Jay Powell, de hombre tranquilo al 'solo ante el peligro' frente a Trump
Jerome 'Jay' Powell, el presidente de la Fed, como se le conoce en Estados Unidos es claramente un hombre tranquilo. De semblante serio, también ha demostrado ser muy paciente. Al menos con aquellos como el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump que está convirtiendo su último año de mandato al frente de la Reserva Federal de EE.UU donde él por cierto le colocó, en un verdadero infierno.
Hasta la fecha había estado en un segundo plano, sin apenas tomar partido ni reaccionar a las exigencias del inquilino de la Casa Blanca, llamándolo como poco 'lento' a la hora de bajar los tipos e 'imbécil' entre los peores.
Pero la escalada llegó a su punto 'everest' el domingo 12 de enero, cuando la fiscalía americana, que depende del ministerio de justicia de Estados Unidos y por tanto de la administración Trump, le ha abierto una investigación penal a cuenta de las costosas, eso sí, reformas de la sede de la Fed en pleno corazón de Washington.
En ese momento, y en las páginas de la Fed, sin gafas a lo que no nos tiene acostumbrados, señalaba culpables. "Esta nueva amenaza no se refiere a mi testimonio del pasado junio ni a la renovación de los edificios de la Reserva Federal.... La amenaza de cargos penales es consecuencia de que la Reserva Federal fija las tasas de interés con base en nuestra mejor evaluación de lo que beneficiará al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente".
Defensa convertida en ataque, que se traducía en un apoyo generalizado, con adhesiones republicanas y demócratas y de todo el espectro financiero americano, en una labor de Powell que se ha trabajado en sus años en Washington y que ahora cobra sus frutos. Tanto es así, que ese respaldo le ha costado una nueva querella por razones ajenas a JPMorgan y a su emblemático CEO, Jamie Dimon de Donald Trump al que reclama 5.000 millones de dólares.
Y este va a ser el tema central de la reunión del FOMC, del Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal de EE.UU que hoy comienza y que terminará mañana con las palabras de Powell en la que se espera sea la rueda de prensa más polémica jamás ofrecida por un presidente de la Fed enfrentado de lleno con la Casa Blanca y de forma abierta.
Entre los candidatos, el que más suena en estos momentos es Rick Rieder, responsable de renta fija en BlackRock y ha formado parte de comités asesores de la Reserva Federal y del Tesoro americano, y puede salir victorioso en esa batalla interna entre los 'Kevin', Kevin Warsh y Kevin Hassett que han ido perdiendo fuelle, aunque todavía están en las quinielas para suceder a Powell.
¿Qué pasará en esta reunión con los tipos de interés?
En lo que a los tipos de interés se refiere, que será el tema más visible del encuentro, no habrá novedades. El mercado descuenta por completo mantenimiento del precio del dinero americano, tras los tres recortes emprendidos. Y además del tema político de fondo, subyace cómo ve la Fed los últimos datos conocidos y, en especial dos: la inflación y el mercado laboral.
Dos evoluciones fundamentales para marcar la tónica futura de los tipos de interés en Estados Unidos. De momento el consenso, lo que sí ha hecho es dejar de lado, o mejor dicho, casi reducir a la mitad, de más del 84,1 al 44%, las posibilidades de que haya una nueva bajada de tipos en marzo, algo, que a cierre del pasado año se veía como más que posible, casi asegurada. Sólo un 15,5% ve posibilidades reales de recorte. Sólo va ganando terreno la posibilidad de recorte en junio, pero todavía muy escasa frente al mantenimiento.
Todo ello con la cuenta atrás de un Powell que de la presidencia de la Fed se va en mayo mientras se espera que en breve, Trump anuncie su candidato a sustituirle. Alguien que se espera más que cercano a sus tesis y más 'maleable'.
Pero esa intromisión en la cuanto menos autonomía - teóricamente independencia- de una Reserva Federal solo controlada por el Congreso, es el de un invierno helador para los mercados financieros, que desconfían de que el nuevo inquilino de la Fed siga al pie de la letra los dictámenes de tipos que convienen a la administración Trump.
Recordemos que la Reserva Federal de Estados Unidos recortó los tipos tres veces en 2025, en las reuniones de la Fed de septiembre, octubre y diciembre, hasta alcanzar el rango actual del 3,50 % al 3,75 %, lo que indica una flexibilización monetaria ante la desaceleración del crecimiento del mercado laboral y unos datos económicos más débiles.
Más allá de enero: qué se espera de los tipos de la Fed en 2026
Es la gran pregunta que se sigue haciendo el mercado. De facto, desde XTB consideran que el futuro de los tipos comienza ahora. Para su responsable de análisis, Manuel Pinto, "la conferencia de prensa posterior a la reunión de Powell probablemente será una de las más seguidas de su mandato, dadas las presiones políticas que rodean a la Reserva Federal. La señal clave, será el tono de Powell, en particular de cuánto mantiene Powell la puerta abierta a futuros recortes, y las presiones políticas".
¿Qué espera el mercado? Tras los 3 recortes del pasado ejercicio y ante el cambio de sesgo de Powell, la situación en la que se encuentra, con su salida del cargo en tres reuniones y la llegada que se espera de alguien muy afín a Trump, y por tanto, proclive a la bajada de tipos, la mayoría de los analistas descuenta ya entre 2 y 3 bajadas de tipos a lo largo del ejercicio.
Ya desde BlackRock señalan que "anticipamos que la debilidad del mercado de empleo y una inflación más baja permitirán a la Fed seguir rebajando los tipos de interés, si bien la independencia de la Fed vuelve al centro de atención".
Con descuento de inflación al alza en EE.UU a cuenta de los aranceles, desde Lazard, su estratega jefe de mercados, Ronald Temple, destaca que "la mayor incógnita con respecto a esta perspectiva es si la política acomodaticia de la Fed estimulará el crecimiento lo suficiente como para provocar un sobrecalentamiento de la economía estadounidense”.
Desde Goldman Sachs, su economista jefe para EE.UU, David Mericle, descuenta para este año dos recortes de tipos en este 2026. Y el primero de ellos lo relega a junio, por lo que en lo que queda de mandato de Powell no se producirían más bajadas.
Ya desde Wells Fargo, apuestan por dos recortes de la Fed en este ejercicio. Uno para marzo y otro para el mes de junio, ambos de un cuarto de punto cada uno pero indican que "los riesgos para nuestro pronóstico parecen cada vez más sesgados hacia una flexibilización más adelante y posiblemente menor este año".