Apertura con pocos cambios en Wall Street. Dow Jones se inclina por unos avances muy tímidos tras una batería de referencias macroeconómicas que parecen apuntalar las perspectivas de un recorte de tipos en diciembre. Sin embargo, S&P 500 y Nasdaq se ven lastrados por las caídas que registra NVIDIA ante la creciente competencia en los chips de IA.
Alibaba reporta una disminución del 52% en su beneficio neto en el segundo trimestre fiscal, atribuida a la inversión en tecnología y comercio rápido, pero el valor sube en Wall Street porque la demanda de IA ha impulsado el negocio de Cloud Intelligence Group, con un aumento del 34% en los ingresos y un crecimiento interanual de tres dígitos en los ingresos por productos relacionados con IA durante nueve trimestres consecutivos.
Intel ha perdido su liderazgo en el sector de semiconductores, pero ha iniciado un nuevo negocio en desarrollo en el sector de la computación cuántica
China es uno de los mercados claves para los vehículos eléctricos de Tesla, pero la sobre competencia del sector lo ha transformado en una piedra en el zapato.
Michael Wilson, estratega de Morgan Stanley, ha señalado que es probable que Wall Street esté llegando al final de la reciente ola de ventas.
Analizamos los resultados presentados por los 7 Magníficos -NVIDIA, Microsoft, Apple, Alphabet, Amazon, Meta y Tesla- en un momento en que el sector tecnológico está bajo los focos del mercado.
La firma americana apuesta directamente por una serie de compañías que indica, pueden comenzar a pagar de forma regular dividendos a sus accionistas. Y destacan que, este hecho, puede generar en estas cotizadas rendimientos significativos.
Pfizer ha logrado iniciar una nueva etapa tras el final de la pandemia con el desarrollo de nuevos medicamentos destinados al tratamiento contra el cáncer y pérdida de peso.
Chevron es uno de los reyes del dividendo con una sólida tasa de crecimiento anual compuesto del 7% durante el último cuarto de siglo y a una tasa líder en el sector del 5% durante la última década. Y esto podría continuar hasta al menos 2030.
Las empresas de infraestructura de inteligencia artificial o IA o neocloud han gozado del favor de los inversores en Wall Street, pero cuando las cosas fallan las acciones suelen reaccionar de forma agresiva. Pero hay dos empresas que presentan un extraordinario largo plazo.