamos que lo realmente peligroso es nuestra conducta.



Esta semana hemos asistido a una nueva decisión de la FED, presidida por Janet Yellen, en la que se ha decidido dejar el QE3 en 55 billones mensuales. Las repercusiones en el mercado han sido claras y coherentes, caída del Treasury a 10 años, subida del USD y volatilidad en las bolsas, tal vez menos que lo que se espera, ¡cierto! pero no podemos olvidar que el mercado es soberano y que al fin y al cabo, 55 billones de USD, siguen siendo muchos billones. Estas dudas, se traducen en un mercado apático y lateral, pero ¿cómo deberíamos comportarnos como Traders en este mercado?, ¿Qué es el tapering y de qué manera puede afectar a los mercados?


El tapering es la retirada gradual y progresiva de las políticas monetarias no convencionales de la FED, pasando de comprar 85 billones de USD mensuales, a 55. Este suceso no termina de ser comprendido por parte del mercado, puesto que muchas veces se habla de impresión de dinero, cuando realmente lo que hace la FED es comprar deuda de largo plazo pública y privada. Según la OCDE, la Reserva Federal compra el 60% de la deuda que emite el Estado Federal de Estados Unidos. Este suceso ha reducido la previsión de déficit en un 20%, debido fundamentalmente a un incremento en los ingresos de la principal potencia mundial, con lo que es de prever que la emisión de deuda pública está cayendo a un ritmo frenético.

Probablemente la FED no nos informa adecuadamente que mantener el ritmo de compras del 60% de su emisión de deuda, implica claramente que la economía americana, no depende de la financiación externa, por lo que puede controlar el precio de su deuda, evitando tensiones económicas como las que ha vivido Europa. Esta impresión monetaria ha dilapidado el valor de los tenedores de bonos del tesoro americano en otras divisas, por la devaluación del USD, pero está claro que tal vez, los 55 billones de USD impliquen una reducción drástica de la necesidad de financiación de la principal potencia mundial y que la declaración de Yellen, refiriéndose a que hay otros parámetros que contemplarán y no solamente la tasa de paro, impliquen de alguna manera, que mantener a raya el coste de financiación es clave para que los costes financieros, no tiren por la borda los esfuerzos de los últimos 5 años. Es lógico pensar que pasar de 85 bl a 55 bl es un peligro, pero tampoco podemos olvidar que un 20% menos de déficit implica alrededor de 200 billones de USD menos de financiación que necesitará el Estado Federal.

Otro de los puntos que valoro, es la aportación positiva de Fannie Mae y Freddie Mac, que empiezan a aportar valor a la tesorería pública, gracias en parte a la compra de bonos hipotecarios.
Al final, la manipulación del mercado le ha servido a los EEUU para tener menos intereses y recuperar el valor de los bancos privatizados, y de postre imprimir dinero para poder mantener a raya dicho mercado. De alguna manera podríamos explicar este suceso haciendo un símil con España. Es como si el gobierno español, hubiera comprado las cajas, hubiera comprado las viviendas en el mercado para levantar los precios y sanear los balances bancarios, y de paso hubiera comprado deuda pública de manera ilimitada, para evitar el colapso de la prima de riesgo. De esta manera hubiera privatizado las cajas, ganando dinero y con este jaque al mercado, habría ganado la partida. Está claro que esto tendrá consecuencias, ¡ahora toca entender cuales!



Entender las circunstancias y las consecuencias, hará que entendamos nuestro comportamiento en el mercado y para ello he recuperado una frase que hizo famosa Bruce Lee en un anuncio, que promocionaba una famosa marca de coches, en la que hace referencia a la capacidad de adaptación del ser humano en algunas circunstancias de la vida, puesto que no saber comprender las leyes del mercado anunciadas en el comienzo del siglo pasado, por Charles Dow, implica negar que el mercado se mueve por impulsos y correcciones. Tal vez la parte correctiva es llevar a lo racional la parte impulsiva, entendida más allá de la semántica por su significado etimológico que hace referencia a una conducta impulsiva, definida por la real academia de la lengua como “persona que habla o actúa sin reflexión ni cautela, dejándose llevar por sus impresiones o impulsos”. Y la corrección en el mercado, parte de llevar a reflexión, la sucesión impulsiva de dicho mercado causada por la codicia del operador más temeroso y a su vez inexperto. En este escenario, lo mejor es comprender que si el desarrollo tendencial es demasiado alejado de lo real, tal vez el impulso primario sea el incoherente, lo que debería llevar a una reflexión más profunda, formando una corrección proporcional, que podría dejar al mercado en condiciones óptimas para el inversor de largo plazo.

En este entorno de gran incertidumbre y por ende volatilidad, busco simplemente fluir y actuar comprando, buscando corto plazo en los soportes o vendiendo en resistencias buscando largo plazo bajista, mientras el mercado no se defina, y parafraseando a Bruce Lee, en lugar de pensar con temor si el IBEX 35 puede subir con un mercado americano desplomándose, vacía tu mente y ¡sé agua amigo mío!

Gisela Turazzini
BLACKBIRD CEO