Dicen los que de esto saben que el sector del lujo suele tener un comportamiento diferente al del consumo general. Es como si su perfil diferenciado, solo al alcance de unos pocos, también se reflejara a la hora de comprar. Una de las dinámicas es que su nivel de recuperación tras una crisis es francamente corto. Pero lo cierto es que, ahora mismo, ciertos impactos en el mercado están complicando su devenir.
Solo en lo que llevamos de año, los valores del sector, desde LVMH hasta Hermés pasando por Essilor Luxotica e incluso Ferrari, han vivido situaciones de claro ascenso en los días iniciales de 2026 que se han convertido en caídas a plomo a cuenta de Trump y que han empeorado ya, de facto, su devenir bursátil, que parece una continuación del anterior en la parte negativa.
Y es que resulta curioso que en un año en el que los inversores han sacado pingües beneficios del mercado, el sector con más glamour ha destacado por su debilidad, con la caída del consumo registrado en sus principales mercados, China y Estados Unidos. Mercado asiático que sigue siendo uno de los grandes debes del sector, junto con la inflación en los precios del oro.
En BNP Paribas señalan que en China, que representa el 25% del global del mercado, lo que le convierte en crucial para las marcas, se espera "un crecimiento del mercado del 6% en 2026, con una tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) del 10% entre 2027 y 2031, gracias a una mejora modesta y gradual de la confianza del consumidor chino, como muestran los indicadores macroeconómicos, cambios estructurales limitados y una población considerada "adinerada" de alrededor de 25 millones de personas, que se espera que reanude el gasto gracias a la fortaleza de los mercados financieros y a los empleos relacionados con la IA, tras varios años de creación continua de riqueza y altas tasas de ahorro".
Y es que el efecto aranceles, la amenaza a cuenta de Trump sobre los países europeos con presencia militar en Groenlandia incidió negativamente en el sector. por segunda vez tras el devastador impacto de los del 7 de abril pasado, que había malogrado sus valores para luego revitalizarlos con la falta de concreción o rebajas en los iniciales. El sector subió en torno a un 21% en una cesta de valores de Goldman Sachs, según los datos de Bloomberg, hasta finales del pasado ejercicio.
Para Pablo García, director general de Divacons Alphavalue, "la realidad es que las revisiones de estimaciones, por ejemplo de Goldman Sachs, sobre el sector lujo han ido claramente a la baja. Hablamos de una media de ejercicio del 8,4% y hay un solo valor positivo, que es nuestro top pick, que es Hermes".
Y es que la marca francesa es una de las más valoradas en este momento por los analistas. Recordemos que además es que el quinto valor más capitalizado de la UE, con más de 267.000 millones y el segundo en importancia, tras LVMH, en Francia. Desde Jefferies han mejorado a comprar desde mantener la recomendación sobre sus acciones y elevan su precio objetivo hasta los 2.400 euros por acción.
La firma americana entiende que " la desproporcionada alineación de Hermes con los consumidores, impulsada por el repunte de los precios de las acciones a nivel mundial", es un factor clave en sus perspectivas más positivas para el fabricante de artículos de lujo galo. Hermés publicará resultados el próximo 12 de febrero.
Pero no todos piensan igual, porque Barclays la rebaja a 'igual que el mercado' desde sobreponderar y ajusta su precio a los 2.310 euros desde los 2.510 precedentes. El banco británico sigue pensando que su crecimiento se reducirá a solo un dígito, lo que puede indicar, con las cifras del cuarto trimestre a futuro, que las acciones sean menos atractivas para los inversores.
Respecto de LVMH la más grande del mercado con un valor de 346.000 millones, solo por detrás en Europa de la tecnológica ASML,y un valor que a decir del director general de Divacons Alphavalue es "el más diversificado en todas las ramas: hard luxury, soft luxury, marroquinería y también la parte de bebidas espirituosas de alta gama a través de Moët & Chandon, entre otras".
Sus resultados, con caída del 13% en el beneficio neto sobre todo por la influencia negativa del menor consumo en Asia, se ha dejado sentir en el valor, pero, sobre todo, después de que el director ejecutivo de la firma, Bernard Arnault señalara cierta cautela ante el desarrollo de este año. Señaló que las crisis geopolíticas, la incertidumbre económica y las políticas de ciertos estados, entre ellos Francia, ante el aumento impositivo son factores para mantener esa cautela ante la situación. Todo ello a pesar del anuncio de un dividendo de 13 euros por acción.
La marca suiza dueña de Cartier, Richemont presentó sus resultados a mediados de enero que mostraban una lectura dual. Buenas cifras que superaban estimaciones en el tercer trimestre del año, que, sin embargo, se vieron mermadas por el repunte de solo un 2% interanual en las ventas frente al incremento del 7% en el trimestre anterior.
Para Pablo García "el mercado todavía tiene dudas sobre la recuperación del mercado chino. Estados Unidos debería aguantar bastante mejor. También vimos algunas cifras quizá algo ilusionantes de Burberry, con el nuevo equipo directivo, pero todavía no está nada claro".
Y destaca la presentación de cuentas de Kering del próximo 10 de febrero, como factor a seguir, "para ver si nos demuestran que son más resilientes que una media que apunta a una caída en el cuarto trimestre de alrededor del 6,1% de los beneficios. Así que hay algo muy interesante, y es que posiblemente, como el mercado ha castigado mucho al sector, las valoraciones, a pesar de que algunos dicen que siguen siendo elevadas, respecto a las medias históricas son más bajas. Las estimaciones siguen siendo negativas, con caídas del 6,1% de los beneficios globales del sector lujo en el cuarto trimestre".
Desde Vontobel destacan que "el gasto de consumo de altos ingresos sigue siendo resistente, ya que los mercados de activos fuertes respaldan el efecto riqueza entre los compradores adinerados. además, las marcas de lujo con modelos de suministro controlados mantienen su poder de fijación de precios a pesar de los mayores costos de insumos. Y ofrecen diversificación más allá de las carteras centradas en IA y con una gran presencia en América del Norte".