Seguimos con el focos de incertidumbre en torno a Chipre. ¿Qué valoración hace de los últimos acontecimientos? 


Relativizado el tamaño de la economía chipriota, no tiene mucho impacto en el conjunto de la UE por lo que la reacción de los mercados ha sido puntual. El problema viene cuando se abre un nuevo foco de incertidumbre porque se puede complicar, no sólo por lo que se extrapola al resto de países – como la decisión histórica de crear un corralito en los depósitos chipriotas – pero sobre todo por la posibilidad de rebeldía, que es lo que impacta en las decisiones de inversión a muy corto plazo. Eso unido a que en las próximas semanas tendremos semifestividad, provocará que los inversores se vayan de vacaciones con una sensación más bajista que alcistas.



¿Se teme un efecto contagio? La reacción ha sido de libro, de nuevo los mercados de crédito y deuda han actuado buscando la mayor calidad, se vende deuda periférica buscando la alemana. En cuanto a los mercados de renta variable, los bancos es lo que pesar y es lo que provoca que la bolsa caiga. Pero ¿esto es expandible al resto de economías? Creo que la extrapolación es muy limitada e insisto en que Chipre tiene más connotaciones negativas por la parte de rebeldía que pueda dar hacia una imposición dada por la Troika y Europa que el impacto absoluto que tenga en cuanto a cifras. Si todo encauza hacia la normalidad, en unas semanas el efecto se olvidará. Si esto es así, el bono español volverá por debajo del 5%, en el caso de la bolsa española los niveles de 8600 puntos serían los lógicos.

Para aceptar fondos de la UE tiene que hacerse con condiciones más o menos duras en función de la gravedad de la situación. Chipre es un país completamente quebrado porque su sistema financiero está quebrado. Eso o se soluciona a corto plazo o tenemos una situación casi de anarquía y eso es lo que hay que evitar.
Hay un margen de negociación, el umbral de los 100.00 euros es el límite y la quita no puede ser ni siquiera proporcional tiene que ser lógico. Hablamos de gente que impone normas a un país que lo ha hecho ha sido incumplirlas. Se impondrá una solución intermedia más volcada hacia la postura de la Troika que la de Chipre.

La correlación entre los bancos y niveles de primas de riesgo es evidente. En España sí se puede llegar a esta situación. El sistema financiero español no está sano, está menos enfermo y tristemente Montoro ha anunciado la imposición de un impuesto sobre el ahorro que podría llegar al 0.5% de los depósitos, que ya de por sí están gravados. ¿En qué medidas podemos ver un corralito en España? Es más cuestionable pero el factor no está tanto en esto como que los depósitos están muy gravados, el mercado está muy regulado e intervenido. Pero al final si la renta variable está penalizada fiscalmente, si se penaliza el ahorro en los depósitos y no están garantizados ¿llevan al inversor a comprar deuda pública? Resulta muy curioso que Montoro lance su diatriba en torno a la repatriación de capitales pero ¿cómo pretende que el dinero venga a España con la situación que estamos viendo?

El plano puramente macroeconómico nos dibuja de menos a más aunque crecer sobre una base comparable tan pobre, no es mucho esfuerzo. El gran problema que tiene la economía española es en la estructura de crecimiento, vía exportaciones o vía consumo. En esta última es donde tenemos el problema y de donde vendrá la debilidad del crecimiento. Por lo tanto, creo que la perspectiva para el año es de crecimiento muy débil, para 2014 veremos crecimientos positivos con un componente estructural muy marcado y deberíamos dejar el crecimiento positivo de 2015 en adelante.

El mensaje que es ha lanzado en estos tres meses es de más apetito por el riesgo. con un entorno de tipos ultrabajos como el que vivimos, o se compra renta variable o es muy difícil gestionar las carteras. El problema está en qué tipo de activos invertimos. Los bancos siguen fuera de mi radar de inversion, telecos y eléctricas tienen problemas regulatorios importantes. En España las opciones son limitadas, no hablaríamos de más de 8-9 compañías con calidad para invertir y quizás por hacer una recomendación más específica un 60% -40% entre deuda soberana y renta variable.