Los activos europeos, a excepción de la renta fija alemana, han entrado en el segundo trimestre del año con descuentos, ante el nerviosismo de las elecciones francesas y alemanas así como a la espera de ver el impacto real del Brexit. Con nuestro escenario base de que la economía europea superará a la economía estadounidense durante los próximos cuatro años, creemos que los activos europeos presentan importantes oportunidades de compra para los inversores en el segundo trimestre.

Con pocas o ninguna posibilidad de que Francia abandone el euro, independientemente de si Marine Le Pen gana o no, esperamos un cambio significativo en el valor del euro una vez que las elecciones se lleven a cabo en el tercer trimestre.

 

Macro: Francia ¿un país ingobernable?

Aunque los inversores están muy preocupados por las elecciones francesas a la presidencia, desde Saxo Bank instamos a que los traders e inversores se fijen más en las elecciones legislativas de junio, que serán las que proporcionarán una visión más precisa de la dirección futura de Francia.

Hay esencialmente dos posibles resultados: o bien Le Pen sale elegida como presidenta, pero se le priva de poderes reales al no ganar las elecciones legislativas, o Macron es elegido presidente, pero tiene dificultades para lidiar con su mayoría excesivamente heterogénea.

 

Renta variable: apostamos por Europa frente a EE.UU. y Japón

Nuestra gran apuesta para el segundo trimestre son las acciones europeas, que se comportarán mejor frente a las estadounidenses y las japonesas.

Con los mercados emergentes cotizando en algunos de los niveles de valoración más altos en seis años y con el reflation trade terminando de forma potencial en el segundo trimestre, creemos que los mercados emergentes esta vez se comportarán peor. En un segundo trimestre donde reine la cautela y un ambiente risk-off, también creemos que los inversores deberían sobreponderar baja volatilidad y acciones de alta calidad, así como vender acciones con fuerte momentum y valor. 

Las acciones tecnológicas continuarán haciéndolo bien, simplemente porque es la única manera segura de conseguir un componente de crecimiento en la cartera de acciones. El desvanecimiento del reflation trade probablemente también dará lugar a un rendimiento inferior por parte del sector financiero, pero un mayor rendimiento entre las acciones de consumo. El sector inmobiliario podría tener un rendimiento superior, dado que la inflación y los datos macro decepcionan, amortiguando las perspectivas de más subidas de tipos.

 

Divisas: más volatilidad a la vista

En el segundo trimestre, el dólar se enfrenta a un doble riesgo. Prácticamente todo dependerá de Trump, aunque el potencial de revalorización de la moneda ha aumentado por el escepticismo de los mercados.

Los mercados han dado un paso adicional e incluso han empezado a descontar las primeras subidas de tipos llevadas a cabo por la BCE a principios del año próximo. Con toda probabilidad, los tipos vivirán una nueva oleada alcista tras las presidenciales en Francia con un debilitamiento de Marine Le Pen y las expectativas sobre tipos vivirán un impulso adicional cuando se avecine la retirada del programa de estímulos del BCE.

La libra está muy barata, si bien la mayor depreciación respecto al euro se registró en los peores momentos de la crisis financiera internacional. Pensamos que tarde o temprano Reino Unido alcanzará un acuerdo razonable del Continente, y el potencial de la libra a largo plazo en el comercio exterior reportará beneficios significativos.

 

Bonos: ¿Cautela entre los bonos europeos?

Gran parte del riesgo político desaparecerá después de las elecciones francesas, por lo que esperamos un alza en los activos de más riesgo, pero también una eliminación de la prima de activos refugio como los mercados de bonos alemanes, holandeses o daneses, llevando los rendimientos al alza. En septiembre, las elecciones alemanas volverán a encender otra ronda de riesgo moderado, aunque no vemos las mismas preocupaciones del mercado con respecto a esta elección, al menos por ahora.  

El segundo trimestre podría traer estabilidad relativa en los mercados de bonos globales, con la inflación y los rendimientos moviéndose al alza, pero una caída en el precio del petróleo o riesgo geopolítico podría ser el gran obstáculo para los inversores.

 

Materias primas: ¿Queda potencial alcista en el crudo?

Los fundamentales del petróleo crudo no son todavía bastante fuertes para apoyar una recuperación sostenida. Esto se hizo evidente durante el primer trimestre, cuando el petróleo alcanzó una resistencia firme por encima de los 55 dólares por barril, a pesar del apoyo de los fondos que en una etapa tuvieron apuestas alcistas que superaron los 1.000 millones de barriles.

Creemos que lo mejor que el mercado puede esperar en el segundo trimestre del crudo es que el Brent se estabilice alrededor de 50 dólares por barril, aunque no puede descartar una caída temporal hacia los 45 dólares. Bajamos nuestro pronóstico para fin de año hasta 58 dólares, con la creencia de que el crecimiento de la demanda y los recortes de la oferta afectarán positivamente al precio.

En lo que respecta al oro, mantenemos nuestro pronóstico de fin de año en 1.325 dólares por onza, mientras que podríamos ver a la plata tocando niveles de 19 dólares por onza.