Como explica hoy el Wall Street Journal en un artículo,  las 36 pruebas con misiles nucleares que ha llevado Corea del Norte desde 1993 han acabado con una caída media del S&P 500 del 0,4% en la siguiente sesión.  Las perspectivas de que este tipo de situaciones suele calmarse también se tienen en cuenta por los mercados, que en muchos casos suelen ignorar las tensiones geopolíticas.

El artículo nota cómo las caídas de las bolsas en estos últimos días se han producido tras un fuerte periodo de baja volatilidad que ha dejado la sensación de fuerte complacencia entre los inversores. También, dicen los expertos, ha afectado el bajo volumen de negociación típico de agosto, que ha pasado también factura a los mercados.  A pesar de que los inversores se han despertado hoy con ganas de compras, lo cierto es que el VIX ha retrocedido tan solo un 3% del repunte experimentado el pasado jueves.  

 

Sin embargo, son muchos los expertos que consideran que la situación entre Estados Unidos y Corea no va a llegar mucho más allá. Por eso, los analistas de la firma suiza apuntan que “los shocks geopolíticos suelen convertirse en una buena oportunidad de compra, al menos que se produzca una desaceleración económica, una clara sobrevaloración de los activos de renta variable o un proceso de normalización monetaria”, señalan.

 

En la firma destacan un acontecimiento parecido al actual, “la crisis de los misiles de Cuba”, en 1962 que provocó una caída del 7% de los mercados, aunque luego recuperó todas las caídas en apenas 9 jornadas.

Consideran los expertos del banco suizo que habrá una solución para la situación actual y que podría ser muy similar a las que se producían durante la Guerra Fría debido a la clara posición pro sanciones de China y Rusia.

Esto es lo que ha llevado a los expertos de Credit Suisse a mantener el objetivo del S&P 500 en 2.550 puntos, lo que implicaría subidas desde el 5% de los niveles actuales.

Señalan argumentos positivos para la bolsa americana como las revisiones de beneficios de sus cotizadas, el exceso de liquidez en los mercados, entre otros.

En la firma tienen preferencia por sectores defensivos frente a los más cíclicos. Entre muchas industrias destacan, por ejemplo, al inmobiliario alemán.

En la nota, los analistas siguen creyendo que el Euro se ha convertido en un activo refugio y mantienen su objetivo frente al Dólar en 1,22 en los próximos doce meses.  En su opinión, el oro es un activo sobrevalorado. Creen que la renta variable sigue estando barata.