¿Cómo ves, Sergio, los mercados financieros en estos momentos y los niveles de los principales indicadores bursátiles de Wall Street?

Empezamos primero por el S&P 500, que es el índice director de las bolsas mundiales y el que nos suele dar un poco la pauta. De momento, lo que estamos viendo es que está cotizando en un rango lateral entre la zona de los 6.726 y la zona de los 7.002. Sin embargo, ahora mismo el índice que realmente está marcando la pauta no es el S&P 500, sino el DOW JONES Ind Average.

El Dow Jones sí que ha roto el rango lateral al alza. Hemos visto cómo ha superado la zona de los 49.630, después de haber cotizado entre esa zona y los mínimos de 48.350. Por tanto, lo que nos está anticipando es que muy probablemente el S&P 500 también vaya a romper al alza el rango. En principio, en el Dow Jones tenemos un objetivo teórico activado hacia la zona de los 50.850.

Lo que estamos viendo en el mercado norteamericano es que ha habido rotaciones. Durante todo el año 2025 lo que tiraba había sido la tecnología y la inteligencia artificial. Después, a principios de año, hemos visto rotaciones hacia sectores más defensivos, como el consumo defensivo, que fue el que más subió la semana pasada. Estamos viendo también cómo otros sectores cíclicos, como los industriales, lo están haciendo bien ahora. Luego vimos que NVIDIA dejó un soporte la semana pasada con un fuerte rebote y, por tanto, ha vuelto a entrar dinero en la inteligencia artificial o en todo lo relacionado con ella.

Todo esto ha hecho que hayamos tenido un rango lateral, un movimiento de consolidación, pero la tendencia sigue siendo claramente alcista y lo lógico sería pensar que también el S&P 500 termine por romper ese rango una vez que lo ha hecho el Dow Jones. La clave para que lo haga el S&P 500 sería superar la zona de los 7.000 puntos, nivel psicológico y número redondo. En caso de superarlo, se activaría un objetivo hasta la zona de los 7.278.

En el caso de la tecnología, vemos que está en un rango más amplio y ahora mismo estaríamos en medio del rango. Ha habido rotación, aunque todavía no ha perdido la tendencia alcista el Nasdaq, pero parece que le cuesta un poco más subir ahora que al resto de índices.

Si nos vamos al Russell 2000, que sería el índice de las pequeñas compañías, vemos que tenemos una sucesión de máximos decrecientes. Aquí la clave estaría en superar los 2.700 puntos, también nivel psicológico y número redondo, para seguir pensando que las acciones de pequeña capitalización en Estados Unidos puedan seguir haciéndolo bien. El rango que se podría marcar sería la zona entre los 2.566 y los 2.669, que ya ha sido rota al alza, y por tanto el objetivo teórico sería los 2.773,5. En definitiva, creo que el mercado norteamericano acabará rompiendo los rangos y nos llevará hacia niveles superiores.

¿Y en el caso del Ibex 35 y el resto de indicadores europeos?

En el caso del Ibex, vemos que el rango se está formando entre la zona de los 17.515 y los 18.270. Si superamos y vemos un cierre diario por encima de esos 18.270, podemos pensar que se nos activa un objetivo alcista por estructura de rango. Cogeríamos todo el movimiento de ese rango hacia los 19.020.

Vamos a vigilar si lo rompe. Yo creo que lo terminará rompiendo; desde mi punto de vista, ese es el escenario más probable y, por tanto, vamos a vigilar a ver si se nos activa definitivamente ese objetivo de mayores subidas.

En el caso de Europa, si vamos por ejemplo al DAX, vemos cómo estuvo cotizando en un rango lateral desde mayo de 2025 hasta que lo rompió a principios de enero. Posteriormente hemos tenido una fase de consolidación y ahora ya se sitúa por encima de la sucesión de máximos decrecientes de esta fase correctiva, lo que nos hace pensar que lo más probable es que el movimiento vuelva a ser positivo.

Tenemos un canal roto al alza y, por tanto, dos objetivos activados: un primer objetivo por la ruptura del canal bajista hacia la zona de los 25.924 y otro, activado anteriormente por la ruptura del rango lateral, hacia la zona de los 26.430. La clave es que mantenga la media de 200 sesiones, que pasa por la zona de los 24.145. Mientras se mantenga por encima, seguimos siendo optimistas con el mercado alemán.

¿Qué valores consideras que ahora mismo se presentan como mejor opción para los inversores desde el punto de vista técnico?

Seguimos viendo muchísima fortaleza en Iberdrola, que además ha roto un triángulo al alza y ha superado la zona de los 19,12. Con ello se ha activado un objetivo teórico hacia la zona de los 20,14 o incluso 20,26. Lo lógico sería pensar que, mientras aguante la directriz anterior y el soporte de los 18,75, sigamos viendo subidas.

Vemos también Inditex, que en gráfico semanal ha roto un gran canal lateral al superar a principios de diciembre la zona de los 53,95. Posteriormente ha realizado un apoyo en forma de pullback en esa zona y, a partir de ahí, estamos viendo cómo comienza a avanzar. El objetivo teórico que tenemos es 67,15. Ahora mismo cotiza en 57,24, lo que supone una revalorización potencial cercana a los 10 euros por acción, según el análisis técnico.

Otro valor que lo está haciendo bien es Laboratorios Rovi. Tras una fuerte caída desde mayo de 2024 hasta los mínimos de abril, rompió la tendencia bajista y ha comenzado a generar una sucesión de máximos y mínimos crecientes, lo que indica que se encuentra en tendencia alcista. Además, está rompiendo un triángulo en gráfico diario con un objetivo teórico en 80,47. Actualmente cotiza en 74,40, por lo que es un valor a vigilar.

¿Cómo consideras que debemos cubrir nuestra cartera en estos momentos de mercado para el inversor medio?

La forma más coherente de cubrir una cartera es operar con opciones barrera, porque en el momento en que abrimos la posición sabemos exactamente cuál es el riesgo máximo que podemos asumir. Por ejemplo, si abrimos una posición en Iberdrola con 100 contratos, equivalentes a 10.000 euros, sabemos que la prima o protección que estamos asumiendo es un riesgo máximo de entre 1.600 y 1.787 euros con la cotización actual.

Esto significa que, si el precio llega a tocar el nivel de knockout o stop de barrera que hayamos elegido, lo máximo que perderíamos sería esa cantidad. En cambio, si la posición va a nuestro favor, estamos aprovechando el apalancamiento para obtener rentabilidades muy superiores al riesgo realmente asumido.

De cara a la gestión del riesgo, tanto en el corto como en el medio y largo plazo, es una herramienta muy potente porque sabemos de antemano cuánto riesgo queremos asumir.