American Express (AMEX) es una de las tres principales tarjetas del mercado junto a Visa Rg-A y Mastercard Rg-A. A pesar de estar por detrás de las mencionadas, destaca por encima gracias a ser una tarjeta de crédito de lujo. Sin olvidar un dividendo con un rendimiento del 0.9%, por debajo del promedio, con cuatro pagos de 0.82 dólares trimestrales o 3.28 dólares anuales y un agresivo programa de recompra de acciones que durante el tercer trimestre recompró alrededor de 2.300 millones de dólares en acciones (7.3 millones compradas). Representando más de 25.000 millones de dólares gastados en recompras en los últimos cinco años, según Stefon Walters en Yahoo Finance.

El negocio de AMEX justifica estas medidas

Una cosa es segura: los inversores no tienen que preocuparse por la sostenibilidad del creciente dividendo y la recompra de acciones de AMEX. En el tercer trimestre, su dividendo de 0.82 dólares representó solo alrededor del 19% de sus beneficios por acción (BPA) diluidos del trimestre (4.14 dólares).

AMEX afirma que espera que el BPA para todo el año se sitúe entre 15.20 y 15.50 dólares, más que suficiente para cubrir los 3.28 dólares que pagó. Esto le deja con suficiente dinero para seguir invirtiendo y expandiendo el negocio.

AMEX se encuentra por detrás de Visa y Mastercard en cuanto a tarjetas y aceptación a nivel mundial, pero esto es intencional. La firmase ha posicionado como la compañía de tarjetas de crédito de lujo, apoyándose en sus ventajas para atraer y fidelizar a los clientes. Esta imagen premium de marca la ha colocado en una posición comercial única y lucrativa.

En primer lugar, los clientes están dispuestos a pagar comisiones anuales extremadamente altas para acceder a las ventajas premium de la tarjeta. Esto proporciona unos ingresos garantizados que funcionan básicamente como una suscripción.

También es beneficioso que AMEX opere su propia red de pagos y emita sus propias tarjetas, lo que le permite generar ingresos por transacciones, intereses sobre saldos y comisiones comerciales. Por otro lado, Visa y Mastercard operan las redes de pagos, pero un banco independiente emite las tarjetas.

¿Por qué AMEX es una buena opción en este momento?

AMEX se ha posicionado bien para el éxito a largo plazo, empezando por su dedicación a atraer y fidelizar a clientes más jóvenes. Alrededor del 64% de las nuevas cuentas a nivel mundial fueron abiertas por clientes millennials o de la generación Z. Además también observó que estos clientes realizan alrededor de un 25% más de transacciones que otros clientes.

Con los dividendos favorables para los accionistas y la recompra de acciones, la marca premium, el flujo de caja y las perspectivas a largo plazo, AMEX es una excelente opción para quienes buscan añadir una acción de primera línea a su cartera.

American Express cerraba la semana pasada al alza en los 364.79 dólares. La media móvil de 70 periodos atraviesa las últimas cinco velas, RSI al alza en los 45 puntos y la línea rápida (azul) del MACD debajo del nivel de cero.

La resistencia a mediano y largo plazo se encuentra en los 387.36 dólares. Mientras, los indicadores de Ei se muestran mixtos.