OHLA ha logrado poner fin a un largo proceso judicial en el que se enfrentaba a varios fondos de titulación que le reclamaban la cantidad de 283 millones de euros por desviaciones de costes en la construcción de la autopista M-12 hacia el Aeropuerto de Madrid Barajas. Esta resolución se produce después de que el Tribunal Supremo haya desestimado por completo los recursos presentados por dichos fondos.

Confirmación oficial y cierre del caso

La empresa emitió un comunicado el jueves dirigido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), confirmando la resolución de la sentencia, la cual ya había sido anticipada por los medios a principios de semana. En este comunicado, OHLA asegura que al no caber recurso ordinario contra la sentencia, el caso queda cerrado definitivamente, eximiendo a la compañía de realizar cualquier pago por los importes reclamados. Además, la sentencia impone las costas procesales derivadas de los recursos a las entidades recurrentes.

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Detalles del litigio y resolución

La sentencia del Tribunal Supremo ratifica el fallo previo de la Audiencia Provincial de Madrid, que había rechazado las pretensiones contra OHLA en primera y segunda instancia. En la demanda, se solicitaba que se declarara un supuesto incumplimiento contractual de OHLA con respecto a un contrato de apoyo firmado en diciembre de 2003. Se pedía que la empresa fuera condenada al pago de 212 millones de euros a la concesionaria Aeropistas, más 71 millones de euros en intereses de demora.

El Tribunal Supremo sostiene que la cláusula del contrato de apoyo tenía una vigencia temporal ligada a las fases de construcción y explotación de la concesión, y que una vez finalizada la explotación de la concesión tras la liquidación del concurso, las garantías invocadas carecían de fundamento.

Origen del conflicto y contexto

El conflicto se originó en la adjudicación en 2002 de la concesión administrativa para la construcción y explotación de la autopista de peaje del eje aeropuerto en Madrid (M-12). Para facilitar la inversión y obtener financiación, se creó la sociedad Aeropistas, que firmó un contrato de crédito con varias entidades bancarias.

Los fondos demandantes, que asumieron la posición de los bancos originales mediante cesiones de créditos debido a la quiebra de la autopista y su posterior rescate por parte del Estado, alegaban que OHLA estaba obligada a cubrir las desviaciones de costes del proyecto.