José Luis Cava se refiere al S&P 500, recordando la caída de febrero a abril, cuando se hablaba de recesión, y subraya que desde los mínimos “ha subido desde los 4.800 al 7.000”, lo que califica como “la mayor oportunidad de compra de la historia”. Señala que el mercado acumula “nueve meses consecutivos de subida” y que el suelo del ciclo se situó en “octubre de 2022”, preguntándose si puede seguir avanzando tras “tres años consecutivos de subida”.
El experto destaca cuatro “latigazos enormes” desde mediados de noviembre, tras los cuales el índice siempre ha hecho lo mismo: “recuperarse y volver a subir”. Explica este comportamiento por el cambio estructural desde 2008, cuando los políticos “se han tirado al monte de la irresponsabilidad fiscal”, con déficits y deuda que requieren liquidez constante.
Desde 2009, el S&P 500 ha sufrido “31 retrocesos superiores al 5%” y “todos han sido oportunidades de compra”. Afirma que “los mercados alcistas no mueren de viejos”, sino cuando “los bancos centrales contraen la liquidez”. Aunque el crecimiento de la liquidez se desacelera, sigue aumentando, por lo que el S&P 500 puede continuar al alza, “probablemente a un ritmo menor”, con correcciones para “meternos miedo”.
Considera que la tendencia es sana porque tanto el Dow Jones de Industriales como el de Transportes son alcistas. Añade que los mercados emergentes también suben gracias a las inyecciones de liquidez de Estados Unidos y China. Tras observar subidas en los índices asiáticos y una expectativa de política monetaria expansiva, concluye que el S&P 500 “va a seguir subiendo durante el año 2026”.
Sobre la ONU, recuerda que Estados Unidos aporta “el 22% de su presupuesto” y que Trump ha suspendido pagos y retirado aportaciones, mientras Rusia y China han bloqueado fondos. Desde un punto de vista financiero, afirma que “la ONU está acabada” sin liquidez. Más allá de eso, sostiene que ha perdido su “credibilidad moral” por la Agenda 2030, aunque no desea su desaparición porque sigue siendo necesaria para la ayuda humanitaria en un mundo “exclusivamente bilateral”.