José Luis Cava se centra en Bitcoin y en lo que está sucediendo con los inversores bajistas: “¿Se han dado cuenta ustedes que a los osos impacientes los están incinerando?”. Recuerda que había advertido que el 31 de diciembre “expiraba una gran cantidad de gamma”, que “quitaban el tapón” y que, dado el “miedo extremo” existente entre los participantes, lo más probable era “un rebote salvaje”.
Según explica, no han pasado “dos semanas completas del mes de enero” y desde el 31 de diciembre “la cotización de Bitcoin ya ha subido el 10%”, haciéndolo “de forma violenta”. A partir de ahí plantea la cuestión clave: “¿y ahora, a partir de este momento, qué podemos esperar de Bitcoin?”. Antes de responderla, introduce la segunda pregunta, relacionada con un comunicado emitido por banqueros centrales en solidaridad con Powell, que califica como “enternecedor” y que él mismo ha titulado “el comunicado de las tres mentiras”.
Cava se detiene en una frase del comunicado: “La independencia de los bancos centrales es una piedra angular de la estabilidad de precios, de la estabilidad financiera y económica en interés de los ciudadanos a los que servimos”. A partir de ahí desarrolla la primera mentira, señalando que el comunicado no está firmado por el banquero central chino, pese a que “los dos grandes creadores de liquidez” son la Reserva Federal y el Banco Central de China, cuya M2 “es el doble” que la de Estados Unidos. Para Cava, esto desmonta la idea de independencia y de estabilidad.
Afirma que los banqueros centrales “no son independientes, son extraordinariamente dependientes”, que son “los sheriff de los ricos” y que inyectan liquidez para evitar que “la burbuja de la deuda pública no estalle”. Sostiene que distraen a los ciudadanos para que no se percaten de “la degradación monetaria”, visible en cómo “la cotización del euro frente al oro se está desplomando, tiende a cero”, lo mismo que otras divisas. Vincula los máximos históricos del S&P 500, del oro, de la plata, de las materias primas, de la vivienda y del endeudamiento público directamente a la actuación de los bancos centrales.
La segunda mentira, según el experto, es la “estabilidad de precios”, ya que no se aclara si se refiere a bienes y servicios o a activos financieros, que “están en máximos”. Añade que la participación de los salarios en la renta nacional “se está contrayendo” y que la riqueza se concentra en los ricos, a quienes realmente sirven estos bancos centrales. La tercera mentira es que “no trabajan en interés de los ciudadanos”.
Finalmente vuelve a Bitcoin: explica que al “quitar el tapón” la cotización quedó libre, aunque aclara que no implica subidas inmediatas. Describe un movimiento lateral y destaca una línea técnica clave, afirmando que mientras Bitcoin se mantenga por encima de ella, “la tendencia alcista continúa intacta”.
Concluye que los bancos centrales están llevando “a cero la cotización de sus divisas basura frente al oro”, que oro, plata, bolsa y Bitcoin deben seguir ese camino, y que a corto plazo lo más probable es que Bitcoin se dirija a “la zona de 100.000”, donde ahora “el tapón está en 100.000”, a la espera de que vuelva a retirarse “el 31 de enero”.