La economía española creció un 2,8% durante el año 2025, lo que representa una disminución de siete décimas en comparación con el año anterior, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este crecimiento se vio impulsado por un aumento de dos décimas en el último trimestre del año, alcanzando el 0,8%.
El crecimiento trimestral fue impulsado principalmente por la demanda interna, que contribuyó con un punto al crecimiento total. Por otro lado, el sector exterior restó dos décimas al avance económico del país en el cierre del año.
El crecimiento interanual del Producto Interior Bruto (PIB) en el cuarto trimestre se situó en el 2,6%, una décima menos que en el trimestre anterior y siendo esta la tasa más baja en los últimos dos años, específicamente desde el cuarto trimestre de 2023.
El Ministerio de Economía ha destacado que la tasa trimestral del 0,8% lograda en el último cuarto de 2025 supone "el mayor ritmo de crecimiento trimestral de todo el ejercicio" y se debe "al dinamismo del consumo de los hogares y de la inversión, en un contexto internacional de incertidumbre".