El turismo afronta 2026 con un ritmo sólido, aunque sin señales de euforia. Tras dos años de intensa recuperación y resultados que sorprendieron al alza, el sector entra ahora en una etapa más pausada y reflexiva: 2025 cerró con cifras superiores a las de 2024, pero todo apunta a que 2026 será un ejercicio de consolidación y digestión del crecimiento previo. Esto es lo que se puede leer entre líneas de la previa de resultados del cuarto trimestre de 2025 de Amadeus e IAG publicado por Renta 4, y cuyas cuentas se darán a conocer el próximo 27 de febrero.

2025: crecimiento, pero sin euforia

En el caso concreto de Amadeus, las previsiones de Renta 4 dibujan un cierre de 2025 sólido, aunque lejos de los ritmos de expansión más intensos de la salida de la pandemia. El grupo tecnológico habría aumentado sus ingresos un 5% en el cuarto trimestre respecto al mismo periodo del año anterior, con unas ventas de 1.616 millones de euros y encadenando varios trimestres de avances de un dígito medio. Distribución y Hoteles sostienen el pulso comercial, mientras el área de Tecnología Aérea acompaña con un crecimiento más moderado.

El EBITDA se situaría en torno a los 557 millones de euros, también un 5% superior al del cuarto trimestre de 2024, con márgenes estables que refuerzan la imagen de un modelo de negocio resistente.

Por su parte, el beneficio neto, estimado en 256 millones de euros, retrocedería un 4%, según Renta 4. En paralelo, la generación de caja seguiría siendo robusta —más de 380 millones de euros—, permitiendo reducir la deuda neta hasta 1.966 millones y situar el apalancamiento en 0,8 veces EBITDA, por debajo incluso del rango objetivo de la compañía.

Sigue en directo la cotización de IAG (Iberia)

En IAG, la fotografía también muestra un 2025 mejor que 2024, aunque con un ciclo claramente más maduro. Por un lado, el grupo aéreo habría logrado un beneficio neto de 718 millones de euros en el cuarto trimestre, un 30% más que un año antes. También la capacidad crecería un 2,3% y la demanda un 2%, en línea con el objetivo anual del +2,5%. 

Sin embargo, los ingresos unitarios de pasaje retrocederían en torno a un 4% y los ingresos unitarios totales un 3,7%. Además, el descenso moderado de los costes —favorecido por la bajada del combustible y coberturas más favorables— amortiguaría el impacto, pero no evitaría que el EBIT antes de extraordinarios (1.040 millones de euros) quedara ligeramente por debajo del registrado en el cuarto trimestre de 2024.

2026: más disciplina que épica

La diferencia entre ambas compañías aparece al proyectar 2026. En el caso de Amadeus, se esperan objetivos prudentes: crecimiento, sí, pero algo "más moderado que en 2025". La atención se centrará en cuatro frentes: la guía anual, el impacto real de la inteligencia artificial en el negocio del software de viajes, la posibilidad de un plan de recompra de acciones —facilitado por la holgura financiera— y eventuales movimientos corporativos:

Por su parte, en IAG Renta 4 anticipa beneficios estables o con avances muy contenidos. De cara a 2026, "esperamos un aumento de la capacidad del +3% vs 2025, crecimiento muy moderado de los ingresos unitarios y moderación de crecimiento de los gastos unitarios ex combustible que lleven al EBIT antes de extraordinarios a crecer a un dígito bajo en 2026e vs 2025". El foco estará en las condiciones del mercado: "esperamos que se mantenga el tono positivo, apoyado las favorables expectativas de la demanda y el control de la oferta de vuelos (capacidad) y un posible anuncio de un nuevo plan de recompra de acciones, que podría alcanzar los 1.000 millones de euros en 2026".

Misma recomendación, distinto potencial en bolsa

Con este telón de fondo, el análisis de Renta 4 se traduce en una recomendación clara de sobreponderar tanto Amadeus como IAG en cartera, aunque con expectativas de recorrido desiguales.

En el caso de IAG, la cotización, que se mueve en torno a los 4,95 euros por acción, refleja buena parte del ciclo de recuperación vivido en los últimos dos años. El precio objetivo fijado por Renta 4 en 5,30 euros supone un potencial alcista cercano al 7%, coherente con un escenario de beneficios estabilizados, crecimiento moderado y una política de disciplina de costes y posible retribución al accionista que aporta visibilidad, pero poco margen para sorpresas al alza.

Muy diferente es la lectura en Amadeus, donde el mercado sigue mostrando una brecha significativa entre la valoración actual y el valor estimado por los analistas. Con la acción alrededor de los 48,10 euros y un precio objetivo de 70 euros por parte de Renta 4, el potencial supera el 45%, apoyado en la solidez del modelo de negocio, la capacidad de generación de caja y la expectativa de que 2026 actúe como año de consolidación estratégica más que de simple inercia operativa.